Cultura y ocio en Madrid: planes y agenda

Un paseo por los relojes de sol de Moscardó

Relojes de sol (Foto: Mónica González - Road Experience).

Así es la ruta de los relojes de sol

Eva Figuero | Sábado 08 de junio de 2024

Cuando alguien pasea por el madrileño barrio de Moscardó, su menor preocupación es la de no saber qué hora es. En la actualidad, solo con encender la pantalla del teléfono móvil o mirar reloj podemos conocer la hora exacta. Pero esta facilidad no existía hace mucho tiempo y a única manera de saber la hora consistía en observar las luces y sombras creadas por la posición del sol. Así nacieron los relojes de sol, un legado cultural que sigue guardando una enorme tradición en algunos puntos de la geografía española. En Madrid, en el distrito de Usera, 17 relojes de este tipo se muestran en las fachadas de algunos edifcios en un recorrido que alcanza el medio kilómetro.

Esta muestra de relojes solares datan de 1982 y fueron diseñados por el artista Alberto Corazón y el matemático Juan José Caurcel. Y ahora son los protagonistas de la ruta urbana gratuita 'Relojes de Sol', un recorrido organizado por la Junta Municipal de Usera junto a la Asociación de Vecinos de Moscardó. Este circuito, que parte de la Plaza Francisco Ruano y dura 90 minutos, se organiza en grupos de 30 personas y se realiza una vez al mes -previa inscripción-. El paseo se centra en contar la historia y funcionamiento de estos relojes, considerados el conjunto gnomónico más grande de España.

Los relojes guardan armonía cromática con la fachada

Cuando el sol incide sobre la plataforma numérica de los relojes, un elemento triangular o vertical de distintos tipos y materiales, llamado gnomon, proyecta su sombra sobre los números según el movimiento de rotación de la Tierra. Así es como estos relojes consiguen marcar la hora de forma precisa al igual que lo haría cualquier otro reloj. El correcto funcionamiento de estos instrumentos se debe a la labor del matemático Juan José Caurcel, el profesional que realizó los cálculos pertinentes y decidió la ubicación, orientación y dimensiones de los relojes que, según la fachada en la que se encuentren y la posición del sol, algunos, a partir de las 12:00 horas, quedan en sombra, relevando su función a los demás que comienzan a recibir la luz solar.

Al igual que su mecanismo, la estética de los relojes también fue ideada al detalle. Alberto Corazón fue el encargado de desarrollar la parte artística y realizar, además, los números de algunos de los portales, registrados como diseños exclusivos del artista. Conocido por ser el creador de logos como el de la Once o Renfe, el diseñador se encargó de que todos los relojes guardaran una armonía con la fachada donde estuvieran ubicados para mantener una misma paleta cromática. Corazón, que se inspiró en relojes antiguos de revistas y libros antiguos, pensó también en diferentes tamaños, adaptando cada uno de los diseños al edificio donde se fuera a colocar.

“Solo uno de los relojes es completamente original ya que todos los demás son copias e interpretaciones de algunos que había encontrado Alberto Corazón en libros, relojes que hay por el mundo u otros que figuran en escritos antiguos o sacados de anuncios de periódicos”, afirma Francisco Gaya, guía de la ruta ‘Conociendo el barrio donde vivo’.

Estos medidores solares, repartidos por toda la zona, se ubican en fachadas de las calles Andrés Arteaga, Cuesta, Doctor Sanchís Banús, Duquesa de Santoña, Ernestina Manuel de Villena, Francisco Ruano, General Marvá, Gumersindo Azcárate -donde se concentran la mayor parte de ellos-, Las Calesas, Ramón de Madariaga y la Plaza del Pintor Lucas.

Reloj de Sol antes de la reforma (Foto: Asociación de Vecinos Barrio de Moscardó)

El barrio, que tiene sus orígenes en la colonia de ‘Salud y ahorro’ construida en el año 1929 como modelos de casas “ultrabaratas”, fue el primer proyecto de vivienda pública en Madrid y pasó por diferentes fases a lo largo del tiempo. En 1982, la colonia llamó la atención de Tierno Galván, alcalde en aquella época, quien quiso darle una nueva estética e identidad al barrio con la realización de estos relojes solares.

Durante el año 2022, estos diseños fueron remodelados con una ayuda económica del Ayuntamiento de Madrid cercana a los 110.000 euros. Así, los medidores solares se modificaron en un año, una actuación que el presidente de la Asociación de Vecinos del Barrio de Moscardó, Carlos Sanz Castro, describe como “un arduo trabajo. Cuando se aprobó el proyecto se dio una subvención nominativa a través de la asociación y la empresa Titanio se encargó de la reforma realizando un trabajo perfecto”, afirma Sanz.

