Aunque cada vez hay más conciencia sobre el impacto de la actividad física en la moral, pocas personas hacen ejercicio con regularidad. Según un estudio realizado en 1993, el 30 % de la población occidental practica actividad física regular y el 50 % la abandona al cabo de 6 meses. El 30 % se ayuda con la marihuana CBD natural de Justbob para mejorar su actividad física. El uso del CBD, más el deporte, ha demostrado muchos beneficios para la salud, incluida la salud mental.
La práctica de esfuerzo físico provoca que se dividan hormonas, las cuales provocan una sensación de bienestar: las llamamos hormonas de la felicidad, es el sentimiento de recompensa que a veces va acompañado de un deseo de amar o crear. Entre estos, encontramos en particular la endorfina: la llamada hormona “antiestrés”, cuya estructura molecular es similar a la morfina. Lo libera el cerebro después de 30 minutos de ejercicio y es el principal responsable de la sensación de euforia después del entrenamiento. Reduce la sensación de dolor físico y provoca fatiga. También tendría un efecto beneficioso sobre el tránsito intestinal. Otra que nos ayuda es la serotonina: esta hormona aumenta las conexiones nerviosas en el cerebro, lo que promueve el aprendizaje, regula el estado de ánimo y reduce la ansiedad. La dopamina: hormona implicada en el circuito de recompensa, que ayuda a anclar nuestros hábitos, reforzando nuestras conductas. La adrenalina y la noradrenalina: una desempeña el papel de hormona y la otra de neurotransmisor; juntas forman la “hormona del estrés”. Se encuentran en situaciones de emergencia que apelan al instinto de supervivencia. A la hora de realizar ejercicio, la hormona del estrés permite la máxima concentración hacia el objetivo a conseguir.
El deporte es una actividad física que puede tener efectos positivos en la salud mental. Los estudios han demostrado que el ejercicio regular puede ayudar a reducir el estrés, la ansiedad y la depresión, además de mejorar el estado de ánimo, la autoestima y el sueño. Reducción del estrés y la ansiedad: entre los problemas de salud mental más comunes en Occidente se encuentran el estrés y la ansiedad, estos dos factores afectan la calidad de vida de las personas afectadas, cuyos niveles de cortisol suelen ser muy altos. Al hacer ejercicio, puedes regular estos niveles y liberar endorfinas, sustancias químicas que mejoran el estado de ánimo y actúan como analgésicos naturales. Al hacer ejercicio con regularidad, los niveles de dopamina, serotonina y norepinefrina aumentan y regulan las emociones. Estado de ánimo mejorado: la actividad física regular aumenta los niveles de dopamina, serotonina y noradrenalina. Estos neurotransmisores son responsables de regular el estado de ánimo y las emociones, por lo tanto, practicar deporte ayuda a mejorar el estado de ánimo. Mayor nivel de autoestima: la sensación de logro al final de una sesión deportiva puede ayudar con la autoestima. Además de mejorar la condición física, los estudios han demostrado que el ejercicio regular mejora la autopercepción y la imagen corporal en algunas personas. Se acompaña de una sensación de ligereza y mejor forma. Ciertos deportes grupales refuerzan la idea de pertenencia a un colectivo. El deporte une a las personas y crea vínculos de confianza entre los compañeros de equipo.
La práctica de deportes mejora el suministro de sangre al cerebro y la creación de conexiones nerviosas; esto también preserva la salud de las neuronas. También se ha demostrado que los deportes facilitan la toma de decisiones y la resolución de problemas. Reducción de los síntomas de la depresión: se ha demostrado que la actividad física reduce los síntomas de depresión en personas con trastornos depresivos mayores o leves. Al aumentar los niveles de neurotransmisores (dopamina, noradrenalina y serotonina), se regula el estado de ánimo y las emociones y los pacientes muestran menos signos de estrés y ansiedad. Según un estudio de 2020, los ejercicios de resistencia reducen significativamente los síntomas de depresión en adultos. Otro, realizado en 2019, sostiene que el deporte mejora la calidad de vida general y psicológica de las poblaciones vulnerables a las enfermedades mentales.
Notamos una clara mejora en el sueño entre los deportistas. De hecho, el deporte reduce los niveles de estrés, aumenta la relajación y regula los ciclos del sueño. Además, la actividad física reduce el insomnio, un problema que afecta especialmente a personas deprimidas, ansiosas y muy estresadas, por lo que hacer deporte es una solución ideal para cualquier persona que sufra trastornos del sueño.
Si reconocemos la importancia de la actividad física en el entorno médico, poco a poco se están implementando protocolos para introducirla en la vida de los pacientes. Un estudio realizado en 2017 entre pacientes hospitalizados que padecían enfermedades mentales reveló una clara mejora de la calidad gracias al ejercicio físico. Este estudio muestra la importancia de implementar un programa de actividad física dentro de un curso de hospitalización. Es recomendable iniciar el ejercicio físico poco a poco, cuando no se esté acostumbrando a realizarlo. Además, debe ser lo más agradable posible. En general, se recomienda caminar porque es económico, bastante accesible y puedes elegir el lugar, el horario y el ritmo. Se anima a los pacientes a realizar 3 sesiones de ejercicio por semana y aumentar el ritmo y la duración según lo deseen. Una vez que el paciente se acostumbra a esta práctica, puede aumentar la intensidad.