Tener unas instalaciones aeroportuarias completamente paradas durante casi un mes acarrea una serie de consecuencias que, desafortunadamente, terminaron el pasado 31 de mayo. Fue entonces cuando terminaron las obras a las que ha estado sometido Peinador, el aeropuerto de Vigo -el cual cada año presta servicio a un millón de pasajeros-.
Entre los aficionados a la aviación, había mucha expectación por ver qué avión sería el primero que acabaría haciendo uso del aeropuerto, ya fuese despegando o aterrizando. Todo parecía indicar que se trataría de uno de Air Europa que despegaba de la capital del país a las 6:40h, aterrizando en Vigo una hora después. Finalmente no fue así, convirtiéndose Vueling en la aerolínea que estrenó las obras de Peinador.
Suele pensarse que las compañías low-cost son las que más quejas reciben por parte de sus usuarios, pero nada más lejos de la realidad. Si bien es cierto que las reclamaciones a vueling son numerosas, algo similar sucede con las de otras aerolíneas cuyos billetes suponen un desembolso considerablemente mayor.
En esta ocasión, el problema lo sufrieron los clientes que depositaron su confianza en Air Europa. Aunque no es una compañía aérea conocida por sus constantes retrasos, hay aspectos que escapan al control de este tipo de empresas, las cuales no pueden hacer nada ante un contratiempo de carácter sanitario. Es precisamente lo que sucedió en el vuelo UX 7306.
Aunque depende de cada caso en concreto, en líneas generales los mareos dan comienzo cuando el avión ya ha despegado. Sin embargo, un pasajero de ese vuelo de Air Europa empezó a notar los primeros síntomas con el avión todavía en tierra.
El protocolo determina que no se puede despegar con un pasajero en ese estado, por lo que Air Europa tuvo a bien esperar para otorgar el margen necesario con tal de que ese mareo pasase a ser historia. Finalmente, no fue así.
Tras empeorar de los mareos, era evidente que esa persona no podía realizar un vuelo que, a pesar de ser de corta duración -de Madrid a Vigo algo menos de una hora-, se hubiera convertido en una pesadilla no solo para ese pasajero, sino también para los demás con los que compartía avión.
Es por este motivo que el pasajero afectado abandonó el avión por su propio pie en compañía de una persona que iba a viajar con él. No hubo que lamentar ningún episodio fatal, por lo que la preocupación de los pasajeros se centró más bien en el retraso del vuelo.
Los expertos en la materia indican que siempre conviene reclamar el retraso de un vuelo a pesar de los impedimentos y las trabas de las aerolíneas, ya que es un proceso gratuito que, en caso de culminar satisfactoriamente, puede derivar en la obtención de una generosa suma de dinero. Así pues, no es de extrañar que algunos de los pasajeros del UX 7306 fletado por Air Europa quisieran iniciar el proceso.
Sin embargo, la idea no tardó en desvanecerse cuando supieron que este tipo de reclamaciones no prosperan si el retraso no reúne una serie de características, empezando por la duración del contratiempo en cuestión.
Ante un retraso de aproximadamente una hora, ninguna reclamación fructifica. Esto es debido a que la ley determina que han de pasar como mínimo tres horas. En definitiva, el resto de pasajeros acabaron viéndose afectados por una situación ajena sin recibir compensación alguna.
Tras haber hablado de retrasos, llega el momento de sacar a colación el caso contrario. No es habitual que los aviones aterricen antes de la hora prevista, pero Vueling lo consiguió con su VY 1702.
El avión despegó casi dos horas antes de la capital catalana, aterrizando en Vigo a las 8:05. Los pasajeros fueron informados de que se convertían en los primeros, tras 25 días de tareas de remodelación, en hacer uso de las instalaciones aeroportuarias de dicha ciudad gallega.
Los usuarios que viajaron de Barcelona a Vigo no fueron los únicos que se mostraron alegres por protagonizar un hecho reseñable para los amantes de la aviación. Como es de esperar, la felicidad inundaba los rostros de los empleados de las instalaciones aeroportuarias.
Recuperar la normalidad laboral ha sido clave para todos estos trabajadores que, de nuevo, tratarán diariamente con una media de 2.700 pasajeros al día, muchos de ellos desplazados con aviones fletados por Vueling, una de las compañías que más han crecido en nuestro país.
Cada vez son más numerosos los madrileños que no se lo piensan dos veces al elegir dicha compañía. Si bien es cierto que también sufre retrasos -como cualquier otra aerolínea-, con relativa frecuencia sus aviones llegan antes de lo previsto, como en el caso que acabamos de describir. Eso sí, ante el intento de reclamar un vuelo las trabas son constantes, por lo que conviene recurrir a un servicio profesional como el de Reclamaciondevuelos.