La Comunidad de Madrid publica este jueves el modelo definitivo del examen de acceso a la Universidad de 2025. Así lo anunció la Comisión Organizadora de la EVAU en Madrid el pasado 7 de octubre en una nota de prensa en la que adelantó las características básicas de la prueba.
Tal y como se explican, la Comisión mostró especial preocupación por “minimizar el impacto” derivado de los modelos anteriores a los modelos de la nueva normativa (Real Decreto 534/2024), por garantizar que la prueba pueda ser realizada “en tiempo y forma por todo el alumnado”, y por “la necesidad de continuar trabajando en los próximos años para en la medida de lo posible disminuir las diferencias entre las PAU de los diferentes distritos universitarios”.
La principal novedad respecto a anteriores exámenes será la imposibilidad de prescindir de algunos de los saberes y competencias contemplados en el temario. Esto fue posible desde el año 2020, cuando se adaptó el modelo debido a la pandemia. A partir de ahora, “cada materia presentará un modelo único de ejercicio que se estructurará en diferentes apartados o bloques según los saberes básicos”.
Como adelantó la Comisión Organizadora, “los repertorios finales podrán incluir preguntas optativas”, pero esto no podrá suponer la disminución del número de competencias específicas objeto de la evaluación. “La optatividad será intrabloques (siempre entre preguntas del mismo bloque) y alcanzará al menos al 50 por ciento de las preguntas del examen”.
El tiempo de duración de la prueba será exactamente el mismo: 90 minutos. El tipo de preguntas en cada uno de los apartados contemplará “respuestas cerradas, semi construidas o abiertas” siempre y cuando la puntuación asignada a preguntas o tareas de respuesta abierta y semi construida alcance como mínimo el 70 por ciento.
La nueva normativa estatal obliga a incluir preguntas de “carácter competencial”, que en cada examen deberá alcanzar al menos el 20 por ciento del total.
La nomenclatura de esta prueba ha sido bautizada de diferentes formas, que varían en función del tiempo y de la región: EVAU, EBAU, PAEG, PEvAU... A partir de ahora, su nombre oficial será el de PAU (Prueba de Acceso a la Universidad), aunque cada comunidad autónoma podrá seguir llamándola como quiera.
Las comunidades autónomas gobernadas por el Partido Popular anunciaron el pasado mes de julio su compromiso con el diseño de un examen común, una voluntad a la que hace referencia el comunicado de la Comisión al afirmar que “se han mantenido reuniones e intercambiado planteamientos con la Consejería de Educación, Ciencia y Universidades de la Comunidad de Madrid, que a su vez ha elaborado una Propuesta para una PAU común 2025, junto a las Comunidades Autónomas de Andalucía, Aragón, Canarias, Cantabria, Castilla y León, Comunitat Valenciana, Extremadura, Galicia, Illes Balears, La Rioja, Región de Murcia, y las Ciudades Autónomas de Ceuta y Melilla”.
A pesar del anuncio de homogeneización, algunas de estas comunidades (Galicia, Castilla y León y Andalucía) ya han publicado sus modelos, en los que se ha podido advertir las primeras diferencias, sobre todo en la estructura.
La demora en la publicación de los modelos de examen ha generado indignación en parte de la comunidad educativa. El Sindicato de Estudiantes lideró el pasado viernes movilizaciones a lo largo de todo el país y amenazaron con una segunda jornada de protestas si los exámenes no se publicaran.
Las amenazas dieron su fruto y consiguieron que el Secretario de Estado de Educación convocara al sindicato a una reunión. Después de la negociación entre el Ministerio de Educación, el Ministerio de Universidades, la CRUE (Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas) y el propio Sindicato de Estudiantes, el Gobierno se comprometió a que los modelos examen de la PAU estén publicados antes del 26 de octubre en todas las comunidades autónomas.
A pesar de este “triunfo del movimiento estudiantil organizado”, el Sindicato de Estudiantes reitera que está “frontalmente en contra de que exista la selectividad”. Si existe la PAU, dicen “no es para equipararnos a todos”, sino “porque no hay suficientes plazas en la Universidad Pública y porque se han recortado sus recursos año tras año”. En el comunicado difundido por la organización, describen la prueba de acceso como unos “juegos del hambre”.
Tras el acuerdo con las autoridades educativas, el Sindicato de Estudiantes desconvocó la manifestación prevista para este viernes 18 de octubre, pero advierte de que “si se produce un incumplimiento”, volverán a “la lucha contundentemente”.
-Las Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU) se celebrarán los días 3, 4 y 5 de junio en la convocatoria ordinaria y el 1, 2 y 3 de julio en la extraordinaria.
-Los modelos de examen están publicados en las páginas web de las seis universidades públicas de Madrid desde donde se pueden descargar.
-Se ofrecerá un único modelo de examen que se estructurará en varios bloques según los saberes básicos.
-De entre los tres tipos de preguntas (abiertas, semi construidas o cerradas), el 70 por ciento de la puntuación como mínimo deberá estar asignado a las dos primeras. Además, un 20 por ciento de la prueba tendrá que ser de carácter competencial, es decir, el alumnado tendrá que conectar destrezas y conocimientos adquiridos en varias materias para resolver los problemas relacionados con el mundo real.
-En todos los ejercicios de la prueba se valorarán específicamente la capacidad expresiva y la corrección idiomática de los estudiantes, y para ello se tendrá en cuenta, además de la adecuación a lo solicitado en el enunciado, la corrección ortográfica (grafías, tildes y puntuación) y la coherencia, la cohesión, la corrección gramatical, la corrección léxica y la presentación.
-Las faltas de ortografía penalizarán más en el examen de Lengua Castellana y Literatura, donde se podrán perder un máximo de dos puntos. La primera incorrección ortográfica no se penalizará y, partir de la segunda, se deducirán 0,25 puntos. Cuando se repita la misma falta, se contará como una sola. En el resto de asignaturas, los dos primeros errores ortográficos no se penalizarán, cuando se repita la misma falta de ortografía se contará como una sola y a partir de la tercera falta de ortografía se deducirá hasta un máximo de un punto.
-La duración de las pruebas será la misma que en los últimos años: 90 minutos por materia, teniendo en cuenta que el alumnado dedicará un tiempo a la lectura y análisis de lo solicitado, así como a la planificación y ejecución de su respuesta.