El proyecto de Madrid Nuevo Norte irrumpe en un momento crucial para el desarrollo urbano y se presenta como un modelo innovador que redefine el concepto de ciudad del siglo XXI. Con un enfoque centrado en la sostenibilidad y la inclusión, contribuirá al cambio definitivo en la manera en que concebimos nuestras ciudades y en cómo interactuamos con ellas. Además del impacto en la vida cotidiana de los madrileños, tendrá un efecto transformador en la economía tanto local como nacional.
El nuevo desarrollo urbanístico contará con 10.500 viviendas
Madrid Nuevo Norte pretende rediseñar y modernizar el tejido urbano de la capital española. Con una extensión de 5,6 kilómetros de norte a sur, la distancia que existe entre Plaza de Castilla y Neptuno, este proyecto abarcará 3.356.196 metros cuadrados, de los que 400.000 se destinarán a zonas verdes. En el nuevo desarrollo se edificarán 10.500 viviendas, el 38 por ciento de las cuales será de propiedad del Ayuntamiento de Madrid, que ya ha anunciado que las destinará a impulsar políticas de acceso a la vivienda a través de distintas fórmulas de alquiler protegido o de precio tasado.
Todos los datos confirman la magnitud del proyecto, que cambiará Madrid con un renacer urbano. Según un estudio realizado por la Universidad Autónoma, el impacto en la economía nacional alcanzará los 15.200 millones de euros, el equivalente al 1,3 por ciento del PIB actual; y en la Comunidad de Madrid supondrá 12.000 millones, el 5,2 por ciento del PIB autonómico. Los ingresos fiscales supondrán una repercusión de 5.868 millones de euros en las arcas para las Administraciones Públicas. Asimismo, está prevista la creación de 348.064 puestos de trabajo y se estima que la inversión que movilizará el conjunto de actuaciones urbanísticas durante los próximos 25 años llegará hasta los 25.197 millones de euros, de los que 11.069 millones se destinarán a las obras de transformación urbana, incluida la compra de suelos, a los que habrá que añadir 14.128 millones procedentes de transacciones inmobiliarias.
Madrid disfruta de una posición privilegiada, a la gente le gusta vivir y trabajar en esta ciudad por el estilo de vida, el clima, la oferta cultural y de ocio. Pero a la capital le falta una adecuada propuesta de oficinas de última generación. Madrid Nuevo Norte se perfila como la gran oportunidad para afrontar este desafío, para que un nuevo modelo ampare el desarrollo de las actividades económicas más avanzadas, vinculadas con el talento y la economía del conocimiento. Así, Madrid Nuevo Norte supone una ocasión excepcional para transformar la ciudad en un epicentro de actividad económica, una oportunidad única para Madrid en el escenario internacional en las próximas décadas.
La propuesta de un nuevo concepto, el de los centros de actividad económicos accesibles y de usos mixtos, revolucionará el panorama, porque en él convivirán espacios de oficinas, residenciales, comerciales y culturales. El corazón de este proyecto es el Centro de Negocios Chamartín, que ofrecerá un entorno propicio para competir con las principales ciudades del planeta a la hora de atraer inversiones y talento de primer nivel.
En el Centro de Negocios se levantará el rascacielos más alto de Europa
La empresa que dirige el proyecto, Crea Madrid Nuevo Norte, estima que las obras estarán concluidas para el año 2050. El nuevo Centro de Negocios empezará a levantarse en el primer semestre de 2028. Este espacio, proyectado con 70 plantas, superará los 300 metros de altura para con vertirse en el rascacielos más alto de Europa.
En este distrito primará el concepto de Affortable Mixed-use District (AMD), en contraposición a los tradicionales Central Business Districts (CBD), que se han mostrado obsoletos y poco funcionales. No tienen sentido las zonas de oficinas donde solo hay vida de 7:00 a 19:00 horas y, una vez terminada la jornada laboral, se quedan desiertas.
Este centro no solo albergará modernas oficinas, sino que también contará con una amplia oferta habitacional, especialmente destinada a garantizar la accesibilidad a la vivienda para todos los ciudadanos. De hecho, el 62 por ciento de las 2.600 viviendas proyectadas en el ámbito del Centro de Negocios Chamartín será de carácter público, lo que refuerza el compromiso con la inclusión social. El sector se completa con zonas comerciales, zonas verdes y dotaciones singulares.
Uno de los hitos más destacados es el desarrollo del primer barrio de este proyecto: Las Tablas Oeste. Con una superficie total de 204.976 metros cuadrados, este barrio, situado en el distrito de Fuencarral El Pardo, integrará una cuidadosa planifica ción urbanística que contempla la construcción de 741 viviendas, así como espacios comerciales y de oficinas. La construcción comenzará en 2027.
