Una buena planificación con la suficiente antelación nos permitirá construir una base de ahorro de manera progresiva, fundamental para llegar preparados económicamente a la jubilación, y poder complementar dichos ahorros con la pensión pública que recibiremos una vez cumplida la edad de jubilación.
El ahorro es clave para asegurarnos un retiro profesional tranquilo a nivel económico y, poder afrontar cualquier posible imprevisto inesperado que pudiera surgir, así como los gastos asociados al envejecimiento y, en definitiva, disfrutar al máximo de esta maravillosa etapa de la vida.
Entre los diferentes productos de ahorro disponibles, los planes de pensiones se ensalzan como la mejor alternativa para planificar nuestra jubilación, y poder aumentar nuestro patrimonio a largo plazo.
Un plan de pensiones es un producto de ahorro a largo plazo seguro y rentable, diseñado específicamente para poder asegurar una buena situación económica durante la jubilación.
Básicamente, consiste en depositar cantidades de dinero cada cierto tiempo que el plan invierte en fondos de pensiones de bajo riesgo, que se encarga de comprar y vender activos, gestionando el capital para conseguir la mayor rentabilidad posible a largo plazo, en función de la política del plan y tu perfil inversor.
La rentabilidad plan de pensiones es sin duda la mayor ventaja de este producto de ahorro, diseñado para ofrecer los mejores rendimientos, con el menor riesgo.
Aunque depende de múltiples factores, un plan de pensiones ofrece una buena rentabilidad y, sobre todo, un riesgo muy reducido, la cual variará en función del tipo de aportación realizada, que puede ser periódica o esporádica y que, en ningún caso, podrá superar los 1.500 euros, que es el límite máximo establecido por ley.
Tras la rentabilidad, la fiscalidad es otra ventaja muy a tener en cuenta de los planes de pensiones, puesto que las aportaciones que realizas se restan de la base imponible del IRPF, lo que se traduce en un ahorro directo y, además, en la posibilidad de tributar a un tipo impositivo menor.
El sistema de aportaciones al plan de pensiones es muy flexible y ventajoso, puesto que, a diferencia de otros productos de ahorro, no estás obligado a abonar una cantidad fija de manera periódica, sino que dispones de una total libertad para hacerlo en función de tus objetivos o situación financiera.
Aunque se trata de un producto de ahorro diseñado para generar ahorro a largo plazo para que puedas disfrutarlo durante la jubilación, podrías hacer uso de la liquidez del plan de pensiones antes de jubilarte en caso de que fuera necesario por una enfermedad grave, incapacidad laboral del titular, situación de dependencia, fallecimiento del titular, desempleo de larga duración o ejecución hipotecaria.
Además, en caso de que quisieras rescatar el plan de pensiones, podrías escoger la forma más ventajosa para recibir tu dinero en función de tus necesidades: en forma de renta, de capital o combinando ambas opciones.
A continuación, existe una gran variedad de tipos de planes de pensiones con diferentes características, lo que te permite escoger el más adecuado en función de tus necesidades y perfil inversor.
Aunque pueden variar en función de la entidad, por lo general, estos son los principales planes de pensiones que puedes contratar:
Este tipo de planes son promovidos por las entidades financieras, siendo el titular una persona física. Se contratan a título personal por personas que desean ahorrar e invertir en su futuro.
Por lo general, los promueven empresas y corporaciones, y tienen como titulares a sus propios empleados, pudiendo ser la empresa o los empleados a título personal los que realizan las aportaciones.
Son planes promovidos por asociaciones y/o sindicatos para sus miembros o afiliados, siendo únicamente los titulares los que pueden realizar aportaciones.
Son muchas las dudas que pueden existir a la hora de gestionar tus propias finanzas, pero, por suerte,
en Internet existen múltiples fuentes de información para aprender finanzas altamente confiables, en las que puedes encontrar consejos realmente útiles para conseguir sacar el máximo rendimiento a tus finanzas.
En definitiva, un plan de pensiones es un producto de ahorro a largo plazo, rentable y con bajo riesgo, que te permitirá protegerte económicamente para poder disfrutar al máximo de tu jubilación.