La incidencia de la gripe en la Comunidad de Madrid ha ido en aumento en las últimas cuatro semanas hasta alcanzar este miércoles los 230 casos por cada 100.000 habitantes, unas cifras similares a las registradas antes de la aparición del Covid-19, y está previsto que el pico máximo se adelante respecto a prepandemia.
La directora de Salud Pública de la Comunidad de Madrid, Elena Andradas, ha destacado que estos días el virus con más presencia en la región es el de la gripe y ante esta situación, ha subrayado la importancia de la vacunación, disponible en todos los centros de salud para poder ser administrada a todas aquellas personas que aún no la han recibido.
"Es muy importante recordar que toda persona, independientemente de la edad que tenga, en cuanto tenga síntomas respiratorios debe utilizar mascarilla y como en estos momentos está circulando todo tipo de virus respiratorios, incluido el virus de la gripe, la probabilidad de contagio por tanto es mayor", ha subrayado Andradas para añadir la importancia de las medidas de higiene básicas como son el estornudar y toser siempre en la parte interior del antebrazo y el lavado de manos una vez que se haya estornudado o tosido.
El aumento de las enfermedades respiratorias, la incidencia del Covid-19 y de la gripe asociadas a esta época del año están empezando a llenar las urgencias de los centros sanitarios. En el hospital 12 de Octubre, el sindicato Mats describe en redes sociales como una "noche infernal" la pasada en este centro donde a primera hora de esta mañana había 247 personas en el servicio de urgencias.
Por su parte, los trabajadores de este servicio en el Hospital Universitario La Paz han denunciado este miércoles que contaban con 140 pacientes para solo 86 camas, mientras que en Arganda del Rey, facultativos de Urgencias del Hospital Universitario del Sureste han firmado una carta para denunciar la "sobrecarga" en un servicio que continúa afectado por la falta de médicos y el aumento de la incidencia de la gripe y han reclamado "medidas urgentes" para paliar una situación que repercute directamente en la calidad asistencial y pone en peligro a los pacientes.
En la misiva remitida a la Gerencia, Dirección Médica y Jefes de Servicio del centro, los facultativos explican que, tras meses de peticiones continuas para mejorar la situación, a día de hoy sigue "la situación de gran sobrecarga asistencial, que agudiza la clara falta de médicos en el servicio, que no se ha resulto".
Según señalan, están "agotados, extenuados" y cargan "con gran exceso de horas desde hace cinco meses, "lo que impide realizar nuestro trabajo de forma adecuada, con riesgo de errores, de disminuir la calidad en la atención". Esta situación, según relatan, provoca "enfrentamientos continuos con pacientes y familiares" debido a los tiempos de espera para ser atendidos, algo que, según denuncian, supone "un riesgo" para su integridad física, habiéndose notificado "agresiones verbales e intimidaciones" sin que hayan tomado medidas concretas.
Desde la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid se ha explicado que el Servicio de Urgencias del Hospital del Sureste está registrando un aumento de frecuentación de pacientes por la alta circulación de virus respiratorios propia de esta época del año. No obstante, han subrayado a Europa Press fuentes del departamento que dirige Fátima Matute, sus profesionales "están dando una asistencia adecuada a los pacientes en función de su prioridad clínica".
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha exigido al Ministerio de Sanidad y a las comunidades autónomas que apliquen protocolos y medidas de prevención para evitar el colapso en la Atención Primaria y en las urgencias de centros hospitalarios ante el aumento de enfermedades respiratorias.
Además, indica que hay que añadir otras causas "como una pésima planificación de los permisos y vacaciones del personal sanitario, el déficit de profesionales (el Sistema Nacional de Salud prescindió de 43.000 empleos entre septiembre y octubre, según datos de la Seguridad Social)". Por lo que considera que hay que anticiparse "para evitar el desbordamiento ocurrido en años anteriores".