Con 302 estaciones y 295 kilómetros divididos en 12 líneas, Metro de Madrid se ha convertido en la espina dorsal de la movilidad en la Comunidad de Madrid. Más que un simple medio de transporte, es ya un símbolo de agilidad, sostenibilidad y economía para los viajeros. Su historia se entrelaza con la de la capital y las localidades cercanas, convirtiéndose en testigo de las transformaciones urbanas y sociales que han caracterizado a la región a lo largo del tiempo. El 17 de octubre de 1919, el suburbano abría sus puertas por primera vez para realizar el viaje con el que se inauguraba el tramo entre las estaciones de Sol y Cuatro Caminos, dando el pistoletazo de salida a una nueva era del transporte público. Desde entonces, Metro no ha parado de crecer, modernizarse y adaptarse a las necesidades de una ciudad en continuo movimiento.
El bautismo de una nueva era del transporte público se celebró el 17 de octubre de 1919 con un primer trayecto entre las estaciones de Sol y Cua tro Caminos, un recorrido subterráneo de 3,48 kilómetros y ocho estaciones. Alfonso XIII fue el padrino de una ceremonia que daba vida a un proyecto ideado por los ingenieros Miguel Otamendi, Carlos Mendoza y Antonio González.
En el momento de la inauguración, todos los vehículos circulaban por la izquierda en Madrid. El Metro solo siguió la norma vigente, basada en la tradición de toda Europa en la época de carros y carruajes. ¿Motivo? El cochero llevaba las riendas con la mano izquierda y la mano derecha quedaba libre para el látigo. Si circulaba por la derecha, el látigo podía herir a peatones. Por eso se decidió que los carruajes circula ran por la izquierda, para que el látigo fuera manejado en el centro de la calzada. El sentido actual de circulación por carretera en España se fijó en 1924, pero suponía un gasto excesivo modificar la marcha de los trenes. Las líneas de Metro Ligero, sin embargo, circulan por la dere cha. También se apunta como factor importante a la hora de decidir por qué lado circulan los trenes que la maquinaria del Metro se adquirió en Reino Unido, lo que de alguna manera determinó que se adoptara la normativa británica de circu lación ante la falta de normalización del tráfico en España en 1919.
En su primer año de vida, 14 millones de viajeros utilizaron este revolucionario transporte subterráneo. Y durante el periodo 1920- 1926, la longitud de las vías se multiplicó por cuatro, hasta llegar a los 14,6 kilómetros. El crecimiento del parque de coches obligó a disponer de una gran superficie para talleres y cocheras, que se ubicó en Cuatro Caminos.
El Metro, oculto bajo la superficie, sir vió de cobijo durante los bombardeos de la Guerra Civil española. El 9 de agosto de 1936, fue inaugurado el primer tramo de la Línea 3 entre Sol y Embajadores, pero cinco días después la circulación se tuvo que cerrar porque, como el área de la Estación del Norte era una zona conflictiva, no había casi pasajeros.
El Metro se inauguró en 1919 con un trayecto entre las estaciones de Sol y Cuatro Caminos
A partir de 1955, el Estado asumió la ejecución de la infraestructura de las nuevas líneas mientras que la empresa se dedicó al equipamiento y a la explotación. La línea 1 soportó tal índice de saturación que fue necesario adop tar medidas técnicas que aumentaran la capacidad del transporte. Se modificaron entonces los andenes que pasaron de 60 a 90 metros de longitud para permitir así la circulación con trenes en composición de 6 coches. El desarrollo del Plan de Transportes tomó cuerpo con la puesta en funcionamiento de nuevos tramos que ampliaron las líneas existentes y la construcción de la nueva línea 5. Se inauguró también el Ferrocarril Suburbano de Carabanchel, explotación que se concedió a Metro en 1960.
Gracias al Plan de Ampliación, nacieron las nuevas líneas 6, 7, 8, 9 y 10. La puesta en servicio de nuevos tramos se concentró en los primeros años de la década de los 80. En aquellos tiempos, la red superó los 100 kilómetros. Con la creación del Consorcio Regional de Transportes, en 1986, Metro pasó a ostentar titularidad pública depen diente de la Comunidad de Madrid.
La prolongación de la línea 1 desde Portazgo a Miguel Hernández se puso en servicio en abril de 1994. Un año después, se inauguró el cierre circular de la línea 6 con el tramo Laguna-Ciudad Universitaria. Entre 1995 y 2003, se ejecutaron dos planes de ampliación que permitieron a Metro extender su red en casi 150 kiló metros. El primero, ejecutado entre 1995 y 1999, consistió en diseñar y construir 56 kilómetros nuevos con 38 estaciones. La Comunidad de Madrid apostó fuerte para que el Metro llegara a ocho distritos periféricos y a zonas importantes, como el recinto ferial Juan Carlos I y el aeropuerto internacional de Barajas a través de la ampliación de la nueva Línea 8.