Tras la remodelación y por la historia que el barrio guarda en sus calles, la asociación encontró una buena oportunidad para poner en marcha unas rutas que contaran la historia de los relojes y la del distrito. Entre los vecinos de Moscardó, Francisco Gaya, disfruta con los circuitos gratuitos de la ruta. En su experiencia como guía, estos paseos se centran en el funcionamiento, historia y curiosidades: ”La ruta comienza en el hito kilométrico del barrio, que también tiene su historia, y va recorriendo cada uno de los relojes”.

Relojes de Sol (Foto: Mónica González-Road Experience)

“Nuestro objetivo es enseñar el barrio y difundir la gran muestra de cultura que alberga entre sus calles. Es un barrio humilde pero muy enriquecido por la gran variación cultural y gastronómica y por este tipo de iniciativas como la de los relojes solares”, indica el guía. Además, añade lo mucho que significa para la zona esta oferta cultural que “ayuda a alejar la idea de un barrio meramente conflictivo y se centra en otras cosas como son estas rutas y el valor cultural que aportan a la Comunidad de Madrid”.

Premios Lorenzo, un homenaje a los vecinos más mayores

Por su parte, Carlos Sanz comenta la importancia de que “los vecinos del barrio impulsen la cultura. Merece la pena conocer la zona y disfrutar de todo lo que esta ofrece”. Unas rutas que, según Sanz, fueron acogidas por los vecinos con algo de escepticismo: “Al principio no eran conscientes del gran patrimonio cultural que había en el barrio. En la actualidad, todos los vecinos estamos muy contentos ya que, sin duda, es algo que nos da mucha visibilidad e identidad”.

A modo de agradecimiento a aquellas personas que ayudan al crecimiento del barrio y como homenaje a algunos de los vecinos más mayores, desde el pasado año el barrio celebra unas galas a las que nombraron Premios Lorenzo, unos galardones que se crearon para condecorar a algunos de los vecinos más reseñables del barrio y que este 2024 se repartirán el 22 de junio.

II Premios Lorenzo

"Aquí en España es muy común llamar al Sol 'Lorenzo', por lo que nos pareció original pensar en unos premios que reconocieran la labor que llevan a cabo algunos vecinos por el barrio y que, además, siguieran mantuviendo esa relación con algo que nos identifica tanto como son los relojes de sol", comenta Gaya.

El premio se trata de un pin donde se ve reflejada la frase: "Eres un sol de vecin@", una condecoración que este año se repartirá, según ha confirmado Gaya, entre "una vecina del barrio casi centenaria, uno de los médicos del centro sanitario del barrio, muy comprometido con la salud comunitaria, un profesor de matemáticas y astronomía que realiza proyectos de nuevos relojes de sol con los alumnos, y Rogelio Hernández, hombre que participó en la primera vuelta ciclista al barrio".

Unos premios simbólicos que demuestran la unión entre los vecinos del barrio y la importancia que los relojes de sol tienen, no solo a nivel cultural, sino también en diferentes ámbitos e iniciativas del distrito.

La visita guiada recorre el conjunto de 17 relojes de sol distribuidos por el barrio Moscardó, siendo la Plaza Francisco Ruano el punto de partida. La duración de esta visita es de 90 minutos con un aforo reducido de 30 personas y totalmente accesible.

Toda la información de estas visitas en: https://titanioestudio.es/portfolio-item/visitas-guiadas-por-la-ruta-de-los-relojes-de-sol-del-barrio-moscardo-2024

Relojes solares por todo Madrid

Foto: Ayuntamiento de Madrid

Más allá de Usera, la capital ofrece la oportunidad de visitar gran cantidad de relojes de sol. Sin ir más lejos, en Arganzuela es posible encontrar una nueva muestra. En concreto, esta se sitúa en la confluencia entre la calle Miguel Servet y la calle Mesón de Paredes, muy próxima a la bulliciosa glorieta de Embajadores. La sede del Ministerio de Cultura, en la Plaza del Rey, es otro de los edificios de la capital que goza de un reloj solar.

Ya en el paseo de Recoletos, una de las vías más icónicas de la ciudad, y muy cercano al emblemático Café Gijón, se encuentra un tipo muy particular de cuadrante solar: un reloj ecuatorial. Este se diferencia del genérico en que su superficie se mantiene inclinada en lugar de ser plana. Es posible visitar otro ejemplar de reloj ecuatorial frente al Mercado Puerta de Toledo, en el distrito Centro.

Finalmente, la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Telecomunicación de la Universidad Politécnica de Madrid, en plena Ciudad Universitaria, también luce orgullosa un reloj de sol adornando su fachada.

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