Además, advirtió de que "concejales, altos cargos municipales y particulares" llamaban a este Área de Gobierno para que se aceleraran los expedientes, aunque mantuvo que él no tuvo nada que ver en estos trámites. "Los informes ambientales iban firmados solamente por el director general", sostuvo.
El imputado aseveró en su misiva remitida a la Cadena Ser que la custodia de los escritos era "tan deficiente, por no decir nula, que era sencilla su manipulación" con hasta 800 expedientes atascos. También dijo que "todas las partidas económicas estaban dedicadas a pagar generosamente a los más de 300 cargos que desembarcaron con el nuevo alcalde (Alberto Ruiz-Gallardón)".
Finalmente, Fernández de Castro negó que en Medio Ambiente trabajen funcionarios corruptos y dejó entrever que la 'Operación Guateque' ha sido "inducida por un concejal que en la anterior legisltura dirigía una de las Concejalías más conflictivas".