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Todo lo que necesitas saber sobre el seguro a todo riesgo para proteger el valor de tu vehículo

MDO | Miércoles 27 de diciembre de 2023

Si estás valorando opciones para la póliza de tu vehículo, aquí encontrarás todo lo que necesitas conocer sobre los seguros a todo riesgo con o sin franquicia, para que te resulte más sencillo decidir.



¿Qué es un seguro a todo riesgo y cuáles son sus características principales?

El seguro de coche a todo riesgo es una herramienta que nos permite asegurar todos los posibles riesgos que puede conllevar el uso de nuestro vehículo como los daños propios, el daño a terceros o el incendio, por citar solo algunos ejemplos.

El seguro para vehículos más conocido es el seguro a terceros. Este se limita a cubrir nuestra obligación de contar con una Responsabilidad Civil que responda frente a los daños a terceros ocasionados en un posible accidente.

Se puede decir que el seguro a todo riesgo es el que eleva las ventajas del seguro a terceros a su máxima potencia. Se encarga de cubrir absolutamente cualquier daño que pueda sufrir nuestro vehículo, ayudando a proteger su valor de forma que ofrece muchas ventajas respecto a las opciones más básicas.

¿Qué tipos de seguros a todo riesgo existen?

Los seguros a todo riesgo se dividen en dos grandes grupos, los que tienen franquicia y los que no. ¿Qué es una franquicia? Una franquicia es una cantidad que el asegurado paga en el caso de siniestro. Puede ser de distinto importe.

La franquicia es importante por varias cosas: una de ellas es porque determina su precio. Los seguros a todo riesgo, por aspectos lógicos, tienden a ser más caros que los seguros a terceros. Dentro de los dos tipos de seguros a todo riesgo, el que no depende de franquicia es el más caro, aunque también el más cómodo.

Un seguro sin franquicia es aquel que, en caso de siniestro, cubrirá automáticamente todas las coberturas, sin que tengamos que abonar nada para que este proceso se realice. Para entender esto, es necesario echar un vistazo a cómo funciona el seguro a todo riesgo.

Funcionamiento del seguro a todo riesgo

El funcionamiento del seguro a todo riesgo es bastante simple: en el caso de los seguros a todo riesgo sin franquicia cuando hay algún siniestro el asegurado no debe pagar nada. Si se produce bajo una póliza a todo riesgo con franquicia, tendremos que abonar la cantidad que está estipulada como franquicia.

La franquicia, o el dinero que debemos pagar en el caso de sufrir un siniestro, es una cantidad que se descuenta del coste del arreglo o sustitución del vehículo accidentado o averiado.

Ejemplo: si tenemos un coche siniestrado con una póliza a todo riesgo con franquicia de 300€, y el coste total de la reparación cuesta 5.000€, la compañía de seguros se hará cargo de 4.700€ de ese importe, y el asegurado pagará los 300€ estipulados como franquicia, completando así el coste total de la reparación.

Además de estas dos modalidades hay seguros a todo riesgo que ofrecen servicios adicionales como la asistencia al conductor en carretera, la cobertura de defensa jurídica o la cobertura de robo de objetos personales, por citar algunos ejemplos.

El mercado ha evolucionado tanto que en la actualidad podemos encontrar seguros a todo riesgo muy personalizados, adaptados prácticamente a cualquier necesidad. Aun así, es lógico preguntarse qué cubre el seguro a todo riesgo exactamente.

Coberturas del seguro a todo riesgo para vehículos

Los seguros a todo riesgo nos pueden cubrir en una amplia variedad de escenarios, que es interesante valorar antes de seleccionar nuestro tipo de seguro. Entre ellas destacan las siguientes:

  • Cobertura de Responsabilidad Civil: Cubre los daños materiales y personales que el conductor pueda causar a terceros.
  • Cobertura de daños propios: Será la cobertura que se encargue de la reparación de los daños que sufra el vehículo.
  • Cobertura de rotura de lunas: Se puede confundir con la cobertura de daños propios, pero esta es más específica y cubre los cristales del automóvil en el caso de actos vandálicos, por ejemplo.
  • Cobertura de robo de objetos personales: Cubre elementos como la radio o el GPS, entre otros comunes en los vehículos.
  • Cobertura de asistencia en carretera: Asiste al conductor en el caso de que sufra una avería o accidente y en el lugar donde suceda.
  • Cobertura de defensa jurídica: Se encarga de cubrir los costes legales en el caso de accidente, de manera que el conductor no deba preocuparse de nada.
  • Coberturas adicionales en los seguros a todo riesgo para vehículos

    Además de las anteriores, los seguros a todo riesgo para automóviles con o sin franquicia, pueden ofrecer estas características adicionales:

  • Cobertura de pérdida total: Cubre el valor del vehículo en el caso de siniestro total, que es cuando los daños superan el 75% del mismo.
  • Cobertura de daños parciales: Se encarga de cubrir los daños del vehículo en casos de accidente, robo o incendio, que no puedan considerarse como una pérdida total del automóvil o motocicleta.
  • Cobertura de asistencia en viajes: Ofrece asistencia al conductor en el caso de que sufra un accidente o el vehículo tenga una avería mientras se encuentra de viaje.
  • Cobertura de repatriación: Cubre los costes del traslado de regreso al país de origen del conductor y los acompañantes en caso de accidente.
  • Cobertura de conductor no identificado: Esta cobertura tiene el objetivo de cubrir los daños que el vehículo pueda sufrir mientras que un conductor que no se ha identificado circulaba con él.
  • Los seguros a todo riesgo son una opción interesante en numerosas situaciones: protegen el valor de los vehículos nuevos y nos ayudan a vivir de una manera más sosegada, sin preocupaciones constantes sobre la pérdida de uno de los bienes más caros de los que solemos depender para movernos.

    Este recurso, con o sin franquicia, es especialmente importante, además, en la medida en la que nos adentramos en la movilidad eléctrica, ya que protege el valor de los vehículos más eficientes y sus componentes, que tienden a ser más costosos.

    Para estos casos específicos disponemos de los seguros para vehículos eléctricos e híbridos, que incluyen coberturas muy específicas como la cobertura de daños de la batería, cobertura de robo de cable de carga, asistencia en carretera específica para vehículos eléctricos o vehículo de sustitución.