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La taekwondista madrileña Adriana Cerezo, a por el oro en París

(Foto: Europa Press).
Marta Gómez | Viernes 26 de julio de 2024

“Una medalla olímpica no es algo que se logre todos los días y, además, no sé si voy a tener la oportunidad de repetirlo”, confesaba Adriana Cerezo a Madridiario días después de conseguir lo que fue la primera medalla para la delegación española en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 con tan solo 17 años. Una medalla de plata con sabor a oro. Pero cuando eres una joven promesa que sigue trabajando y entrenando para conseguir tus sueños, es fácil que el destino te devuelva la “oportunidad” de subirte a lo más alto y escribir tu nombre con letras de oro, una ocasión que llega tres años después en los Juegos Olímpicos de París, donde Cerezo parte como una de las favoritas para subirse al pódium.

En su final en Tokio, la taekwondista madrileña perdía después de un combate ajustadísimo contra la tailandesa Panipak Wogpattanakit (11-10), que llegaba al torneo como campeona del mundo y medalla de bronce en Río 2016, mientras que Cerezo debutaba ese mismo año en categoría senior y estaba demostrando una buena actuación al batir a la número dos del mundo - de aquel momento - Tijana Bogdanovic y a la doble campeona olímpica Wu Jingyu.

Cerezo enamoró al mundo con su actuación en los Juegos, pero también con su enorme sonrisa al recibir su medalla de plata. Sin embargo, en la retina de la taekwondista está ese punto definitivo donde Wogpattanakit le robaba su oro: “De la final de Tokio solo he visto el último trozo, donde me remonta. No me he sentado a verla entera, ya llegará el momento cuando tenga la revancha”, bromea Cerezo.

Esa medalla de plata supuso un “antes y un después” en la vida de Cerezo, tanto “deportivamente como personalmente”, pero sus objetivos no han cambiado y espera colgarse la medalla de oro algún día. Su “obsesión” y compromiso por el oro y por este deporte es tal, que Cerezo tiene claro que sí - al final - no lo consigue en París, será en Los Ángeles o en los siguientes Juegos.

Quizás el destino tenga guardada la “revancha” de Tokio para los Juegos Olímpicos de París, que arrancan este mismo viernes, pues ambas parten como favoritas para llevarse la medalla a casa. “Somos 17 en el cuadro y cualquiera de las 17 puede quedar campeona olímpica”, dice Cerezo, que - además - asegura no tener miedo a ser una de las favoritas del torneo: “Ser favorita es, realmente, algo a lo que he aspirado siempre. Que todo el mundo confíe en ti y que quiera y crea que vayas a ganar es un punto. Significa que no solamente yo, mi entrenador y mi familia confiamos, sino que también toda la gente desde fuera lo ve y lo cree y eso te da un poquito más de energía”.

Cerezo recuerda que todas las participantes en los Juegos “llegan en su momento más fino de preparación” y que “sobre el papel” hay varios favoritos como la tailandesa Panipak Wogpattanakit (actual ganadora olímpica), la turca Merce Dincel, a quien Cerezo ganó en la final del campeonato Europeo, y la china Qing Gou, quien “está cosechando muy buenos resultados en los últimos años”. “Al final partimos como favoritos, pero los Juegos es un día especial y hay que levantarse y que todas las cosas estén alineadas para que se vuelvan de tu lado. Ese día van a estar del nuestro, seguro”, confía.

Adriana Cerezo, durante la celebración de un combate.

Cerezo llega a estos Juegos en el “mejor momento” y no se plantea otra cosa que “no sea estar en lo más alto”, ya no es aquella niña de 17 años que debutaba en categoría senior y se metía en la lucha por el oro en la final de Tokio. Han pasado tres años, donde la deportista madrileña ha conseguido “más experiencia” y ha competido en un “alto nivel”, algo que en Tokio no había tenido: “Iba un poco de sorpresa y no tenía ese bagaje. Ahora son tres años más en categoría absoluta y muchos combates y campeonatos”.

Cerezo, actual campeona de Europa

Hace apenas unos meses, la taekwondista española se proclamaba campeona de Europa en la categoría de -49 kilos ante su rival Merve Dincel, que llegaba el torneo como campeona del mundo y de Europa. Cerezo no solo consiguió derribar a su contrincante y posicionarse en el número dos del ránking, sino que hizo una gran actuación durante todo el campeonato, dejando muy buenas sensaciones de cara a los Juegos. “El Europeo fue una competición para mi muy importante, tuve que enfrentarme con gente de muy alto nivel que va a estar en los Juegos como la actual campeona del mundo”.

Desde entonces, Cerezo ha tenido tiempo de “realizar unos ajustes” de cara a los Juegos que cree que le proporcionarán “un plus” en la competición de París, lugar donde hace ya un año consiguió la clasificación matemática para los Juegos Olímpicos, al quedar segunda en el Grand Prix, celebrado en la ciudad parisina y donde cayó derrotada - precisamente - por Merve Dincel. Caprichos de la vida.

Adriana Cerezo, deportista madrileña.
Un año es mucho tiempo, pero lejos de dispersar sus esfuerzos por ser campeona olímpica, Cerezo ha podido estar más focalizada en su objetivo: “Estar un año antes clasificada para los Juegos, nos asegura que hemos hecho las cosas bien y podemos tomarnos la preparación con más calma y tranquilidad. Conseguir esa clasificación a uno o dos meses antes genera mucho estrés y te hace mirarlo desde otro punto de vista. Ahora, llevamos mucho tiempo preparándolo y puliendo cosas de cara a los Juegos y no a su clasificación”.

Al margen de las competiciones, el taekwondo forma parte de la vida de Cerezo, entrenar es lo que “más le gusta hacer en el mundo”. De hecho, la madrileña asegura que si el día de mañana no tiene ningún campeonato entrenaría con la “misma intensidad y mismas ganas”.

En categorías inferiores, Cerezo cosechó 21 medallas, 19 de ellas de oro. Desde su plata en Tokio, la madrileña ha conseguido la medalla de bronce en el Campeonato Mundial de Azerbaiyán, la medalla de oro en los Juegos Europeos en Polonia, y dos oros y una plata en el Campeonato Europeo (Bulgaria, Serbia y plata en Reino Unido). La deportista puede presumir de que en su palmarés tiene la colección completa de medallas (olímpica, mundial, europea, Grand Prix y Grand Slam).

A diferencia de Tokio, donde Cerezo fue una de las primeras deportistas en competir, habrá que esperar hasta el 7 de agosto para disfrutar de la actuación de la taekwondista española y desear que llegue la ansiada medalla de oro. Hasta entonces, Cerezo ha confesado a Madridiario que estará hasta el 30 de julio preparándose en Tenerife y después viajará a Madrid para pasar unos días en familia antes de partir a París el 4 de agosto: "Somos de las últimas delegaciones, todavía nos queda un poquito".