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Así es el servicio sostenible e inclusivo de reparto de paquetería para el centro de Madrid impulsado por Integra CEE y Koiki

MDO | Martes 19 de diciembre de 2023

El auge de las compras por internet ha generado un aumento del transporte de paquetería. Sin embargo, cuando los clientes residen en el centro de las ciudades o en las denominadas zonas de bajas emisiones, con restricciones al tráfico rodado, surge la necesidad de encontrar nuevas fórmulas para el llamado servicio de última milla o distribución capilar: el reparto de los productos en el último trayecto hasta su entrega final, ya sea en domicilios, negocios o lockers (puntos de recogida de paquetería).

Para responder a ese desafío, Integra CEE, filial de Clece, y la empresa de reparto sostenible Koiki han impulsado en la almendra central de Madrid un servicio de distribución urbana que no solo contribuye a evitar emisiones de CO2, sino que también es inclusivo: sus trabajadores son personas con discapacidad y utilizan carros eléctricos para transportar caminando los envíos que deben llegar a sus destinatarios.

“Los objetivos de Koiki son la creación de puestos de trabajo para colectivos vulnerables y el ahorro de C02 en la distribución urbana”, afirma Nerea Ortiz, responsable de la red de centros de la compañía. Una doble vertiente que conjuga a la perfección con el perfil de empresa de Integra CEE por su “carácter social y de sostenibilidad”, tal y como explica José Pérez, director de Contratación de este centro especial de empleo. Estas empresas están concebidas como un medio de integración de las personas con discapacidad al mercado laboral, pues su finalidad es proporcionarles la realización de un trabajo adecuado a sus capacidades.

De esta manera, fue el pasado mes de marzo cuando arrancó este servicio de distribución de paquetería desde el Centro de Movilidad Eléctrica Sostenible Hub Canalejas 360, ubicado en el parking de las Galerías Canalejas de Madrid. En este almacén se agrupa la mercancía derivada de las compras online para su identificación, clasificación y consolidación.

“Todos los días, de lunes a domingo, llegan aproximadamente entre 700 y 800 paquetes para la zona de Canalejas, Plaza Mayor, Gran Vía y una parte de la calle Atocha”, apunta la responsable de la red de centros de Koiki. Cada mañana, una vez codificada la mercancía, se diseñan las rutas diferenciadas por el centro de la capital para asignar a cada empleado el reparto de los paquetes, todos de un peso inferior a dos kilos, en un radio de entrega acotado a una extensión muy concreta y reducida. Para ello, Koiki dispone de una aplicación informática que optimiza cada trayecto según la zona y el grado de cercanía.

“La ruta, de unos dos kilómetros y medio, se planifica de tal forma que la cobertura no suponga para el trabajador un esfuerzo dilatado en el tiempo”, detalla el representante de Integra CEE.

Distribución sostenible

“Es un trabajo muy agradecido”, confiesa a Madridiario Eva Oliver, coordinadora de la plantilla de Integra CEE que presta este servicio y una de los diez repartidores que conforman el equipo en la actualidad. “Nuestra jornada es de once de la mañana a siete de la tarde y cada uno organiza las paradas para descansar o comer como quiere”, asegura.

Eva suele repartir de media entre 80 y 110 paquetes al día, muchos de ellos los entrega juntos en un mismo locker. “Es muy sencillo porque llevamos nuestro carrito, entramos en el establecimiento y, con nuestro código, dejamos los paquetes en sus casilleros. Es decir, que puede haber un volumen grande de paquetes, pero concentrados en una sola dirección. En ese aspecto es cómodo y hay muchos por todo el centro de Madrid”, asegura.

Si algo abunda en este equipo humano es el compromiso y la gran capacidad para afrontar con responsabilidad y eficacia sus tareas. Integra CEE, además, ofrece soporte individualizado a sus empleados mediante el personal técnico de la Unidad de Apoyo a la Actividad Profesional (UAAP), formada por psicólogos y trabajadores sociales que prestan atención y valoran las necesidades de cada persona. “Estos profesionales se encargan de proporcionar a cada uno de los empleados las adaptaciones necesarias para que puedan desempeñar su trabajo adecuadamente”, puntualiza José Pérez.

“Vamos a nuestro ritmo, todos tenemos diferentes grados de discapacidad y hay algún compañero que puede correr como el viento y luego estoy yo, que voy más despacito, pero lo hago todo perfectamente”, presume Eva, que se siente afortunada de haber conformado “un equipo humano muy majo”. “Estoy supercontenta con mis compañeros porque siempre se muestran dispuestos a ayudar”.

Profesionalización del servicio de última milla

Integra CEE y Koiki han dotado de “profesionalización” al servicio de última milla, apunta Pérez. Los trabajadores van uniformados con ropa adecuada, teniendo en cuenta el clima y la temporada del año. “En los meses de frío nos tienen perfectamente equipados con ropa de abrigo, lo que da tranquilidad”, cuenta esta empleada de Integra CEE. “En verano llevamos unas pulseras que avisan de posibles golpes de calor y tampoco nos falta nuestra crema solar”, cuenta Eva.

En este sentido, la compañía también contempla la exención del servicio en caso de producirse una situación meteorológica que pueda poner en riesgo la salud de los trabajadores. “En alertas de calor hay un procedimiento específico para distribuir la paquetería en unas horas determinadas e intentar apoyar el servicio para que se haga en el menor tiempo posible. El verano pasado llegamos a suspender el servicio, como medida preventiva, en los picos de mayor temperatura durante la ola de calor”, subraya José Pérez.

Koiki ha tejido una red de 60 centros en todo el país, los dos últimos abiertos en Logroño y Oviedo el pasado mes de noviembre. En Madrid cuentan con 12, uno de ellos es este de Canalejas que comparte con Integra CEE. El éxito de la experiencia les anima a perseguir objetivos más ambiciosos y abrir nuevas instalaciones tanto en zonas de bajas emisiones como en el centro de otras ciudades.