Hay ocasiones en las que los autores independientes deciden contratar a un experto para maquetar un libro, aunque para reducir gastos los hacen por cuenta propia, sea la elección que sea, este proceso es esencial para lograr un acabado atractivo y despertar el interés del lector.
Maquetar un libro puede ser una tarea complicada, sobre todo para aquellos autores que trabajan de forma independiente y quieren publicar sus obras. La maquetación de carácter profesional no sirve únicamente para mejorar la apariencia física de un libro, sino que también mejora la lectura y brinda una experiencia más agradable al lector.
A continuación, conoce cuáles son los aspectos a tener en cuenta al momento de maquetar un libro de forma profesional, dejando a un lado los errores comunes y resaltando los detalles que harán a una obra brillar:
La maquetación de un libro es el diseño y organización a nivel visual del contenido del libro. Es decir, involucra la tipografía, la forma en que se distribuyen las imágenes y el diseño de las páginas en sí.
La maquetación impacta en el lector a tal nivel que puede conservar su interés en el libro y facilitar la retención de su contenido, sobre todo en textos que resultan complejos o densos. También tiene relación directa con el profesionalismo, por ejemplo, una maquetación de alta calidad puede hacer que un libro amateur compita al mismo nivel que una obra de una gran editorial.
Cuando hay que descifrar cada línea y no hay numeraciones de páginas, todo resulta más complicado de interpretar. Pero, una vez que se hace la maquetación de un libro, todo parece estéticamente agradable y organizado, permitiendo sumergir al lector sin distracciones.
El contenido de un libro tiene que estar bien estructurado, así como sus gráficos y demás elementos. Un trabajo de maquetación parte por parte requiere de abordar los siguientes aspectos:
Una tipografía mal utilizada en un libro puede hacerlo ilegible, por lo tanto, es crucial que mejore la capacidad de lectura y no que la complique. Algunos tipos, como semibold, super-thin, regular, italic, etc., pueden ser adecuados para el texto. Además, en el caso de usar más de una tipografía, es esencial que estas sean compatibles y tengan un contraste para dar soporte a la lectura.
No es igual leer un libro físico que digital, por lo que hay que prestar mucha atención a la tipografía utilizada. En el caso de textos largos, la fuente serif puede resultar ideal, pero para contenidos cortos, otra será la que más se adapte.
Es relevante que los libros no tengan líneas ajustadas ni letras inglesas, ya que la lectura será complicada. No hay que intentar ahorrar páginas durante la maquetación, por lo que se debe dar suficiente espacio al contenido para que luzca ordenado y sin líneas de texto largas.
El interlineado es el espacio vertical entre cada línea de texto, mientras que el tracking o espaciado es el que existe entre las letras.
No sirve de nada un libro que al intentar leerlo los dedos de las manos oculten parte del contenido. Por lo que este debe ser lo suficientemente amplio como para eliminar este error. En particular, los márgenes son especialmente útiles a la hora de leer acostado en la cama, algo que muchas personas suelen hacer.
Los números de páginas son clave para orientar al lector y ayudarlo a conseguir rápidamente el punto por el que se encuentra cuando vuelve a leer el libro. Por su parte, el encabezado sirve para darle una idea al lector sobre qué es lo que va a encontrar en el texto y normalmente van ubicados en la parte superior de cada página.
Las imágenes deben tener buena calidad y estar en el formato adecuado para el soporte donde se va a maquetar el libro, igualmente como los derechos de autor de las mismas. No usar nunca una baja calidad porque hará que el resultado de la obra sea inadecuado.
También, estas deben estar ajustadas al tamaño de la página y el flujo de texto sin causar solapamientos, ya que evitará que el lector pueda interpretar lo que el libro quiere decir.
Si se es un experto o no en maquetación, es necesario conocer los errores a evitar durante este proceso para que la publicación de un libro sea profesional:
Estos errores hacen que el texto sea más incomprensible y termina afectando la calidad general del libro, disminuyendo su aceptación entre el público.
Debido a que en la maquetación de libros es necesario tomar en cuenta una gran cantidad de elementos, lo más seguro es confiar este trabajo a un profesional. Entre los motivos más importantes están:
En el caso de maquetar una novela, la opción de maquetación DIY puede ser más adecuada debido a que solamente hay cuerpo de texto y capítulos, aumentando las posibilidades de hacer el trabajo de forma independiente.
Pero, cuando se trata de un libro de ciencia ficción, este puede ser complejo, ya que hay que agregar imágenes, estilos, notas de pie de página, tablas, listas, etc., siendo mejor la ayuda profesional.
Maquetar un libro como autor autónomo puede ser complicado, pero siguiendo estos consejos se pueden conseguir buenos resultados:
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