Recomendamos

Flores: poderoso símbolo para acompañar en momentos de pérdidas

MDO | Viernes 10 de mayo de 2024

Las flores tienen un fuerte significado en muchos eventos de nuestras vidas, desde los más felices hasta los más tristes. En este último caso, se trata de una forma simbólica de demostrar apoyo incondicional y respeto por quien se ha ido.

Sin lugar a dudas, las coronas de flores se posicionan como un elemento que más allá de su belleza, están cargadas de un gran simbolismo. Hacer entrega de algo tan significativo es clave para ayudar, apoyar a amigos y familiares de quienes han perdido a un ser amado.

¿Por qué se regalan flores?

La vida es un círculo, nacemos y morimos, es lo único que tenemos asegurado, pero pese a esa claridad de pensamiento, la muerte siempre es un momento profundamente doloroso por el cual se puede transitar de una forma más amable cuando contamos con una red de apoyo que nos acompaña desde el primer instante.

En estos casos, hay muchas formas de demostrar nuestro amor y apoyo incondicional a quienes han sufrido una pérdida importante en sus vidas y las flores constituyen una de esas formas de expresión. No en vano se han utilizado desde hace siglos como un símbolo de apoyo y respeto para quien se ha ido.

En este sentido, conviene destacar que las flores son un elemento que está muy presente en los funerales para distintas sociedades y culturas. Y es que, se trata de una forma muy bonita de rendir homenaje a quien se ha ido y, al mismo tiempo, demostrar respeto a la familia y amigos.

Es por ello que enviar flores a tanatorios siempre es una opción recomendable, más allá de nuestra presencia en el servicio. Las flores, además de esa profunda simbología de amor y respeto en un momento tan difícil, también son claves para expresar emociones y sentimientos concretos. De allí que la selección que hagamos puede tener un significado mucho más profundo de lo imaginado.

Tipos de arreglos

Como comentamos anteriormente, la selección de determinadas flores puede tener significados completamente diferentes y dicha selección depende, a su vez, de una amplia variedad de preferencias culturales y personales. Con respecto a las preferencias culturales, siempre debemos tomar en consideración cuáles son los tipos más apropiados para estos eventos. En general, el objetivo es optar por una flor de gran belleza y fragancia que ayude a transmitir serenidad y paz en un momento de tal desasosiego.

Por otro lado, debemos destacar que, hoy en día, contamos con varios tipos de arreglos florales, entre los cuales se destacan las coronas, los ramos, las cruces y los centros. Seleccionar el tipo de arreglo también tiene un significado, ya que, por ejemplo, las coronas representan el ciclo entre la vida y la muerte. Para muchos, de hecho, la forma circular simboliza la continuidad de la vida después de la muerte, aunque también representa unión y orgullo en un momento tan complicado.

Por otro lado, las cruces suelen ser una elección mucho más común para personas cristianas o católicas por la fe que predican o predicaron en vida. Se trata de una buena opción aun cuando no compartamos esa fe, siempre y cuando la persona fallecida y su familia sí lo haga.

De igual forma, en caso de no poder asistir al servicio, enviar un ramo de flores a la familia también es una manera muy sutil de demostrar cercanía y apoyo en un momento tan difícil, aunque también se trata de una buena alternativa para enviar al tanatorio.

Finalmente, los centros cuentan con una amplia variedad de opciones de personalización y suelen ser colocados en lugares destacados durante la ceremonia, por lo que también se trata de una forma muy bonita de estar presentes en todo momento.

Sin lugar a dudas, las flores nos acompañan en los momentos más significativos de nuestras vidas y pueden, con su belleza y fragancia, transmitir serenidad en momentos tristes. Es por ello que, al momento de seleccionar el arreglo e incluso las flores, resulta sumamente recomendable tomar en consideración la personalidad de quien falleció, Las tradiciones o cultura del fallecido y la familia y, en caso de ser factible, seleccionar una flor que logre transmitir las emociones que sentimos en ese momento.