La ministra de Sanidad, Mónica García, ha anunciado que la obligatoriedad de las mascarillas que entraba en vigor este mismo miércoles podría pasar a ser una "recomendación" en aquellas comunidades autónomas que presenten datos de descenso de infecciones respiratorias agudas en las dos últimas semanas: "El Ministerio se hace cargo de esta evolución desigual en las comunidades de la epidemia, a la vez que sigue dando ese aval jurídico necesario a aquellas que necesitan más tiempo para descender (...) Nos vamos a ir adaptando a la situación epidemiológica general".
La que fuera líder de Más Madrid ha señalado además que su ministerio ha atendido las propuestas de los distintos ejecutivos autonómicos y que, a través de una declaración de actuaciones coordinadas, "va a emitir una orden comunicada a las comunidades estableciendo el carácter obligatorio del uso de las mascarillas en los espacios sanitarios". El objetivo último, aseguran, es dar un respaldo jurídico a las comunidades autónomas, "a la par que se reconoce también su singularidad y su capacidad para adaptarse a sus propios datos epidemiológicos".
Sanidad ha tomado esta decisión después de no haber llegado a un acuerdo con las comunidades autónomas en la reunión del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS), que tuvo lugar este lunes en el marco del incremento de casos de infecciones por virus respiratorios. Así, la orden abarca únicamente hospitales y centros de salud, no centros sociosanitarios o farmacias, como estaba incluido en la propuesta presentada en el consejo interterritorial de Salud.
Por su parte, la consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Fátima Matute, ha hecho un llamamiento a la calma al asegurar que la incidencia de la gripe en la región está siendo “igual o menor” que en años anteriores. Asimismo, ha informado de que no se ha registrado un aumento de la gravedad ni tampoco de la mortalidad. Prueba de ello es que los servicios de Atención Primaria han notificado un 8,7 por ciento menos de infecciones respiratorias leves respecto a la última semana de 2023. Dos argumentos en los que se apoya para exigir al Ministerio no tomar medidas que “atemoricen a la población”. Por el contrario, ha añadido, estas deben ejecutarse “con rigor científico”. O lo que es lo mismo, atendiendo a las recomendaciones de los expertos.
En esta línea, Matute ha destacado el trabajo previo que se ha realizado en la Comunidad -el conocido como 'Plan de Invierno'- para afrontar con garantías las épocas en las que proliferan los virus respiratorios. Según ha apuntado, en esta temporada ha registrado 37.860 casos de gripe. Durante la primera semana de 2024 la tasa se ha situado en 177 casos por cada 100.000 habitantes. En años anteriores, ha matizado, esta habría llegado a alcanzar los 280 casos.
Matute ha aprovechado su comparecencia en la rueda de prensa posterior al primer Consejo de Gobierno del curso para remarcar su rechazo frente a la obligatoriedad del uso de la mascarilla en centros sanitarios, algo que considera una “imposición”. Esta medida, ha asegurado, resulta “ineficaz”, y es que, a su parecer, el Ministerio de Sanidad debería centrar el tiro en la concienciación de la población, apelando a la responsabilidad de los ciudadanos para utilizar la mascarilla en situaciones de aglomeración propias de la vida cotidiana, tales como los restaurantes, los supermercados, los centros comerciales o los medios de transporte público. Especialmente en el caso de presentar síntomas o tratarse de personas vulnerables.
Otra de las claves hacia las que apunta la consejera es la buena acogida de la campaña de vacunación contra la gripe. Sobre todo, en el caso de la población más vulnerable. Tanto es así que la adherencia de los mayores de 65 años ha sido superior al 65 por ciento: “Es un éxito porque es mayor en otras temporadas, y ayuda a que la trasmisión disminuya y a proteger a los mayores con la gravedad del cuadro que puedan tener”.