El corazón de este proyecto es el Centro de Negocios Chamartín
Su edificabilidad total asciende a 211.922 metros cuadrados, cuyo reparto queda con figurado de esta manera: 74.197 metros cuadrados de uso residencial, 123.795 de uso terciario de oficinas y 14.000 de uso terciario comercial. El desglose de la edi fiscabilidad residencial contempla 58.578 metros cuadrados de vivienda libre, 11.714 metros cuadrados de vivienda de protección pública básica y 3.905 metros cuadrados de vivienda de protección pública de precio limitado. Además, se destinarán 33.032 metros cuadrados a zonas verdes, 26.649 metros cuadrados a equipamientos sociales y servicios urbanos y más de 48.000 metros cuadrados a infraestructuras y vías públicas.
La creación del mayor espacio de actividad económica de la ciudad, con cientos de miles de puestos de empleo, precisa de un modelo de ciudad de proximidad complementado con una política de movilidad sostenible. La puesta en marcha de Madrid Nuevo Norte tiene como objetivo destacado priorizar el transporte público, articulado en torno a la estación de Chamartín, en un 80 por ciento de los trayectos. Este proyecto también permitirá mejorar la conectividad viaria en la corona norte de la ciudad, facilitando el acceso rápido y cómodo a todas las áreas de la ciudad. Madrid Nuevo Norte propiciará un ecosistema urbano sostenible y conectado donde la movilidad será fluida y eficiente.
En el horizonte, romper con las barreras sociales y evolucionar de la ciudad de los 15 minutos hacia la región de los 45 minutos, para dar acceso a los mejores puestos de trabajo a todos los madrileños, que tendrán el privilegio de la conexión a escala global porque el aeropuerto internacional de Madrid se halla a menos de 15 minutos.
La potente red de transporte público se complementa con la posibilidad de cubrir las necesidades cotidianas con des plazamientos a pie en bicicleta en un radio menor a esos famosos 15 minutos. La posibilidad de disfrutar de oportunidades laborales, la cultura y el ocio que dispensa un ciudad como Madrid exige una movilidad sustentada en medios de transporte público. Este barrio ha sido concebido para el coche. Los cálculos prevén que más de 5 millones de personas podrán alcanzar este centro de negocios en solo 45 minutos.
El eje de movilidad de Madrid Nuevo Norte se compone de esta extensa red integrada por Metro, Cercanías, autobuses urbanos e interurbanos y un pionero sistema de autobús de alta capacidad, que facilitará que quienes precisen desplazarse a más distancia elijan estas opciones antes que el vehículo privado. El 90 por ciento de aquellos que residan o trabajen en esta zona dispondrán de puntos de transporte de alta capacidad (Metro o Cercanías) a menos de 10 minutos a pie.
La nueva Línea 13 de Metro dará servicio a Madrid Nuevo Norte
Una de las novedades que afectará a este desarrollo es la creación de una nueva línea de Metro, la 13, que arrancará en Chamartín y dará servicio a Madrid Nuevo Norte. La primera inversión será de 4 millones de euros. El proyecto incluye un trayecto que contará con tres nuevas estaciones denominadas Fuencarral Sur, Fuencarral Norte y Centro de Negocios. También contará con otra en Chamartín. Los viajeros podrán usar esta línea para realizar transbordos en las Líneas 1 y 10 de Metro y el futuro intercambiador de Chamartín. La actualización de la estación de Chamartín Clara Campoamor contribuirá a aumentar la importancia de Madrid Nuevo Norte.
Se espera también construir nuevas conexiones sobre las vías de tren y la M-30: cinco puentes, un túnel y una pasarela peatonal, lo que se añade a la cubrición de 20 hectáreas de vías ferroviarias.
Su enfoque integral también se refleja en el diseño y la planificación del espacio público. La creación de zonas verdes, parques y jardines contribuirá a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y a fomentar un entorno más saludable y sostenible. El elemento diferencial será el gran Parque Central, que se levantará frente a las torres de oficinas y viviendas sobre la losa que cubrirá las vías del tren, un enjambre de vías que ha formado parte del paisaje de la zona durante décadas. Con sus 14,5 hectáreas de superficie, el Parque Central ejercerá como puerta de bienvenida para los visitantes que accedan a Madrid desde la estación de Chamartín y su intercambiador de transportes.
