Más allá del hueco en la bancada de Vox, suplido ya con la incorporación de Javier Pérez, la salida del portavoz adjunto, José Luis Ruiz Bartolomé, de la Asamblea de Vallecas ha traído consigo una consecuencia del todo inesperada: la apertura de una investigación a cargo de la Mesa de la Cámara para tratar de esclarecer el supuesto voto fraudulento ejercido por la líder de la formación, Rocío Monasterio, desde el escaño vacío en el Pleno del pasado 1 de febrero. En una reunión mantenida esta misma mañana, han informado los servicios de comunicación del Parlamento madrileño, se ha decidido poner en marcha “actuaciones previas en el contexto de la investigación de una presunta irregularidad del Grupo Parlamentario Vox en la votación de la enmienda a la totalidad del Grupo Más Madrid a la Ley sobre Economía Circular”.
Se trata, tal y como han detallado mismas fuentes, de una actuación “previa al inicio del procedimiento”, que se llevará a cabo para “recopilar la información necesaria, incluido un informe jurídico, y garantizar que el proceso se desarrolle conforme a la normativa vigente”. Asimismo, se establece que sea el presidente de la Asamblea, Enrique Ossorio, quien deberá presentar el documento con la “propuesta de incoación del expediente”, así como “un informe de los servicios de la Cámara sobre el procedimiento aplicable”. O lo que es igual, una descripción pormenorizada de lo ocurrido, incluyendo una identificación del autor de los hechos y las posibles sanciones a las que este se enfrentaría. Este trámite queda, en cualquier caso, emplazado al próximo viernes, cuando el órgano se reúna de nuevo.
A raíz de las últimas declaraciones de la presidenta autonómica, Isabel Díaz Ayuso, durante la Sesión Plenaria del pasado jueves, y a pesar de que no existen episodios similares con los que comparar, ha comenzado a especularse ya con una sanción económica o, en el peor de los casos, con la suspensión de la labor parlamentaria de Rocío Monasterio por un periodo de 15 a 30 días. La última palabra, en cualquier caso, corresponderá a la propia Mesa, donde el Partido Popular goza, al igual que en el hemiciclo, de mayoría absoluta tras los comicios del 28 de mayo.
"Debe recibir una sanción ejemplar"
Desde Vox interpretan lo acordado en la reunión de esta mañana como una prórroga a "cualquier decisión sobre la polémica del voto fantasma fabricada por el PP". Por su parte, el portavoz del Grupo Parlamentario Popular, Carlos Díaz-Pache, ha trasladado su confianza en que "la Mesa va a tomar las decisiones adecuadas para resolver este caso, que parece tratarse de un voto fraudulento de la señora Monasterio, con todas las garantías" Asimismo, Díaz-Pache ha aprovechado para recalcar la importancia de que "todos los diputados mantengamos la disciplina y cumplamos las normas" para que no se repitan este tipo de situaciones.
Desde la oposición, la portavoz adjunta en Más Madrid, María Pastor, ha celebrado que la iniciativa encabezada por su partido para "demandar una sanción proporcional a la gravedad del caso" haya fructificado: "La portavoz de Vox siempre exige mano dura para quienes se saltan las normas, pero considera que las normas de la institución no van con ella. La señora monasterio debe recibir una sanción ejemplar y la Asamblea debe mandar un mensaje claro: tolerancia cero contra el fraude en el voto y con quien pretende abusar de la confianza de los votantes y saltarse las normas básicas de la democracia".