La duodécima edición de la carrera solidaria '' tuvo lugar en el parque del Retiro de Madrid este domingo, donde se congregaron 8.000 corredores. Este evento cuenta con el respaldo de Banco Santander y el compromiso de sus embajadores, Abel Antón y Martín Fiz.
Promovida por el Hospital Infantil Universitario Niño Jesús y organizada por el Club de Corredores Mapoma, la prueba reunió nuevamente a corredores de diversas generaciones, incluyendo mayores, jóvenes y niños, en torno a una misma causa.
La carrera reunió a un total de 8.000 corredores en las tres distancias establecidas: 10, 5 y 2 kilómetros. Este año, los fondos recaudados se destinaron a la Fundación para la Investigación Biomédica del Hospital Infantil Universitario Niño Jesús. La salida se realizó en la calle Menéndez Pelayo, junto al hospital, y el recorrido se llevó a cabo completamente por la calle Príncipe de Vergara, contando con el apoyo de los dos embajadores de Banco Santander, quienes alentaron a los participantes.
El proyecto 'Corre por el Niño' ha sido promovido por el doctor Juan Casado, jefe de Servicios de Cuidados Intensivos del Hospital. La práctica habitual de ejercicio físico moderado contribuye a mantener un buen estado general de salud y es imprescindible para los niños y adolescentes. Según Casado, “cada día se utilizan más tratamientos basados en el ejercicio físico y en dietas que se adaptan a enfermedades específicas y que funcionan como complemento o incluso como sustitutos de los fármacos”. “Además, añade el doctor, el juego deportivo es una inversión para la salud física y psíquica de nuestros hijos. Los niños que hacen deporte comen más, duermen mejor y tienen menos enfermedades”.
En la actualidad, el Hospital Infantil Niño Jesús realiza varios proyectos de investigación para medir los efectos del deporte en los niños enfermos. En concreto, en Oncología, se está demostrando que los menores que padecen esta enfermedad y realizan ejercicio físico durante el tratamiento con quimioterapia mejoran antes. Las células inmunes, las que luchan contra el cáncer, penetran mejor en las células tumorales. Además, los efectos perniciosos de la quimioterapia disminuyen y la duración de los ingresos es menor.