Espresso, largo, cortado, cappuccino, con leche templada o fría, en vaso de cristal o en taza. El mundo del café es eso, un MUNDO, y no se nos ocurre mejor manera de celebrar su Día, el 1 de octubre, que haciendo un repaso por algunas de las mejores cafeterías de especialidad de Madrid.
Por cierto, podemos decir que ese tipo de café es cien por cien arábica, obtiene puntuaciones siempre superiores a 80/100 y su proceso de elaboración está auditado desde la plantación hasta la taza (pasando por el tueste y el rugido de La Marzocco, la máquina que es el ‘objeto de deseo’ de todo barista).
Acid Café. De estética minimalista y proyectado por los arquitectos de Plantea Estudio, en Acid se mezclan los perfumes del pan horneado cada día, con el de su bollería artesana (muy recomendable su pain au chocolat con chocolate bean to bar de Nicaragua) y el del café recién hecho. Aseguran ser dogs, kids y laptops friendly.
Ambu Coffee. En la calle del Pez, Núñez de Balboa, Huertas y San Bartolomé se ubica esta cafetería con una breve propuesta de cafés, infusiones, sándwiches y tostadas. Colaboran con un obrador artesano que usa harina ecológica y sus panes son de masa madre.
Bô Specialty Coffee. Desde que llegó a la calle Espronceda, en Chamberí, no ha parado de crecer. Sus pancakes, gruesos y esponjosos, son un clásico del local. Sus brunch son muy conocidos entre vecinos y clientes, además de su buen café y el trato amable del equipo.
Café del Art. En plena Plaza de Cascorro, en la médula del mercado del Rastro, es un espacio agradable, muy concurrido y con terraza. Hay tostadas dulces y saladas (incluida alguna viajera como la reina pepiada en honor a la clásica arepa venezolana con aguacate, pollo, cebolla y mayonesa).
East Crema Coffee. Una cafetería de no más de 20 metros cuadrados, en Tokio (Japón), cambió la historia de Alberto Velarde, pues fue ahí donde descubrió la pasión por el café de especialidad. Apuesta por pequeños negocios de recolectores, tostadores, baristas y obradores comprometidos con la sostenibilidad. Tienen sede en las calles Hermosilla, Preciados, Almirante, Conde de Peñalver, Diego de León, Eloy Gonzalo, Príncipe de Vergara, Alfonso X y Nieremberg.
HanSo Café. Es el preferido de Rosalía cuando viene a Madrid, dicho por ella misma. De atmósfera asiática, quizá porque su creador, Nicho, nació en China, en sus dos sedes (Malasaña y alrededores de Ópera) sirven sándwiches en pan hokkaido, curiosamente japonés, bagels y una buena dosis de dulce con waffles y croiffle (un wafle de croissant).
Hola Coffee. Tostadores en la ciudad desde 2017, cuentan con un café en la calle Doctor Fourquet y otro en Lagasca y ofrecen cursos para baristas y talleres para aficionados. Desde su web se puede comprar café (con envíos a toda España y el mundo). No admiten reservas y aseguran ser “pet & breastfeeding friendly”.
Pum Pum Café. No es el único de Lavapiés, pero sí uno de los más conocidos. Con una carta generosa de repostería, tostadas, ensaladas y focaccias es un lugar ideal para tomar el brunch el fin de semana, por su buena relación calidad-precio.
Syra Coffee. A pesar de haber sido Barcelona la ciudad en la nació este proyecto, cuentan con casi una decena de sucursales en Madrid. Su compromiso es trabajar, de manera directa, con fincas pequeñas de familias y cooperativas, lo que permite, explican, un impacto positivo en las comunidades, promover el comercio justo y la sostenibilidad.
The Fix. Tostadores de 2018, en su sede del Centro (en los alrededores de la Plaza de España y el Templo de Debod), sirven desayunos, brunch y comida en horario non stop hasta las 19.00.
Toma café. Con dos locales, es uno de los clásicos de las cafeterías de especialidad en Madrid. Distribuyen a restaurantes, hoteles y tienen una importante venta online, además de un 'espresso bar' itinerante para llevar su cultura cafetera a fiestas, eventos y hasta tiendas de ropa.