La Comunidad de Madrid junto con el Colegio Nacional de Ópticos-Optometristas (CNOO) han firmado este lunes un acuerdo para que a partir de este verano se ofrezca una ayuda de 55 euros para conseguir la gratuidad de gafas graduadas para más de 135.000 menores de 14 años. La consejera de Sanidad, Fátima Matute, y Eduardo Morán, decano del CNOO, se han reunido en la Consejería de Sanidad para rubricar dicho convenio y aportar información acerca de la colaboración.
Este proyecto, que se pondrá en marcha a partir del mes de julio, cuenta con una inversión pública regional de 7,5 millones de euros y ayudará a corregir defectos visuales como la miopía, hipermetropía y astigmatismo. Para conseguir estas gafas, que se podrán adquirir en los establecimientos adheridos al acuerdo, se realizará un reconocimento médico a los niños, una prueba que determinará la necesidad que estos presenten con respecto al uso de lentes correctoras.
Durante la firma del convenio, la consejera ha indicado que "con esta medida, las condiciones socioeconómicas de una familia no serán un obstáculo para el diagnóstico y tratamiento de sus hijos".
Tras la firma, Morán ha informado que "esta es una franja de edad que hemos considerado muy necesitada de esta ayuda". Un servicio que constará de "una gafa sencilla pero con cristal, con antireflejante y con toda la protección necesaria que la prescripción requiera". En cuanto al presupuesto, el decano ha concretado que "hay suficiente para cubrir tanto este año como el que viene" y que pretenden que se adhieran "aproximadamente 1.300 establecimientos".
Por su parte, Matute ha descrito este proyecto como una iniciativa que consigue "hacer realidad la provisión de un servicio real y tangible que va dirigido a nuestra población vulnerable y que mejorará la visión de esos niños cuando sean mayores evitando que se desarrollen otros problemas".
Estas gafas, que permitirá mejorar la salud visual de los más pequeños, también podrán conseguirse a través de las consultas de Atención Primaria, en las que los profesionales sanitarios derivarán a los niños que lo requieran al oftalmólogo del Servicio Madrileño de Salud (SERMAS). Esta prestación podrá recibirse una vez por cada año natural y deberá transcurrir al menos medio año entre una y la correspondiente al siguiente año.
Las altas temperaturas en la capital y los numerosos golpes de calor que se registran cada año y que afectan principalmente a los mayores, son un problema recurrente durante los meses de verano. Un inconveniente en lo que Matute ha recalcado estar trabajando: "Empezamos hace un mes a trabajar con otras consejerías y administraciones en un plan para combatir el calor en lugares como residencias, colegios y centros sanitarios".
"Queremos enfocarlo a todos los ciudadanos, pero principalmente a aquellos más vulnerables y a trabajadores con jornadas en las horas de más calor del día cuya labor requiera de gran intensidad y esfuerzo físico", ha informado la consejera.
Con relación a las altas temperaturas, Matute también ha mencionado el "especial cuidado" que se debe tener ante algunos productos como salsas, mayonesas o ciertos productos que puedan ser más susceptibles de contaminarse, y ha reafirmado que se llevará a cabo una campaña de prevención y recomendación para evitar este tipo de problemas.