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España seca a Italia y pasa a octavos como primera de grupo

Los jugadores de España celebran el 1-0 (Foto: UEFA.com).
Hugo García Reina | Viernes 21 de junio de 2024

Sólo hubo un equipo sobre el campo. El partido de España fue aún más brillante que el de la semana pasada contra Croacia, aunque no se acabara reflejando en el marcador (1-0), que quedó algo soso. La roja apenas sufrió en defensa pero no fue tan efectiva en el área italiana. Aún así, España suma otros tres puntos y confirma el pase a octavos como primera de grupo.

No tardaron en llegar los primeros avisos. Un cabezazo de Pedri que paró Donnarumma y otro de Nico Williams, que no supo poner entre los tres palos un balón perfecto de Morata desde la izquierda. España construía las jugadas con facilidad y los tres de arriba estaban acertados. Ni siquiera cuando la defensa italiana cerraba bien la entrada por los costados era capaz de anular el peligro de España: Fabián, que se ha reivindicado como una de las figuras importantes del equipo cuando no muchos lo esperaban, pegó un empeinazo seco a la escuadra desde fuera del área que desvío Donnaruma con las yemas.

Los destellos de Yamal hacían que uno se frotara las manos imaginando lo luminoso que puede ser un futuro con él al frente de la selección, más aún teniendo en cuenta que sólo tiene 16 años. Hace unas horas estaba terminando los deberes de matemáticas y acaba de hacer, con un par de fintas, que Di Marco y Calafiori se revuelquen por los suelos. Pero el mejor de España fue Nico Williams. El extremo del Athletic estuvo fino en la conducción y supo explotar una de sus mayores virtudes: el atrevimiento. Jugó con creatividad e imprimió mucho ritmo al ataque español. En el segundo tiempo estuvo a punto de ponerle la guinda a su noche con un disparo al palo largo que pegó en la misma cruceta.

La vigente campeona de europa no dió ni un susto y llegó al descanso agradecida por el resultado. Spalletti trató de reaccionar con dos cambios en el centro del campo – Cristante por Jorginho y Cambiaso por Frattesi – pero el guión de la segunda parte no cambió demasiado. Domino absoluto de España, que siguió amenazando la portería italiana sin suerte. Como seguro concluyeron tantos analistas de barra de bar, faltaba “el último pase”. Las más claras, un disparo de Yamal que rozó el poste y un remate a bocajarro de Pedri tras internada por la izquierda de Cucurella. El lateral del Chelsea ha sido la gran apuesta de Luis de la Fuente y hay que reconocer que parece haber acertado. No es el jugador más vistoso del mundo, pero ha respondido a la confianza del seleccionador con dos partidos notables.

Estuvo a punto de llegar el momento en que uno deja de mirar al marcador por los minutos que lleva y empieza a echar cuenta de los que quedan. España lo hacía todo bien: la defensa era sólida, el centro del campo jugaba sin prisa pero con un ritmo ligero, nada que ver con la pastosidad del último mundial y el 80 por ciento de posesión frente a Marruecos, y en la delantera se veía movilidad y frescura. Y sin embargo no había manera de meter el balón en la portería. Pero en el minuto 55 todo el desacierto lo arregló un empujoncito de suerte que hizo que Calafiori, en propia puerta, pusiera a España por delante en el marcador. Centro desde la izquierda de Nico que roza Morata con la cabeza y se encuentra encima el defensa del Bolonia, que no se esperaba el desvío de Donnarumma. El gol confirmó las buenas sensaciones de una España que mereció haber ganado con un marcador más contundente.

El equipo de De la Fuente aplastó a una selección italiana que solo fue capaz de amagar con un par de arreones estériles. Si hubiera que ponerle un “pero” a La Roja sería sin duda el rendimiento de los cambios, los hombres de refuerzo no supieron refrescar el juego del equipo. Igual que contra Croacia en el Olímpico de Berlín, Oyarzábal y Ferrán estuvieron muy discretos y apenas aportaron nada. Disminuyó el ímpetu y la claridad del ataque de España, y así lo sintió también el realizador, que en un momento dado enfocó al banquillo como queriendo llevarse el último recuerdo: Pedri, Lamine y Nico; 21, 16 y 21 años.

Debutaron Baena y Ayoze. El último dejó detalles de mucha calidad y pudo hacer gol en dos ocasiones. La primera, después de un caño precioso con el que se metió al área. Intentó engañar a Donnarumma apuntando al palo corto – a lo Mbappé – pero el portero agachó bien los riñones, a pesar de su 1,96m. En la segunda, probó por el palo largo, también sin suerte. La repetición hizo dudar de la posibilidad de un pase de la muerte que en el directo pareció muy claro. Estos dos partidos de fase de grupos dan motivos para ilusionarse y sitúan a España casi al nivel de las más favoritas. Ya sólo queda saber si los de De la Fuente serán capaces de mostrar el mismo nivel en hipotéticos cruces contra Francia, Inglaterra, o Alemania, que de momento ha sido la única que ha demostrado un juego de la calidad del de España.


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