El centro de Madrid se encuentra ocupado, una o más veces por semana, por varias manifestaciones, cuyo desarrollo dificulta aún más la ya tan saturada circulación. De ahí la importancia de que, sirviendo a los ciudadanos, los medios de comunicación den a conocer a tiempo sus horarios y previsible volumen, datos que están en poder del Ayuntamiento y Tráfico, sin que los difundan eficazmente.
Peor aún es el caso de la Delegación del actual Gobierno, que autoriza esas manifestaciones, pero que, cada vez más, y por si acaso lo desprestigia, niega esa información a los ciudadanos que, con su evidente derecho democrático a conocerlo, se la piden.
Josefa Ortega