En cuanto al segundo Plan de Amplia ción, se inauguró el 11 de abril de 2003, con 47 nuevos kilómetros. Fruto de esta estrategia se prolongó la línea 10 hasta Puerta del Sur, en Alcorcón, y se logró unir las principales ciudades del sur de Madrid (Móstoles, Fuenlabrada, Getafe, Leganés y Alcorcón) mediante la nueva línea circular Metrosur.
Entre 2003 y 2007, se realizó una ampliación histórica que significó la cons trucción de 80 nuevos kilómetros de Metro convencional y Metro Ligero hasta un total de 90 nuevas estaciones. El siguiente lustro, de 2007 a 2011, validó la expansión hasta barrios con necesidades de movilidad como Las Rosas o La Fortuna, en el muni cipio de Leganés. La principal actuación tuvo lugar en la Línea 2 con la unión entre el barrio de Las Rosas y la estación de La Elipa. Amén de los grandes planes de mantenimiento, en el periodo 2011-2015 se realizó la prolongación de la línea 9 de Metro a Mirasierra, que llegó hasta la estación de Paco de Lucía. El Gobierno regio nal invirtió en la ampliación de la línea 9 y en sus dos estaciones 191 millones de euros. Del periodo 2016-2021 destaca la aprobación del II Plan de Accesibilidad e Inclusión en 2021, una política que buscó el acceso universal de todos los ciudadanos al transporte público.
Los planes actuales de Metro de Madrid se centran en renovar la flota de trenes (hasta 80), proseguir implantando los modelos 4.0 en las estaciones y continuar mejorando la accesibilidad de las paradas. En la expansión de una decena de kilómetros prevé actuaciones en las líneas 3, 5 y 11, mejoras en la L6 o la creación de la línea Madrid Nuevo Norte, que añadirá tres kilómetros más a la red previsiblemente en 2030.
En este futuro, las líneas 6 y 8 serán automáticas, un propósito que se desple gará hasta 2030. La estrategia de mejora en la eficiencia ha tenido en cuenta el alto volumen de la línea 6, con 110 millones de usuarios anuales, y el recorrido principal que supone la línea 8, con destino en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas.
La movilidad en una Comunidad como la de Madrid determina el desarrollo económico y el bienestar de los habitantes. El compromiso de la dirección de Metro con los Objetivos de Desarrollo Sostenible persigue mantenerse como servicio de transporte público esencial con un míni mo impacto ambiental. Viajar en Metro reduce la contaminación porque descien de el tráfico de vehículos en superficie. Desplazarse en Metro supone contaminar cuatro veces menos que en coche. Además, la energía eléctrica usada por Metro procede de fuentes con garantía de origen. El resultado se traduce en una importante reducción de emisiones, lo que hace posible que Metro de Madrid enfo que sus acciones en eliminar el impacto de otras fuentes de emisión: la combustión móvil de los vehículos, la estacionaria para calefacción, los desplazamientos del perso nal a los centros de trabajo o las emisiones indirectas relacionadas con la cadena de suministro.
La estrategia de eficiencia energética ha permitido que se haya reducido en los diez últimos años un 30 por ciento el consu mo de energía en estaciones con medidas como la instalación de iluminación tipo Led, la utilización de la inteligencia arti ficial en los sistemas de ventilación o el aprovechamiento de la energía de frenado para el funcionamiento de las instalaciones auxiliares. En cuanto a los trenes, ha des cendido un 15 por ciento el consumo de energía de tracción en la última década, con una ratio en 2022 de 2,043 kWh/ coche km.
Sirvió de cobijo a los ciudadanos durante la Guerra Civil
La nueva sede del organismo, opera tiva desde abril de 2022, ejemplifica la apuesta por el desarrollo sostenible por que dispone de geotermia, paneles foto voltaicos y sistemas para el reaprovecha miento de aguas. Darle una segunda vida al agua supone un desafío para Metro de Madrid. En todas sus instalaciones, el volumen total de agua reciclada ascendió a 4.002 metros cúbicos, lo que significa el 38,3 por ciento del total de agua que entra en las recicladoras.
Asimismo, Metro sigue apostando por la mejora de la prestación del servicio y para ello invierte en obras de remodelación y modernización de estaciones, implantación de ascensores, avance en la accesibilidad y renovación de vías. Las inversiones más significativas realizadas durante 2022 se elevaron a 348.411.063,07 euros, frente a los 114.284.955,59 euros de 2021, lo que significa un 67,1 por ciento más.
Para Metro, la salud es lo primero, la de empleados y viajeros. Durante la pande mia de Covid-19, puso en marcha diversas medidas para garantizar la movilidad y hacerla compatible con la seguridad de via jeros y trabajadores. Para ello, se minimizó el riesgo de contagios mediante limpiezas y desinfecciones diarias de trenes, estaciones y otros espacios de trabajo, y se reforzó tanto la información como las señales dirigidas al viajero. Además, promueve una vida saludable entre los empleados gracias a planes adecuados de salud y campañas de concienciación en materia de seguridad para que la plantilla asuma el concepto de ‘sentirse seguro’.
