Salud

Involucrar a los profesores en la detección de enfermedades de salud mental, objetivo de un programa piloto

VI Jornadas de Psiquiatría Infantil (Foto: Hospital Gregorio Marañón).
MDO | Miércoles 20 de marzo de 2024

Este miércoles han tenido lugar las VI Jornadas de Psiquiatría Infantil “Intervenir para prevenir”, organizadas por el Instituto de Psiquiatría y Salud Mental del Hospital Gregorio Marañón junto a la Fundación AVA. La formación de los profesores ha sido uno de los aspectos en los que se ha puesto el foco, ya que, de llevarse a cabo, sería una herramienta clave en la detección de problemas de salud mental en los niños, en especial para aquellos que cuentan con trastornos neurológicos graves y trastornos del neurodesarrollo.

"La incidencia de trastornos de salud mental en la población infanto-juvenil ha experimentado un incremento en todo el mundo tras la pandemia de Covid-19, con un aumento en el número de diagnósticos, una menor edad de inicio y una mayor gravedad", señalan desde el Gregorio Marañón.

La detección precoz y la intervención temprana son fundamentales para un correcto abordaje de las patologías de salud mental entre los pacientes con trastornos neurológicos y discapacidad intelectual. Por ello, y de la mano del profesorado, debemos avanzar hacia modelos de abordaje desestigmatizantes que hagan énfasis en la promoción de la salud en estos colectivos, involucrando a las familias en el proceso”, señala Celso Arango, director del Instituto de Psiquiatría y Salud Mental del Hospital Gregorio Marañón.

En la actualidad, se estima que 47.065 menores de 18 años presentan algún tipo de discapacidad intelectual o del desarrollo en España. Por ello, el Hospital Gregorio Marañón, junto con la Fundación Alicia Koplowitz y la Fundación Nemesio Díez, ha impulsado un programa pionero de prevención de la salud mental infanto-juvenil centrado en el entorno escolar.

La iniciativa está compuesta por cinco grupos formados entre los que se encuentra un psiquiatra infantil, un psicólogo clínico y una enfermera de salud mental. Engloba ya a 57 centros tras su creación el año pasado.

“Contamos con un equipo diferente para los centros de educación especial, ya que las intervenciones requieren más sencillez. Hay que trabajar con mensajes muy específicos y directos orientados a modificar las conductas desadaptativas y reforzar el bienestar emocional del alumnado de forma muy personalizada”, explica Arango.

Potenciar las capacidades del profesorado para detectar problemas de salud mental o dotar a los alumnos de herramientas de gestión emocional y comunicación a través de intervenciones adaptadas como pictogramas y estimulación sensorial o táctil son algunos de los objetivos que persigue este programa piloto.