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A lo largo de la amplia vida de una hipoteca se puede realizar una ampliación de la misma

MDO | Martes 19 de marzo de 2024

En general, en estos casos, se solicita la ampliación del capital y/o de los plazos de amortización, sin embargo, son los bancos los que deciden si aceptar, o no, las nuevas condiciones, de ahí que disponer de una buena asesoría experta se convierta en necesario


La vida de una hipoteca abarca muchos años, es por eso que, durante todo ese periodo, la persona o personas que firmaron la entidad bancaria unas condiciones basadas en una viabilidad concreta, vean la necesidad de hacer modificaciones sustanciales de la misma para que, por causas diversas, esas condiciones personales que afectan a su capacidad económico-financiera han cambiado.


Es en esos casos, cuando se produce lo que se llama una ampliación de hipoteca, que se puede definir como una modificación de las condiciones que afectan a ese producto crediticio. Por regla general existen dos situaciones que se ven afectadas por esta petición, por un lado, que los clientes deseen una ampliación de la amortización de la hipoteca y, por otro, incrementar la cantidad de capital prestado.


En ese sentido, hay que tener en cuenta que no son procesos sencillos y que se aconseja, en todo caso, conocer cada detalle de cada paso que se dé al respecto. Razones por las que es una garantía contar con el apoyo de un equipo de Expertos Hipotecarios como el que ofrece Accesia y que tienen una gran trayectoria en su informe de servicios.


El hecho de modificar de manera sustancial las condiciones primigenias de un producto hipotecario entraña una serie de gastos y se requieren una serie de compromisos que solo gracias a esta asesoría tanto el cliente como el banco tendrán la certeza de actuar con la máxima voluntad. Además, el asesor asegura a su cliente un conocimiento exhaustivo y trabajará porque la ampliación de hipoteca sea lo más eficiente posible y ventajosa.


En esa misma línea, hay volver a recordar que este tipo de operaciones lleva aparejado un conjunto de gastos adicionales a los que tendrá que hacer frente el cliente hipotecado, de ahí que estudiar cada término del posible acuerdo con antelación sea necesario. También es importante destacar que las entidades bancarias tienen la última palabra para conceder, o no, esa ampliación. Otra razón de peso más para que los clientes encuentren en los asesores hipotecarios de Accesia un aval más para conseguir sus objetivos, ya que estos trabajaran con todas sus herramientas para posibilitar al máximo estas ampliaciones de hipotecas.


Tipos más habituales de ampliación de hipoteca


Se pueden acceder a varios tipos de ampliación de hipoteca, especialmente se dan dos circunstancias especiales, que se van a exponer a continuación de manera más detallada:


  • Ampliación del capital prestado: lo que se solicita en estas circunstancias es que la entidad bancaria amplíe la cantidad de dinero prestado. En este caso, pues, la persona dueña de la hipoteca precisa de más liquidez para afrontar un gasto en concreto, que podría ser, por ejemplo, la reforma integral de la vivienda, solucionar una avería o cambiar las instalaciones anticuadas de la misma.

  • Ampliación del pago de cuotas de una hipoteca: en este segundo caso, no se pide más capital, pero sí reducir las cuotas, es decir, pagar mensualmente menos dinero. Por consiguiente, se amplían los plazos de amortización.

¿Qué condiciones debe reunir un cliente para ser beneficiado?


Por último, se van a exponer las condiciones generales que deben cumplir los clientes que solicitan estas ampliaciones de hipotecas. En todo caso, recordar que gracias a un buen asesor hipotecario como los que ofrece Accesia se podrán ajustar al máximo estos términos y, por ende, hacer más factible la concesión de las nuevas condiciones por parte de la entidad bancaria.


Centrando el interés en las condiciones que debe reunir el hipotecado, decir que no puede tener pendiente de pago ninguna cuota anterior y, además, presentar un buen nivel de endeudamiento correcto que no supere, en ningún caso, el 35% de sus ingresos. Por otro lado, deberá tener un empleo estable o poseer una buena capacidad económica.


Por último, en cuanto a la ampliación de plazos, se pedirá que no se superen los 40 años de amortización cuando se solicita el aumento y, muy preferible, presentar un aval que responda a la nueva deuda. Esto último es la garantía para la entidad bancaria de que se hará frente al pago de la misma.