La compañía suma 7.189 empleados con una antigüedad media de 19,34 años. El empleo estable y de calidad repercute de manera positiva en el servicio que ofrece al ciudadano. Por ello, Metro de Madrid favorece la creación de empleo directo e indirecto con nuevos maquinistas, supervisores comerciales, técnicos agregados y empleos derivados de los contratos de limpieza y seguridad. También invierte en la formación conti nua de los trabajadores y en su desarrollo profesional y favorece medidas de con ciliación de la vida laboral, personal y familiar. Metro de Madrid, que firmó en 2021 el II Plan de Igualdad, cuenta con 25,05 por ciento de mujeres en plantilla y un 20 por ciento en el Consejo de Administración.
El II Plan de Accesibilidad e Inclusión de Metro de Madrid (2021-2028) fue aprobado en 2021 con la previsión del reacondicionamiento de 125 ascensores y la incorporación en 14 estaciones del sistema de lazos inductivos. Este plan per mite la renovación de 24 estaciones para convertirlas en plenamente accesibles, con una inversión de 331.766.127 euros. El objetivo queda fijado en que a finales de 2028, el 84 por ciento de las estaciones de la red de Metro sean accesibles.
Se ha reducido un 30 por ciento el consumo de energía en estaciones
Ejemplos de esta política se observan en la implantación de tiras antideslizantes en las escaleras fijas de algunas estaciones, así como en la colocación de etiquetas braille en los pasamanos de las escaleras o mesas accesibles en los puestos de atención al viajero.
Otra iniciativa en este sentido corres ponde al Programa LARA (Línea de Apoyo para el Refuerzo de la Autono mía), que incluye herramientas para favorecer la accesibilidad de las personas con discapacidad intelectual, del desa rrollo o con problemas de comprensión y orientación, y potenciar así su auto nomía. Entre las medidas específicas de accesibilidad cognitiva, se encuentran sesiones formativas o la puesta en mar cha de campañas y acciones para favo recer la visibilidad y normalización de la discapacidad intelectual.
La estrategia de digitalización del Metro de Madrid pasa por aprovechar el potencial de los datos que se generan para transfor marlos en mejoras del servicio que incidan en el beneficio de los ciudadanos. El proce so consiste en volcar la información recibida en la plataforma de big data de Cloudera. La gestión inteligente del conjunto de datos se consigue a través de los sensores de los propios trenes, de los sistemas de señaliza ción o del material rodante.
Gracias a los algoritmos se pueden predecir averías, circunstancia que redunda en una mejor resolución de incidencias. La plataforma también contribuye a planificar el servicio, la gestión del aforo de sus esta
ciones, la puesta en marcha en las instala ciones de las escaleras mecánicas o la infor mación de los torniquetes. La tecnología de datos mejora la experiencia del usuario, pues la información en tiempo real del tren
y de la estación facilita su día a día. Además, Metro de Madrid ha gene rado un algoritmo con base en el peaje, que examina los diferentes patrones de entrada para deducir en qué estación ha salido el pasajero a superficie y así diseñar los trayectos habituales. Este sistema tiene en cuenta la modelación de horarios y días, lo que permite planificar con antelación y precisión el modelo de movilidad.
Una prueba de digitalización se refleja en el modelo de estación 4.0 de Metro de Madrid instalado en Gran Vía. Estas nuevas estaciones ocupan menos espacio que las tradicionales, cuentan con una interfaz más intuitiva y una pantalla que informa al usuario sobre la validación del título de transporte.
Con centro en la zona de validación, donde se han ubicado pantallas TFT (Thin Film Transistor) de 10 pulgadas y lectores con iluminación, el sistema permite validar el billete o el abono de una manera inteligible y visible. Junto a estas innovaciones, la céntrica estación alberga una oferta publicitaria futurista al estilo de la famosa Blade Runner.
La empresa JC Decaux, concesionaria de la gestión publicitaria de la red, instalará en total 500 pantallas digitales en más de 100 estaciones, en cada caso tras llevarse a cabo la adaptación al entorno que se requiera. Entre las fórmulas más llamativas se hallan los mupis digitales, pantallas fullscreen o pantallas led de gran formato. El objetivo consiste en llevar la modernidad a los espacios más emblemáticos y más concurridos como Sol, Gran Vía o Nuevos Ministerios.
Las líneas 6 y 8 de Metro serán automáticas
En esta línea de innovación tecnológica se inscribe Navilens, un sistema guiado por voz que ayuda a situarse dentro de las instalaciones de Metro. Se trata de una herramienta de la app que pueden usar los viajeros que se mueven por la línea 8. Especialmente concebida para personas con algún tipo de discapacidad visual o cognitiva, también puede ser utilizada por turistas que no conocen bien el funciona miento de este transporte.
Basta con abrir la herramienta desde el móvil o tableta, el usuario recibe al instante información oral del espacio donde se halla en la lengua que escoja. Describe la ubicación de ascensores, accesos, vestíbulos, escaleras o andenes y ofrece información adicional sobre posi bles incidencias o los tiempos de paso de los siguientes trenes. Esta app se suma a la aplicación de Metro que permite a los usuarios conocer en tiempo real y con antelación las previsiones de llegada de los trenes, la ocupación o la temperatura.