Lo mínimo que se exige a cualquier traducción es que sea precisa y acorde con el texto original, más cuando se trata del ámbito médico o farmacéutico. En las traducciones farmacéuticas, la precisión y claridad son esenciales para garantizar la salud de los pacientes. No cabe margen de error, puesto que las consecuencias podrían ser realmente graves. De ahí que sean las traducciones que más rigor y profesionalidad exigen.
Las traducciones farmacéuticas son aquellas que tienen que ver con documentos de laboratorios médicos y farmacéuticos, revistas y editoriales médicas, organismos de investigación o fabricantes de medicamentos. En todos estos casos, garantizar la seguridad del paciente con traducciones farmacéuticas profesionales es totalmente indispensable.
Por un lado, y buscando algo de contexto, la EMA o Agencia Europea de Medicamentos es el organismo encargado de autorizar, certificar, evaluar y supervisar la comercialización de medicamentos en la Unión Europea. Ahora bien, los medicamentos pueden venir de la propia UE o de otros países como países de Asia o EE.UU. De hecho, hay muchos medicamentos que se fabrican en India, donde hay grandes laboratorios de genéricos que exportan a todo el mundo.
Cuando los fármacos o medicamentos provienen de países extranjeros es cuando se requieren traducciones profesionales. Aquí entran las agencias de traducción, como, por ejemplo, AbroadLink, esta agencia lleva más de 20 años ofreciendo traducciones médicas y farmacéuticas con certificación ISO y de conformidad con la normativa actual actualizada.
Las empresas de traducción, como la señalada, son las encargadas de asignar el trabajo de traducción a los profesionales más cualificados dentro de su plantilla de colaboradores y empleados. Estos se encargan de traducir desde formulaciones de medicamentos a documentos de biología, bioquímica, ortopedia, microbiología o dermofarmacia, entre otros.
A modo de ejemplo, los prospectos de los medicamentos, los ensayos clínicos, el etiquetado y envasado o incluso artículos especializados de revistas médicas y científicas requieren de una traducción precisa y clara. En este sentido, la industria cosmética, la perfumería, las parafarmacias, herbolarios y las patentes e investigaciones farmacéuticas son otros ejemplos.
Una buena agencia de traducción garantiza un margen de error cero en sus traducciones médicas y farmacéuticas. De lo contrario, el peligro para la salud podría ser realmente grave e incluso derivar en responsabilidades penales. La traducción, por ejemplo, de los prospectos de los medicamentos ha de ser muy clara y veraz y sobre todo fiel al original.
En los prospectos no solo se traduce la composición de los medicamentos, sino algo tan de vital importancia como la posología o dosificación de los mismos, o sus efectos adversos. Esta información debe ser tratada con el máximo rigor para evitar cometer el más mínimo error. Un error de traducción, por pequeño que sea, puede poner en peligro la salud o incluso la vida de las personas. De ahí la importancia del rigor y claridad en este tipo de traducciones.
Lo mismo ocurre con las incompatibilidades de los medicamentos que aparecen en las fichas técnicas. Las empresas de traducción deben garantizar que se traduce de manera absolutamente precisa estos términos. No avisar de la incompatibilidad de un medicamento puede ocasionar graves daños a la salud de quienes leen este prospecto o ficha técnica.
Una agencia de traducción sabe que debe contar con profesionales especializados en diferentes ramas o sectores como la financiera, la técnica, traducciones juradas o el caso que nos ocupa, traducciones farmacéuticas y médicas. La especialización es la única manera de garantizar la calidad de la traducción. Para llevar a cabo una traducción farmacéutica se necesita un nivel de conocimiento específico. Se ha de manejar una gran cantidad de vocabulario médico y tener experiencia en traducir todo tipo de formulaciones y documentos científicos relacionados con la farmacéutica y la medicina.
Además, se ha de contar con la experiencia necesaria en dicho campo para conseguir una traducción de calidad, clara y precisa. Quien se dedica a la traducción médica debe reciclarse continuamente, puesto que es un campo que está en continuo desarrollo. Actualizar conocimientos y estar al día de toda la terminología y avances del sector es esencial.
Por otra parte, y lógicamente se ha de tener un dominio total del idioma o idiomas que se pretenden traducir. No solo se trata de tener conocimientos suficientes de medicina, biología o química. Se trata de manejar con soltura todos los tecnicismos y el lenguaje farmacéutico. Y por supuesto, garantizar la confidencialidad en cuanto a la traducción de patentes y demás datos sensibles.
En definitiva, para la traducción de documentos médicos y farmacéuticos es mejor recurrir a una empresa de traducción con prestigio y experiencia. Una agencia que garantice la profesionalidad y especialización de sus traductores y que ofrezca la máxima calidad en la traducción de este tipo de documentos.