La propuesta de WEST 8 y Porras Guadiana, los que llevarán adelante esta iniciativa, consiste en la creación de un gran bosque urbano con una identidad vinculada a la memoria del lugar. Su diseño se basa en la disposición de las vías y generará una serie de líneas fluidas que recorrerán longitudinalmente el parque. Así se unirán los barrios que la rodean para cerrar la herida en forma de brecha que parte en dos el norte de Madrid.
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El Parque Central formará parte del gran sistema de zonas verdes de la ciudad que incluyen al Bosque Metropolitano, el Arco Verde y la propia red de parques de Madrid Nuevo Norte. Uno de sus elementos, el Jardín del Viento, se convertirá en un icono para Madrid: una estructura verde singular en forma de espiral en mitad del parque que quedará cubierta por vegetación, lo que facilitará que genere su propio microclima.
La apuesta por un parque lleno de vida implica actividad durante todo el día, porque potenciará las zonas comerciales en planta baja de los edificios del perímetro y su interior abierto a múltiples usos con sus ambientes distintos de kioscos, terrazas de restauración, pabellones dotacionales, food trucks y zonas deportivas. Medioambientalmente, el entorno contará con jardines de lluvia, parterres de polinización, huertos urbanos y una gran pradera estancial, que facilitarán la conexión de los vecinos con la naturaleza. Además, el parque será escenario de un espacio digital innovador e interactivo como ambientes sensoriales de luz y sonido, modifica dos a lo largo del año, que se distribuirán por la red de caminos.
Muestra del compromiso de Madrid Nuevo Norte con el medio ambiente lo ejemplifica el proyecto piloto que acaba de arrancar, en colaboración con el Ayuntamiento de la capital, y que permitirá analizar durante un año las mejores técnicas de drenaje y eliminación de contaminantes del agua de lluvia que discurrirá por las calles dentro del desarrollo.
Se reducirá hasta en un 70 por ciento el agua de lluvia que se pierde
La iniciativa forma parte de la estrategia de gestión responsable del agua, enfocada en limitar al máximo el consumo hídrico, y aquí destaca la propuesta de incorporación de sistemas urbanos de drenajes sostenibles (SUDS) a los proyectos de urbanización.
En el proyecto piloto intervienen todos los ámbitos urbanísticos que com ponen Madrid Nuevo Norte. Durante el estudio se monitorizarán los resultados. La actuación va en línea con los propó sitos del Área Demostradora de Acción Climática DEMO 360, espacio impulsa do por el Ayuntamiento de Madrid y la Comisión Gestora del ámbito urbanístico Centro de Negocios de Chamartín para la implantación de las medidas de sostenibilidad más avanzadas. Aunque en este caso, los resultados servirán también para la definición de las técnicas de drenaje sostenible en el resto de zonas de Madrid Nuevo Norte.
Estos sistemas, como pavimentos porosos, jardines inundables y zanjas drenantes, son soluciones que captan y alma cenan de manera temporal la lluvia y permiten devolver el agua al subsuelo para, así, recuperar su ciclo natural, facilitar el aprovechamiento y evitar la sobrecarga de la red de saneamiento. El objetivo final de este piloto es con seguir recoger no solo el agua de aceras y parques, sino también la escorrentía de lluvia procedente de las superficies viarias y aparcamientos, acción que conseguiría reducir hasta en un 70 por ciento el agua de lluvia enviada a la red de alcantarillado.
El destino de las ciudades ya no depende solo de las administraciones y las promotoras, cada vez se tiene más en cuenta el peso de la voz ciudadana en el futuro urbano. La Agenda 2030 indica que la gobernanza debe ser multinivel, multiactor, integrada e integrante. Según datos de la ONU, la mitad de las personas residen en ciudades y se prevé que la cifra aumente hasta el 66 por ciento en 2050. Ante estas circunstancias, los ciudadanos exigen su participación en las decisiones y en la dirección en la que se transforman las ciudades.
La colaboración de la ciudadanía en las decisiones urbanísticas asegura la eficiencia de las intervenciones públicas. Un ejemplo de implicación vecinal lo constituye Madrid Nuevo Norte, que mantiene abiertas diversas iniciativas en las que puede participar la población, pionero también este desarrollo urbanístico a gran escala por apostar por una participación ciudadana sistematizada.
En resumen, Madrid Nuevo Norte representa un hito en la evolución de la ciudad hacia un modelo de desarrollo urbano más inclusivo, sostenible y próspero. Con una visión audaz y un com promiso firme con el futuro, Madrid se prepara para convertirse en un referente internacional en materia de urbanismo y desarrollo económico.