El césped artificial se ha convertido en un elemento decorativo en muchas casas, en las que se instala con el objetivo de darle un aspecto más natural y acogedor a sus espacios abiertos, transformándolos por completo en lugares en los que disfrutar del aire libre en compañía o en soledad. Empresas instaladoras de césped artificial como Armon , que opera por toda la Comunidad de Madrid, se han especializado en este sector y atesoran años de experiencia. Aunque la principal ventaja del césped artificial sea, precisamente, que no requiere de grandes cuidados, sí hay que tener en cuenta algunos consejos mínimos que nos ayudarán a mantenerlo siempre como nuevo.
La limpieza puntual y periódica, el cepillado y el mantenimiento en invierno son los tres elementos a tener en cuenta cuando instalamos césped artificial en casa. Vigilando estos tres factores, lograremos alargar la vida útil de este producto, con lo que no solo obtendremos un ahorro económico a la larga sino, también, ambiental.
Limpieza
Para limpiar el césped artificial es suficiente con dejar que la lluvia haga el trabajo, que regularmente va eliminando el polvo que se puede posar sobre él y lo mantiene con un aspecto brillante. Si no llueve, será suficiente con utilizar una manguera cada dos o tres semanas (de forma moderada, conviene recordar que no estamos ante un riego). Para eliminar los desechos que hayamos podido acumular ocasionalmente, es recomendable emplear un rastrillo de cerdas suaves y, llegado el caso, una aspiradora como la de casa. También, podemos frotar levemente con agua y jabón si queremos eliminar olores o alguna mancha concreta.
Manchas más difíciles
Puede ocurrir que, mientras disfrutamos del aire libre, derramemos algún líquido, como vino o café. En ese caso, un detergente suave y agua bastarían para limpiar la mancha provocada. Si de esta manera no lo logramos, recurriremos a una mezcla de agua y vinagre. Mojar el césped artificial, sobra decirlo, no lo malogra. Y, cuanto antes actuemos, mejor, porque evitaremos que se seque y se endurezca la suciedad.
Cepillado
No solo para eliminar suciedad puntual fruto de un día concreto, realizar un cepillado periódico es más que recomendable. Eso sí, para evitar dañar el césped, habremos de realizarlo en el sentido contrario a la dirección de las fibras, lo que además contribuirá a mantenerlas rectas. Un truco para retirar la hojarasca en los meses de otoño es humedecer ligeramente el cepillo para que esos residuos orgánicos se queden pegados a él al pasarlo.
Nieve y heladas
Si nuestro césped está expuesto a las inclemencias del invierno y, muy particularmente, a las nevadas, conviene prestar una especial atención. Aunque muchos modelos están tratados para soportar climatologías de amplio rango, hay que saber que una capa gruesa de nieve acumulada durante días puede afectar a las fibras, con lo que se hace recomendable retirarla con cuidado usando una pala de plástico. En cuanto a las heladas, lo más útil es evitar pisar el césped artificial, porque las briznas se pueden quebrar y romper. Perimetrar y esperar a que deshiele es, en este caso, la mejor opción.