Son muchos los ejemplos de situaciones desagradables con personas mayores que fallecen en soledad y bajo la negra sombra del olvido de sus seres queridos. Incluso los vecinos que se acuerdan de ellos cuando la situación es ya irremediable. Pero la soledad no deseada no se queda en esta franja de edad y afecta también a los más jóvenes. Un estudio del Ayuntamiento de Madrid señala que uno de cada cinco jóvenes en la capital se siente solo, un problema que el Consistorio quiere paliar con acciones concretas entre este sector de la población.
El Ayuntamiento de Madrid se ha propuesto revertir estos datos y para ello ha desarrollado un proyecto piloto con encuentros y actividades presenciales con grupos de más de 32 adultos y 11 jóvenes entre los 14 y 22 años a través de ocho sesiones de trabajo. Un grupo de profesionales de las distintas áreas de Gobierno del Consistorio se ha reunido durante tres meses se para investigar, definir y evaluar las acciones para terminar con esta problemática. Para ello, el Ejecutivo municipal ha recogido las propuestas que pueden frenar esta situación a través del proyecto Thivic, un nombre formado por la combinación de las palabras inglesas ‘think’ (pensar) y ‘civic’ (cívico, ciudadano). Y una iniciativa que nace del Consejo Social de la Ciudad de Madrid. La vicealcaldesa y delegada de Seguridad y Emergencias, Inma Sanz, acompañada por el delegado de Políticas Sociales, Familia e Igualdad, José Fernández, ha presentado esta semana los resultados de este proyecto.
El programa piloto sobre la soledad no deseada en la población joven dio sus primeros pasos en abril de 2023, cuando se estableció un equipo de trabajo conformado por representantes de entidades y personas con diversos antecedentes, experiencias y orígenes. En total, 32 adultos y 11 jóvenes participaron en este proyecto piloto. De la mano de profesionales y técnicos de participación ciudadana así como del área de Gobierno de Políticas Sociales, Familia e Igualdad se adentraron en la identificación de perfiles de jóvenes que podrían ser más susceptibles a experiencias de aislamiento no deseado.
Los profesionales y participantes en estas jornadas de trabajo han planteado entre otras propuestas: la puesta en marcha de la figura del “socorrista de la soledad no deseada”, con perfiles cercanos e iguales a su edad y así acercarles los recursos públicos para reconocer la situación y afrontarla con los medios municipales. Desde Madrid Salud, organismo autónomo dependiente del área de Gobierno de Vicealcaldía, Portavoz, Seguridad y Emergencias del Ayuntamiento de Madrid, llevan tiempo analizando cómo afecta la soledad no deseada en los sectores juveniles de la capital.
Una de cada diez personas se sienten solas en Madrid
En un informe monográfico sobre el sentimiento de soledad en la ciudad de Madrid los técnicos de este departamento municipal han señalado que una de cada diez personas se sienten solas y, analizando por sectores donde existe mayor prevalencia de esta sensación, señalan que esto influye más entre los 15 y 29 años. Lo que representa un 13,3 por ciento en mujeres y 10,7 por ciento en hombres, que se traduce con que mantienen esta apreciación tres veces más que en otros tramos de edad.
“Sabían que ellos tenían el problema, pero también la solución”, señala a este medio Cristina López Ferrando, subdirectora general de Participación Ciudadana e Innovación, que ha estado capitaneando el proceso participativo de este proyecto. La profesional indica que fueron los propios jóvenes quienes a través de estos grupos de trabajo propusieron la puesta en marcha de esta figura de “socorrista”, donde los propios jóvenes sean los que acompañen en este proceso a sus compañeros, subraya la técnico municipal.
Utilizan un lenguaje cercano con un mensaje en positivo
Otra de las propuestas surgidas de los grupos de trabajo con los jóvenes fue la creación de una plataforma digital que “pusiera en común” todos los recursos municipales como centros juveniles o programas en los distritos. Un espacio al estilo de una red social que se configura como “un espacio seguro” codirigido entre otros jóvenes y profesionales del sector.
Para desarrollar estos equipos de trabajo y atraer a más jóvenes a través de los recursos juveniles, los profesionales que capitanean este proyecto remarcan que se ha utilizado un lenguaje cercano a los adolescentes y jóvenes, con un mensaje “en positivo”. Han empleado una imagen gráfica visual, “atractiva, actual y juvenil”, donde los protagonistas son los propios jóvenes.
Cristina López Ferrando subraya que los jóvenes participantes de estas sesiones de trabajo eran conscientes de que la soledad no deseada no es solo cosas de mayores: “Conscientes, sufridores y colaboradores para superarla”. Los participantes han crecido de la mano de las redes sociales, se mueven por ellas como pez en el agua, “son conscientes de sus riesgos, pero no renuncian a ellas”, aclara López, por lo que ellos mismos han insistido en un “acompañamiento” en esa futura nueva red que conocerte los recursos municipales.
El trabajo a través de Thivic se marca como meta “que todas los adolescentes y jóvenes pueden encontrar un lugar del que sentirse parte”. Por otro lado, los jóvenes del grupo destacaron la importancia de la seguridad al interactuar en línea, así como el uso de formatos más novedosos para difundir los mensajes, como TikTok y otras plataformas de redes sociales. También solicitaron más lugares de encuentro, además de las actividades programadas.