La Puerta del Sol de la ciudad de Madrid no tendrá previsiblemente toldos este verano para combatir el calor y las altas temperaturas y el Ayuntamiento sigue estudiando su viabilidad y seguridad.
Así lo ha trasladado este miércoles la delegada de Obras y Equipamientos del Ayuntamiento de Madrid, Paloma García Romero, tras visitar la remodelada plaza de Olavide junta al alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida.
"Este año no creo que nos dé tiempo a ponerlos pero, de cualquier manera, tenemos que estar muy seguros de lo que ponemos. No solamente en la estética que por supuesto que la Comisión (de Patrimonio) nos la aprueba, sino lo más importante, en la seguridad, que no nos coja un vendaval y estén aquellos toldos en unas debidas condiciones", ha explicado la delegada.
En la misma línea, ha detallado que el área lleva estudiando todo el invierno la solución más adecuada para los toldos, que no es "fácil", y ha afirmado que han recurrido hasta a profesionales como ingenieros de caminos para que den su opinión al tener que atar los toldos a los propios edificios de la plaza sin desprendimientos.
"También hemos visto cuáles son las posibilidades de telas para los toldos y, todo eso, lo estamos preparando para llevar en breve a la Comisión de Patrimonio y que nos autorice. Sin la autorización de la Comisión de Patrimonio saben que no podemos hacer absolutamente nada en la Puerta del Sol, se trata de un BIC, la plaza más protegida que tenemos en la ciudad de Madrid", ha indicado García Romero.
Desde el Ayuntamiento deben también informar a la Comisión de las telas que se iban a utilizar en los toldos y del material de sujeción. "Una vez que tengamos, que no sabemos cuándo lo vamos a tener el visto bueno de la Comisión, pues hay que trabajar en esos materiales y en esas telas", ha apostillado.
El pasado mes de enero, García Romero y el concejal de Centro, Carlos Segura, se reunieron con los comerciantes de las Calles Preciados, Carmen, Arenal y Adyacentes (Apreca) para informarles sobre los toldos que el Consistorio planea instalar en esta céntrica plaza para generar espacios de sombra en los que poder aliviar los calores del verano.
A falta de presentar un proyecto definitivo, la solución que les propuso el Área de Obras y Equipamientos era una estructura auxiliar de carácter efímero y reversible que permitiera instalar toldos sobre el paseo semicircular norte de la plaza y sobre los nuevos bancos. Estas protecciones solares se desplegarían solo durante los meses de más calor y se desinstalarán al término de la temporada estival.
La propuesta contemplaba una serie de mástiles de acero inoxidable anclados en los nuevos bancos de granito a través de tubos roscados que permitan su montaje y desmontaje. Sobre estos elementos rígidos se dispondrán unos tensores anclados a su vez a la fachada de los edificios que conforman la plaza sobre el zócalo comercial. Estos tensores permitirían instalar una serie de piezas textiles de color claro a determinar.
Según informó el Ayuntamiento en su momento, esta actuación municipal contaba con el visto bueno de la Comisión Local de Patrimonio Histórico y para ella se había reservado una partida de 308.000 euros en los presupuestos municipales de 2024.