El CEIP Dulce Chacón, un centro público de enseñanza de la localidad de Rivas-Vaciamadrid, amanece cada mañana forrado de pancartas: 'El Dulce no se toca', 'No a la nueva línea de primaria'. Este colegio, perteneciente a la Dirección del Área Territorial Madrid Este, está pensado para albergar matrícula de alumnado en línea 2, es decir, de dos aulas por cada curso: seis de Educación Infantil y 12 de Primaria.
El pasado jueves 30 de mayo, el colegio se encontró de forma repentina con una directriz que informaba del cierre de una de las aulas de Infantil (3 años) y la apertura de una adicional en segundo de Primaria para el próximo curso 2024/25. La dirección del Dulce Chacón ha decidido no responder a las preguntas de Madridiario, pero la presidenta de la Asociación de Familias del Alumnado (AFA) del CEIP, Aurora Fernández, asegura que la Comunidad de Madrid ha tomado esta decisión de forma unilateral y sin previo aviso.
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Desde la Consejería de Educación se alega que la resolución se ha tomado en base a una estimación del número de unidades que serán necesarias en cada centro en función de la demanda. “El periodo de escolarización aún está abierto, una vez termine se harán los ajustes necesarios”, explican. No obstante, no dejan del todo claro si este reajuste se confirmará o no una vez se sepa el número exacto de solicitudes.
"La decisión de la Comunidad de Madrid no tiene ningún sentido"
En cualquier caso, la carta de protesta que ha distribuido la Junta Directiva del AMPA del Dulce Chacón argumenta que el colegio ya ha recibido 21 solicitudes de admisión para Infantil, 18 ordinarias y tres de alumnos con necesidades educativas especiales. Estas cifras asegurarían la conformación de dos aulas, pero “lo que ha hecho la Comunidad de Madrid para poder cerrar el aula es sacar dos de esas solicitudes de necesidades especiales y desviarlas a otros centros”, explica Aurora Fernández. “Esas dos familias han confiado en el Dulce Chacón. Han venido a las jornadas de puertas abiertas, han hablado con los docentes del colegio y con familias que tienen hijos con necesidades especiales y han confiado en que nuestro centro pueda ayudar y acompañar a sus hijos e hijas”.
“Lo curioso, añade Fernández, es que, además de las 21 solicitudes de primera opción, hemos recibido otras 70 como colegio de segunda opción. La decisión de la la Comunidad de Mdrid no tiene ningún sentido”.
Frente a las quejas de la Asociación de Familias del Alumnado, que señala los conflictos que pueden surgir del aumento de niños en Primaria, la Consejería de Educación entiende que el colegio no debería sufrir ningún problema logístico o de infraestructura. Con el cambio, “los espacios seguirían siendo los mismos”, con 18 aulas en total.
"Habría que reacondicionar todo el mobiliario"
El AMPA, sin embargo, recuerda que si se acomodara a los alumnos de la futura tercera clase de segundo de Primaria en el aula de Infantil que queda libre, habría que reacondicionar todo el mobiliario, que está pensado para niños de tres años, incluído el de los aseos, que son compartidos. “Los niños de Infantil tienen el control de esfínteres recién adquirido o aún están en ello, así que los de Primaria estarían todo el día viendo el culo y los genitales de sus compañeros más pequeños”, destaca Aurora Fernández. En las horas de patio, los nuevos alumnos compartirían espacio con niños entre dos y cuatro años menores o tendrían que desplazarse al otro patio cada día.
Además de esta primera opción, se barajan otras dos posibilidades para acomodar a los nuevos alumnos de Primaria. La segunda opción sería que los estudiantes del nuevo aula de Primaria ocuparan algún espacio de uso común, como el de religión, el de música, el laboratorio o la biblioteca. Esto implicaría que “ningún estudiante pueda disfrutar de estos espacios tal y como fueron concebidos”, se lee en la carta del AMPA.
La tercera opción contempla que los nuevos alumnos se alojen en una de las aulas modulares que ocupan el patio del colegio desde hace tres años. Sobre esto, la asociación de Madres y Padres de los Alumnos sostiene que “es vergonzoso que, por culpa de la falta de planificación de las infraestructuras educativas del Gobierno regional, aun teniendo no una sino dos parcelas cedidas por el Ayuntamiento de nuestro municipio para la construcción de un colegio y un instituto, hayamos tenido que albergar cuatro aulas modulares (¡barracones!) en nuestro colegio”.
La presidenta de la AFA explica que los barracones se instalaron en su día para acomodar a alumnos procedentes de otro colegio y que, a pesar de que este pasado curso los alumnos ya pudieron volver a su centro de origen y los barracones han estado vacíos, siguen sin retirarlos. “Estos barracones quitan mucho espacio de patio, llevamos todo el curso pidiendo que los retiren pero no nos hacen caso. En octubre presentamos 442 firmas a la Dirección del Área Territorial y no es que no los hayan retirado, es que ni siquiera hemos recibido respuesta.”
“Todo esto son suposiciones”, concluye Aurora Fernández. “Desde la Consejería nadie nos ha dicho dónde piensan meter al nuevo alumnado de Primaria”.