Madrid acogerá del 23 al 26 de mayo las Teqball World Series. El deporte que combina elementos de fútbol y tenis en una mesa curva, regido por la Federación Internacional de Teqball (FITEQ), ha apostado por la capital como sede para su evento internacional número 250, cuyas finales se celebrarán en plena Plaza de España el día 26 de mayo, que se convertirán en las precursoras del mundial que se celebrará en el mes de septiembre.
Esta cita reunirá en la capital a los mejores jugadores y jugadoras del panorama internacional, que lucharán por coronarse como campeones en las cinco categorías con las que cuenta este deporte. Se espera que acudan participantes de diferentes países de Europa, Asia, Norteamérica y Sudamérica en el que será el primer gran evento internacional de Teqball de este 2024.
El pasado año, Madrid logró el récord de mayor número de participantes en un evento de Teqball de la historia, sin contar los mundiales, con 177 atletas de 31 países diferentes. Durante esta edición, el torneo contará con 32 participantes por categoría con el objetivo de asegurar la participación de los jugadores con mejor clasificación en el ranking. En este sentido, Gabor Borsanyi, presidente de la Federación Internacional de Teqball y cofundador del deporte ha destacado la importancia de contar con Madrid como sede. Además, Karoly Henczi, presidente de la Federación Española de Teqball, afirma que “el evento marcará un hito importante en nuestra búsqueda de la excelencia deportiva y el reconocimiento global. Estamos ansiosos por presenciar el espectáculo que ofrecerán los mejores jugadores y jugadoras del mundo en la Plaza de España, en lo que será una experiencia inolvidable tanto para los competidores como los aficionados.”
"Es muy espectacular a nivel visual por las piruetas"
El origen de este deporte se lo debe a Gabor Borsanyi, ex futbolista de la segunda división de Hungría y cofundador del Teqball. En sus vacaciones fue retado por un jugador alemán a jugar al fútbol en una mesa de ping pong de cemento que se encontraba en el hotel. "Al acabar de jugar se dio cuenta de que este juego con una mesa curva sería mucho más novedoso y divertido que con la mesa totalmente plana. Para desarrollar la idea contó con la ayuda del empresario Gyorgy Gattyan y el científico Viktor Huszar. Pero no fue hasta 2012 cuando se sentaron las bases y se empezó a crear la mesa", recuerda Henczi. Dos años más tarde, el producto ya estaba creado y comenzó la aventura de esta nueva afición. "En 2017 se fundó la Federación Internacional y ya está presente en más de 150 países", detalla. Y a día de hoy, los deportistas que se han apuntado a esta nueva práctica han crecido de manera imparable: se estima que existen más de 5.000 jugadores, 153 federaciones nacionales y más de 2.000 clubes en todo el mundo.
El Teqball es un deporte que combina elementos del fútbol y el tenis de mesa, practicado en una mesa curva especial (mesa Teq), en el que los jugadores pueden golpear la pelota con cualquier parte de su cuerpo, exceptuando las manos. Se trata de una disciplina ideal para que los deportistas desarrollen sus habilidades técnicas, su concentración y su resistencia, puesto que no se permite ningún tipo de contacto físico entre los jugadores o entre los jugadores y la mesa, un hecho que también ayuda a reducir de manera drástica el riesgo de lesiones.
"No puedes repetir la misma parte del cuerpo y necesitas memorizar las jugadas"
La catalana Silvia Ferrer, conocida como 'Chivi', es una de las veteranas de este deporte. Pegada a un balón desde bien pequeña, conoció esta práctica por su amigo Aitor Vives: "Venía de jugar al Padbol, una fusión entre deportes como el fútbol, el voleibol, el tenis y el paddle, y sin saber muy bien qué era el Teqball, me animé a probarlo y me enamoré de él", confiesa. Sin saber todavía mucho en qué consistía, Ferrer llegó a su primer mundial y ahora, el Teqball de ha convertido en su "deporte rutinario". Es quizás la mejor jugadora de España, pero sus inicios no fueron sencillos. Se clasificó para el Europeo Games de Cracovia pero no pudo competir porque en esos momentos, el Comité Olímpico Español no reconocía como deporte. Habrá más ocasiones porque el progreso de este deporte es imparable. Ya se han celebrado dos Mundiales, Hungría y Francia, y el próximo mes de junio se celebrarán los Juegos Europeos. Pero antes, en Madrid, podremos ser testigos del juego y sus acrobacias: "Es muy espectacular a nivel visual por las piruetas, pero también requiere de mucha concentración para acordarte con que parte del cuerpo le has dado al balón y de la estrategia del contrario".
Un entrenamiento que 'Chivi' está poniendo en práctica con su pupilo porque en este campeonato de Madrid no podrá mostrar de todo lo que es capaz: "Me operaron de la rodilla y no puedo competir". Francesc Trujillo es uno de los jugadores que intentará dejar por todo lo alto al equipo español: "Llevo entrenando dos meses con la número 10 del mundo", asegura. Con entrenamientos varios días a la semana, Trujillo confiesa que se trata de un deporte "complicado" porque se necesita mucha habilidad con el cuerpo: "No puedes repetir la misma parte del cuerpo y necesitas memorizar las jugadas". Aún así, reconoce que "merece la pena" y resulta "espectacular ver las acrobacias de los tailandeses con sus tremendas chilenas".
Para que el Teqball sea considerado un deporte olímpico se necesita un proceso de reconocimiento por parte del Comité Olímpico Internacional (COI). "Esto implica cumplir con una serie de requisitos, como tener una Federación Internacional bien establecida, una base de jugadores, un número significativo de países participantes y demostrar que el deporte promueve valores olímpicos como la excelencia, la amistad y el respeto", explica Karoly Henczi, presidente de la Federación Española de Teqball.
En este sentido, Teqball ya ha sido reconocido por el Consejo Olímpico de Asia (OCA), la Asociación de Comités Olímpicos Nacionales de África (ANOCA) y los Comités Olímpicos Nacionales de Oceanía (ONOC) y aspira a convertirse en deporte olímpico para el año 2028. "Sería un sueño poder competir en esos Juegos", reflexiona Silvia Ferrer.
Con esa aspiración por participar en unos juegos olímpicos, los jugadores, de momento, se concentran en el torneo más inminente, el que se celebrará este mes de mayo en Madrid: "Una oportunidad para dar a conocer el Teqball a un público más amplio", afirman desde la Federación Internacional de Teqball. "Recomendaría probar este deporte porque es una forma divertida y desafiante de mejorar el control del balón, la coordinación y la forma física, además de ser una excelente manera de socializar y disfrutar con amigos y familiares" concluyen.