Cuando se piensa en artistas de la talla de Goya, Durero o Picasso, la memoria siempre tiende a seleccionar sus pinturas más emblemáticas, dejando otras obras de lado, a pesar de su peso en la historia del arte y la repercusión de la que gozaron en la carrera artística de quienes las realizaron. Algunos de esos trabajos olvidan el óleo y los caballetes y se centran en distintas elaboraciones como las realizadas mediante la técnica del grabado, una expresión artística que, a pesar de tener poca popularidad, aún sigue levantando pasiones entre muchos artistas.
El grabado es un proceso artístico mediante el cual se realizan diseños que son "impresos" en planchas de distintos materiales como madera (xilografía) o metal (calcografía), con el objetivo de crear un dibujo utilizando distintos procesos que pueden durar días, semanas e incluso años.
A pesar de conseguir más repercusión en zonas del norte de España, como Bilbao, Oviedo o La Coruña, a día de hoy, el arte del grabado es muy desconocido por el público general. Esta situación complica la posibilidad de dedicarse de manera profesional a este proceso de creación.
Nacido en 1994 en Alcalá de Henares, Groek Malva, pseudónimo de un artista multidisciplinar dedicado al grabado y apasionado de la xilografía en linóleo, cuenta a Madridiario su trayectoria en el mundo del grabado, una técnica que define como “de nicho” y que cambió su vida por completo.
"Es un arte muy complicado"
Su amor por este tipo de ilustración comenzó en la adolescencia cuando, a través de su hermano, conoció este arte que le llamó la atención desde un principio. Decidió estudiar un grado de formación superior en grabado y estampación de dos años en Madrid: “Hay que tener un concepto muy amplio de todas las técnicas ya que es un arte muy complicado y que engloba muchos procedimientos”.
"Ni siquiera se hace el mismo grabado en todos los países, es un mundo muy amplio", comenta el grabador. Como proyecto destacado, el artista remarca la obra 'Vistas de una ciudad colmena', una serie formada por numerosas planchas de linograbado que tardó en realizar dos años: "Quería transmitir el concepto de ciudad colmena a través de un imaginario que al espectador le llevara a esa idea".
“Cuando la gente conoce el proceso de creación de una obra toma consciencia del trabajo que lleva y su concepto del grabado cambia por completo”, comenta el artista, que reconoce que se trata de "un proceso como de ritual”.
En la actualidad, junto a su hermano y una amiga, coordinan ‘Río Río’, un estudio creativo de cerámica, serigrafía y mosaico ubicado en el municipio de Betanzos donde, además de vender sus creaciones, ofrecen clases de cerámica y talleres de sus respectivas disciplinas.
“En Betanzos se encuentra la Fundación CIEC, por lo que decidí venir aquí para continuar mi formación ya que era un sitio muy propicio para ello”, comenta el joven. Esta fundación es el Centro Internacional de la Estampa Contemporánea, uno de los destinos favoritos de los artistas que, como Groek Malva, desean dedicarse al grabado: ”Aquí hay mucho ámbito artístico y bastantes proyectos culturales. En Madrid tener un taller es mucho más complicado e implica demasiado coste que no nos podíamos permitir”.
"Los concursos visibilizan tu trabajo"
Como apoyo a la creación artística y al desarrollo del arte gráfico, desde la Diputación de La Coruña y en reconocimiento a la labor realizada por la Fundación CIEC y a la amplia trayectoria del artista Jesús Núñez, su fundador, se realiza desde 2006 el 'Premio Internacional de Arte Gráfico Jesús Núñez', cuyo primer galardón consta de la recompensa económica más grande a nivel nacional. Este reconocimiento ofrece 6.500 euros y la oportunidad de tener una exposición en la Fundación CIEC.
"Cuando trabajas en esto, haces las obras porque te nace, no pensando en la recompensa económica. Aún así, el dinero siempre es importante para poder realizar proyectos, y los concursos son una forma de hacer visible tu trabajo", comenta Groek Malva, que se presentará al concurso con su obra 'Ciudad manifiesto'.
Esta obra se ha realizado mediante la técnica del aguafuerte, un método cuya elaboración explica el autor: "Se trata de una plancha de metal de 50 por 60 centímetros a la que se le da un barniz. Tras la aplicación del barniz, se crea el dibujo con una punta parecida a la de un compás y, más tarde, se retira el barniz en la zona del dibujo para meter la plancha en un ácido nítrico que se come la parte del barniz restante. Cuando este proceso acaba, se debe pintar la plancha y limpiar para que solo quede la tinta en los huecos". Esta obra ocupa semanas de trabajo, ya que cada parte del proceso puede llevar horas e incluso días.
"Hay que tener una técnica muy pulida y con gran atención al detalle, ya que es un proceso artesanal en el que, si sabes dibujar, pero lo demás falla, el resultado será muy distinto y no contará con la calidad adecuada", afirma el artista.
El joven, que ya se alzó con el primer puesto en los permios 'José Caballero' en 2022 y ha participado en ferias de grabado de gran relevancia nacional como 'Alma Gráfica',continuará repartiendo su arte en las diferentes ferias y certámenes con la idea de hacerse eco de sus obras y del grabado: "Cuando la gente empiece a conocer el grabado, estoy seguro de que conseguirá la atención que se merece y comenzarán a valorarlo".