Opinión

Día D (9J): Votar a fuerzas de izquierdas y progresistas para detener el ‘veneno’ de las extremas derechas

Nino Olmeda | Viernes 07 de junio de 2024

Hace 80 años se inició el Dia D, el desembarco de Normandía, que supuso el principio del fin del nazismo. Decenas de miles de soldados aliados cayeron en esta operación aliada contra los ejércitos de Adolf Hitler que tenían ocupada una gran parte de Europa. Los amigos del nazi, Benito Mussolini y Francisco Franco, ayudaron en su medida al asesino de judíos, comunistas, republicanos españoles y de todos los que se oponían a los delirios racistas y del ‘hombre nuevo’: rubio y de piel blanca. El que fue considerado ‘Duce’ (guía de los fascistas italianos hasta 1945, año de su fusilamiento) formaba junto a Hitler y Franco un triángulo criminal.
Nuestro criminal y fascista nacional, Franco, duro 40 años jodiendo la vida a los españoles. Muchos de ellos, después del triunfo del golpe de Estado y la derrota de la República española, se integraron en ‘La nueve’, compañía que liberó París en agosto de 1945.


El 6 de junio de 2024 fue un día de recuerdo y reflexión sobre el fin de la II Guerra Mundial. Un día antes, acudí a un encuentro con otras siete personas más, la gran mayoría mujeres y periodistas, para, después de haber leído previamente el mismo libro (Amarilla, de R.F. Kuang), hacer distintos comentarios al respecto y acabar con el vino y las aceitunas sobre la mesa. De pronto, una voz sonó entre los ruidos de las copas, cuando la reunión daba a su fin. Y de las elecciones domingo, ¿qué?, se oyó en el vacío de la noche.

En las elecciones al Parlamento Europeo del 9 de junio existe la amenaza de un enorme crecimiento de las extremas derechas. Las últimas encuestas apuntan a la extrema derecha como tercera fuerza en la Eurocámara y podría llegar a condicionar aún más la política global de la Unión Europea. En algunos Estados, los ultras pueden incluso ser la primera fuerza, como en Francia, donde las encuestas predicen una victoria del partido de Marine Le Pen. En el Estado español, las encuestas prevén una subida de VOX.

Este partido de extrema derecha combina un racismo extremo, especialmente la islamofobia, y otros discursos de odio, con un neoliberalismo exacerbado, por lo que quieren destrozar el Estado de bienestar. Aun siendo minoría, la extrema derecha ya está envenenando el conjunto de la política. También en España, donde ha entrado de la mano del PP en ayuntamientos y comunidades autónoma. Las elecciones son europeas y no se decide echar a Pedro Sánchez de la Presidencia del Gobierno de España ni a Alberto Núñez Feijóo de la Presidencia del PP, sino qué Europa queremos. La que hemos construido poco a poco después de la derrota del nazismo o la de los que quieren destrozarla: los amigos de los que cantan el Cara al Sol o levantan los brazos emulando a Hitler en las manifestaciones delante o en las cercanías de la sede del PSOE.


Por todo esto, es esencial que los defensores de los Derechos Humanos nos unamos en un fuerte grito de advertencia ante este peligro. Una buena opción es votar a cualquier partido de la izquierda o progresista para impedir que el veneno de la extrema derecha entre en las instituciones europeas o nacionales.
La suerte está echada.