José Fernández, el delegado de Políticas Sociales, Familia e Igualdad, ha visitado este martes el recién estrenado centro de acogida Pedro Meca, que ofrecerá una primera respuesta de alojamiento y atención social a las personas en situación de calle de manera transitoria, hasta que se vean derivados a una plaza estable en el centro o programa de la red que mejor se adapte a sus circunstancias. Se trata de un nuevo recurso que forma parte de la Red Municipal de Atención a Personas Sin Hogar y que, desde el 15 de septiembre, dispone de un total de 32 plazas con carácter de emergencia. Por el momento ya se ha producido la llegada de cuatro usuarios: tres hombres y una mujer, y se espera que en su primera semana de funcionamiento se alcancen las 20 personas.
Fernández ha afirmado que será "la intervención social la que valore" en qué momento habrá que trasladar de residencia a los usuarios y en qué condiciones, lo que antes se realizaba "a través de los recursos que tenía el Ayuntamiento". El delegado ha destacado que es un recurso "a sumar", y que también "es una experiencia de la que vamos a aprender, porque es nueva para nosotros, pero que está dentro de la Estrategia Dignitas (aprobada en 2022 y que tiene como objetivo prevenir el sinhogarismo existente a través de nuevas oportunidades que se concretan en la recuperación de proyectos vitales construidos sobre el reconocimiento de la dignidad de cada persona)".
Con esta nueva fórmula, el Consistorio busca incrementar las opciones para que las personas sin hogar acepten iniciar un proceso de intervención social en un centro municipal, acelerando el acceso de quienes muestren mayor rechazo a los recursos tradicionales por desconfianza o desconocimiento. En cualquier caso, Fernández ha admitido que hay que intentar "que esa persona vuelva a creer en sí misma, y por eso yo digo que muchas veces lo que hay que hacer es que dejen de ser invisibles, porque cuando pasamos por la calle nosotros las hacemos invisibles, y que tengan esperanza, que yo creo que es lo que cualquier persona necesita".
"Tienen que dejar de ser invisibles"
Se permitirá también que los residentes accedan con sus animales de compañía, ya que el centro cuenta con cheniles, y durante la estancia los usuarios recibirán manutención, atención social individualizada y acompañamiento en trámites como la asistencia a citas médicas y procesos judiciales o las gestiones en embajadas. Además, el delegado ha revelado que el centro también acogerá "la sede central de los Equipos de Calle", equipos de personas con chalecos que "intentan darle alternativas municipales a esa persona". Además, la Puerta Única de Entrada (PUE) "también va a tener su sede en este edificio".
Con este nuevo recurso, el Ayuntamiento de Madrid, a través del Área de Políticas Sociales, Familia e Igualdad, avanza en la aplicación de la Estrategia Dignitas 2022-2027, que nació como una apuesta en las políticas públicas de asistencia a las personas sin hogar, poniendo el foto en la recuperación de proyectos vitales construidos sobre el reconocimiento de la dignidad de cada individuo. Así, este plan municipal es la hoja de ruta para atender la situación de sinhogarismo en la ciudad, priorizando la prevención, la adaptación de los recursos a las personas y la sensibilización de la población ante esta realidad.
En el mes de agosto, de forma previa al inicio de la atención directa a los usuarios, instalaron su sede en Pedro Meca dos servicios municipales claves en la asistencia a las personas sin hogar: la Puerta Única de Entrada (PUE) y los Equipos de Calle. Por su parte, la PUE se encarga de centralizar la valoración y tramitación de las solicitudes de acceso a la Red Municipal de Atención a Personas Sin Hogar a través de un equipo profesional compuesto por tres trabajadores sociales que revisan los casos y adjudican, si procede, una plaza en el recurso que más se ajuste a las necesidades del usuario en función de su edad o deterioro, entre otros factores.
En paralelo, los Equipos de Calle llevan a cabo en los 21 distritos una doble tarea de detección temprana de personas sin hogar y de atención y seguimiento a este colectivo de especial vulnerabilidad y riesgo. Un trabajo que hasta finales de 2022 desempeñaba Samur Social, que en la actualidad solo atiende a personas en situación de calle en contextos de emergencia social. Realizan también una importante labor de información y sensibilización y están compuestos por siete grupos integrados por dos trabajadores sociales y dos auxiliares de servicios sociales, cada uno, además de un psicólogo que ejerce como apoyo en los procesos que así lo requieran. Además, forman parte de este servicio otros dos grupos dedicados a asentamientos formados por un trabajador social y un educador social que, en su caso, cuentan con la ayuda de un mediador intercultural.