Si tienes hijos de más de 5 años, es posible que ya hayan escuchado hablar sobre las criptomonedas como Bitcoin o Ethereum, pero que no hayan logrado entender del todo como funciona. De hecho, a veces como adulto puede resultar difícil explicar estos conceptos. Por eso, hemos creado esta guía para ayudarte a explicarles a los niños de qué se trata este mundo.
Aunque hayan nacido como un tema que solo algunos fanáticos de las finanzas y la informática controlaban, hoy por hoy las criptomonedas forman parte del día a día. Han sido adoptadas por una buena parte de la sociedad. Cualquier persona mayor de edad puede descargar una app de criptomonedas en su teléfono y empezar a invertir en todo tipo de criptoactivos: desde los más sólidos como Bitcoin o Ethereum hasta NFTs y memecoins.
Cualquiera sea tu opinión sobre el sector criptográfico, su avance es una realidad patente. Algunos economistas prevén que seguirá creciendo en los próximos años y otros creen que incluso las monedas digitales podrían derrocar al efectivo y las tarjetas de crédito en un plazo de 10 años.
En definitiva, nadie tiene la bola de cristal, pero hacer que tus hijos aprendan sobre este sector es siempre una buena decisión, ya que eventualmente se encontrarán con esta temática en las redes sociales o en las conversaciones con amigos.
Explicado de forma muy simple, las criptomonedas son una forma de dinero que existe únicamente de forma digital. No tiene una relación directa con algo físico, como sí lo hacen las monedas de los países.
La contabilidad de las criptomonedas se realiza a través de un sistema descentralizado que verifica de quiénes son los activos y con quién se intercambian. Este gran libro de contabilidad se llama Blockchain. Una cadena de bloques contiene paquetes de datos donde se almacena la información sobre las transacciones.
Todos los actores del ecosistema cripto comparten el mismo libro, por lo tanto cualquier modificación necesita que todos ellos den su aval. Esa característica, convierte a la blockchain en uno de los sistemas más seguros contra hackeos.
Actualmente existen más de 9.000 criptomonedas listadas en CoinMarketCap, que en total equivalen a un mercado de más de 2,4 billones de dólares. Se calcula que en total puede haber más de 20.000. Resulta lógico que no sean todas iguales y que no todos los proyectos sean igual de confiables.
Por un lado está el Bitcoin, el más importante en términos de inversiones. Es una moneda creada por Satoshi Nakamoto (pseudónimo) en enero de 2009. Al momento de salir al mercado el BTC equivalía a 0,00076 dólares. Hoy su precio supera los 50.000 dólares.
A todo lo que vino después del Bitcoin se le llamó “altcoins”. Es decir, todas las monedas alternativas al Bitcoin se consideran altcoins. Aún así, hay muchos proyectos que tienen un nombre propio y, aunque no amenazan la supremacía del BTC, son sumamente importantes.
El principal ejemplo es Ethereum, cuya moneda es el Ether (ETH). Creado por Vitalik Butherin, Ethereum va más allá de ser solamente una moneda de intercambio. Su cadena de bloques se puede usar para montar otras criptomonedas y para sellar contratos inteligentes, entre otras cosas.
Además de Ethereum, otros de los proyectos más conocidos y en los que la gente más ha invertido son Ripple, Binance Coin, Solana, Toncoin y Cardano. Dos memecoins, o sea, criptomonedas basadas en un meme, han logrado estar dentro del top 10 varias veces: estamos hablando de Dogecoin y Shiba Inu.
Los métodos de creación de las criptomonedas varían según la moneda de la que se trate. Básicamente hay dos métodos, proof-of-work (prueba de trabajo) y proof-of-stake (prueba de participación).
La prueba de trabajo (PoW) es la que se asocia siempre con la llamada “minería”. Es la forma en la que nacen los nuevos Bitcoins, por ejemplo. Requiere un esfuerzo importante por parte de los mineros, que no son otra cosa que ordenadores puestos a resolver algoritmos matemáticos para validar transacciones. Los mineros compiten por la validación, el primer ordenador que resuelve la cuenta, se queda con una recompensa.
La minería es la forma más tradicional de generar una nueva criptomoneda. Sin embargo, es un método que consume mucha energía y por eso algunos proyectos migran a la prueba de participación o nacen ya con este sistema incorporado.
La prueba de participación (PoS) es una alternativa a la minería tradicional. A través de la participación, los validadores se eligen basados en la cantidad de monedas que tienen. Ellos ponen en juego sus criptos para validar las transacciones de la red.
Aunque este método es más ecológico y más escalable, también es un poco más complejo y no todas las personas que tienen criptomonedas desean poner en juego sus activos como validadores. Por eso, se cree que falta todavía un tiempo para que su adopción sea generalizada.
El Bitcoin nació en 2009 y justo después empezaron a surgir las primeras plataformas de intercambio o exchange. En términos simples, son sitios que funcionan como una casa de cambio gigante.
En los exchanges como Binance, Coinbase, Bybit, Kucoin, Kraken y otros, las criptomonedas se pueden comprar con dinero fiduciario (euros, dólares, etc). En otras palabras, son sitios web especializados que se dedican exclusivamente al intercambio.
Una vez que se compra una cripto se puede guardar en una billetera electrónica (wallet), que puede estar dentro de la plataforma o en forma física, como una especie de pendrive. A estas últimas se les llama cold wallets o billeteras frías. También se puede intercambiar por otras monedas o incluso hacer compras o volver a cambiar por dinero.
Antes de descargar una aplicación para hacer intercambio de criptomonedas conviene hacer una breve investigación. Si además de darles estas explicaciones a tus hijos, también te interesa invertir en este sector, te invitamos a ir más allá de esta guía y seguir averiguando por tu cuenta cuál es la opción que más te conviene.