La preocupación por sostenerse económicamente en el futuro es cada vez más frecuente en la sociedad española. Las pensiones del Estado resultan insuficientes para hacer frente a los gastos del día a día y soluciones como los planes de pensiones han demostrado que tampoco son la panacea.
En este contexto, muchos ciudadanos se preguntan por otras fórmulas de inversión que verdaderamente amplíen el capital a largo plazo para asegurarse una vejez digna. Opciones como el unit linked, desconocido para la mayor parte de la población, han ganado mucho peso en los últimos años.
¿Cuál es el mejor plan para ahorrar dinero? ¿Existen herramientas más rentables que un fondo de pensiones? Los expertos en gestión del patrimonio repasan algunas de las tendencias más interesantes del momento.
En la última década, el término unit linked ha pasado a estar sobre la mesa siempre que se habla de inversiones a un nivel especializado.
Este producto de ahorro e inversión es utilizado habitualmente por bancos y aseguradoras. Sin embargo, estas suelen presentarlo bajo fórmulas comerciales como valor futuro y trabajar con ellos por los interesantes rendimientos que ofrecen a largo plazo para sus clientes.
En este tipo de producto, lo que se hace es invertir en una cesta de fondos de inversión. Es una fórmula con cierto riesgo, en la que no se garantiza una rentabilidad mínima. Sin embargo, el cliente puede ser más conservador o arriesgado con su inversión para tratar de ganar más o, por el contrario, asegurar todo lo posible su dinero.
Es una opción muy flexible y fácil de entender, ya que será un gestor el encargado de hacer todas las gestiones en nombre del cliente y permite recuperar el dinero en cualquier momento, así como obtener una amplia cobertura en caso de fallecimiento.
Otro de los planes de ahorro para ganar dinero que más se utilizan en la actualidad es el PIAS. ¿Cuáles son las diferencias entre esta herramienta y el unit linked? El principal punto a tener en cuenta es que el PIAS es un plan de ahorro que está más pensado para perfiles conservadores, que no quieren asumir altos niveles de riesgo para su patrimonio.
El cliente que se suma a este tipo de plan de ahorro deberá ir haciendo aportaciones periódicas a una cuenta bancaria. De este modo, se estará generando una hucha que se irá llenando poco a poco y casi sin que la persona se dé cuenta.
Parte de este dinero se invertirá de forma automática para generar unos rendimientos reducidos, pero constantes, con lo que el dinero va creciendo continuamente a lo largo del tiempo. Estos productos individuales son muy interesantes a nivel fiscal, ya que se pueden recuperar los ahorros en cualquier momento sin pagar demasiados impuestos si el rescate se hace bajo ciertas condiciones.
Se trata de dos sistemas muy distintos, pero igualmente populares en la actualidad y que se van a acabar imponiendo en un contexto en el que los ciudadanos tienen claro que necesitan diversificar su patrimonio para vivir mejor en el futuro.