Salud

El Gregorio Marañón descubre en un estudio que el embarazo provoca cambios en el cerebro de las mujeres

Susana Carmona, investigadora del Hospital Gregorio Marañón (Foto: Hospital Gregorio Marañón).
MDO | Viernes 05 de enero de 2024

La revista Nature Neuroscience ha publicado un estudio realizado por investigadoras del Hospital Gregorio Marañón en el que se han descubierto cambios anatómicos relacionados con la neuroplasticidad en el cerebro durante el embarazo de una mujer.

Para dar con estos resultados, desde el centro público madrileño se ha contado con la ayuda de 110 mujeres embarazadas en su tercer trimestre de gestación, comparando sus cerebros con el de otras que nunca se han quedado embarazadas, constatando que el cerebro de las futuras madres ya era anatómicamente muy diferente antes del nacimiento del bebé.

Esta investigación tiene su germen en un estudio publicado hace seis años en el que las investigadoras del Marañón demostraron que la anatomía del cerebro de las madres a los tres meses posparto es diferente de la que tenía antes de quedarse embarazada por primera vez.

"En concreto se constataron cambios en una red cerebral implicada en la percepción del Yo y la cognición social, la famosa Red por Defecto. También se determinó que cuanto más cambiaba el cerebro, mejor era el vínculo entre la madre y el hijo. Una línea de trabajo que ha profundizado en el estudio del cerebro maternal demostrando que los cambios persisten, al menos, hasta los seis años posparto, y son anatómicamente similares a los que ocurren durante la adolescencia, reforzando la idea de matrescencia", explican desde el Gregorio Marañón en un comunicado.

Susana Carmona, María Paternina-Die y Magdalena Martínez, pertenecientes al área de investigación Neuromaternal, han sido las encargadas de realizar esta investigación, en la que también se han analizado diversas variantes como el tipo de parto. Entre las mujeres que han participado en este trabajo, un 79 por ciento dio a luz por parto vaginal, un 11 por ciento mediante cesárea de emergencia y un diez por ciento mediante cesárea programada.

"En el estudio se observó que los cambios que suceden entre el tercer trimestre de embarazo y el primer mes de posparto son diferentes en función del tipo de parto. Las mujeres que tuvieron una cesárea programada mostraban unos cambios cerebrales diferentes a los observados en mujeres que tuvieron un parto vaginal o una cesárea de emergencia tras trabajo de parto. Esto sugiere que el trabajo de parto, independientemente de si este acaba en cesárea o parto vaginal, influye en la neuroplasticidad materna, aunque está por determinar el alcance y sentido de estos cambios", subrayan desde el centro hospitalario.

Se ha podido determinar también que, en el aspecto neuropsicológico, cuanta más ansiedad experimenta la madre durante el embarazo, peor es la experiencia de parto; que una peor experiencia de parto se asocia con mayor estrés durante el posparto, y este a su vez, se asocia a más síntomas de depresión y peor vínculo con el bebé.

"Por tanto, gracias al trabajo de las investigadoras del Hospital Gregorio Marañón se ha determinado que tanto el embarazo, parto y posparto son procesos que, pese a que suelen ocurrir de forma conjunta, conllevan cambios hormonales, inmunológicos y ambientales muy diferentes. Este estudio ha permitido identificar que estos tres procesos también se caracterizan por mecanismos de neuroplasticidad diferentes, y que es necesario evaluar cómo cada uno de ellos esculpe de forma diferencial el cerebro materno. Sin este conocimiento previo, no se podrá construir modelos sólidos que ayuden a predecir, prevenir y tratar patologías perinatales como la depresión posparto, un trastorno que afecta a casi una de cada cinco mujeres", concluyen desde el Marañón.


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