El nuevo Parque 5º de Bomberos, ubicado en el paseo de Santa María de la Cabeza, en el distrito de Usera, ha sido sometido a una reforma integral para adaptarlo a las nuevas normativas y necesidades del cuerpo. El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, acompañado de la vicealcaldesa y delegada de Seguridad y Emergencias, Inma Sanz, lo ha visitado para comprobar el resultado de la remodelación a la que se ha destinado 14,3 millones de euros y que incluye la construcción de una campa provisional en Legazpi mientras se realizaban las obras de rehabilitación de las instalaciones, que datan de 1963. Almeida ha afirmado que esta inversión “ha permitido no solo una renovación completa de las instalaciones, sino también, prácticamente, aumentar la edificabilidad casi en un 50 por ciento".
El nuevo Parque 5º, que se espera esté completamente operativo antes de finalizar el año, contará con una plantilla de 25 bomberos que realizarán guardias de 24 horas durante todo el año. Estos profesionales dispondrán de todos los servicios necesarios, como cocina, comedor, almacén y gimnasio. En lo que respecta a los vehículos, se podrá albergar un total de 22; entre ellos se encuentran una escalera de 54 metros de altura, un vehículo para salvamento acuático y otro destinado a emergencias en accidentes graves relacionados con el transporte de mercancías y pasajeros. Además, se ha creado un aparcamiento subterráneo para los vehículos, lo que permitirá liberar el patio central.
Con una superficie total construida de 7.372 metros cuadrados, el Parque 5º se ha expandido significativamente en comparación con los 4.498 metros cuadrados que tenía antes de la reforma, lo que representa un incremento de casi 3.000 metros cuadrados. Este parque, ubicado en la zona sur, es uno de los cuatro parques cabecera de Bomberos, lo que significa que no solo ofrece una respuesta urgente inicial, sino que también cuenta con más recursos que un parque ‘tipo’. Una de las innovaciones más destacadas por Almeida es “un vaso con corrientes de agua" diseñado para realizar maniobras acuáticas; esta instalación no estaba disponible en ningún otro parque de bomberos, salvo en el CIFSE (Centro Integral de Formación de Seguridad y Emergencias). Este nuevo recurso permitirá entrenar rescates en riadas y otras situaciones similares. Además, se han habilitado otras dependencias como vestuarios, un almacén para botellas y un compresor, así como un núcleo de comunicación para facilitar el acceso a las plantas superiores.
La planta primera del cuerpo trasero del edificio ha sido habilitada en la reforma para ser utilizada por la Residencia Internacional de Bomberos. Esta nueva área cuenta con cinco habitaciones, cada una con baño privado, y diversas zonas comunes, permitiendo alojar a un total de 15 efectivos de diferentes cuerpos de bomberos que llegan a Madrid para formarse en varias técnicas de rescate y extinción.
En el mismo edificio, se han edificado dos cubiertas transitables, una de las cuales está destinada al uso de drones. Además, se ha erigido una nueva torre de maniobras que reemplaza a la anterior, con una altura aproximada de 28 metros.
El acondicionamiento de las áreas de comedor, cocina, cuarto de chaquetones, vestuarios y parte de los dormitorios y despachos administrativos ha sido llevado a cabo en el edificio principal. Además, se ha realizado una rehabilitación del cuerpo del gimnasio, optimizando tanto sus características constructivas como lumínicas.
Las pasarelas conectan todos los edificios del parque, y se ha realizado una importante inversión en la instalación de un ascensor. Además, se ha puesto gran empeño en las fachadas ventiladas, lo que ha contribuido a mejorar la eficiencia energética y térmica. Las soluciones acústicas son especialmente notables, ya que han facilitado la ubicación de áreas de trabajo y descanso en las zonas adyacentes a la autovía, donde el tráfico de vehículos es muy elevado.