Uno de los temas en los que más dudas surgen a los padres es el momento de la alimentación, especialmente cuando empieza el proceso de ofrecerle alimentos complementarios.
Una buena educación en su relación con los alimentos es fundamental no solo para que crezcan fuertes y sanos, sino también para crear un vínculo emocional con algo tan necesario como es la alimentación. Desde Dietética en Córdoba te presentamos el Baby Led Weaning o BLW. Si no sabes de qué se trata y las ventajas que ofrece para tu bebé, a continuación te lo contamos con detalle.
Se trata de un término inglés que significa literalmente: «destete dirigido por el bebé». Con ello se pretende que sea el propio pequeño el que elija los alimentos y los tome él mismo en la cantidad que le apetezca. Evidentemente, los padres o cuidadores serán los que pongan a su alcance esos alimentos siguiendo unas pautas, en cuanto a tipo y tamaño, con el fin de evitar riesgos innecesarios.
La finalidad es ofrecer al bebé las pautas necesarias para iniciar una relación más sana con los alimentos, así como ayudar a su desarrollo psicomotor gracias a tener que manipular él mismo los propios alimentos.
Aunque cada bebé presenta una evolución y madurez única, la mejor etapa para introducir nuevos alimentos es a los 6 meses. Hasta ese momento, el pequeño ha ido adquiriendo las destrezas psicomotoras necesarias para manejar los alimentos con las manos, además de la madurez de sus órganos gastrointestinales y neurológicos.
A partir de que hayamos comprobado que el bebé tiene la madurez suficiente para dar este nuevo paso en la alimentación, debe sentarse a comer con la familia en la mesa. Debemos ofrecerle los alimentos uno por uno y entre una y dos veces al día.
Además de elegir alimentos con una textura blanda, también es importante que el tamaño sea el adecuado, para que pueda manipularlo con la mano sin dificultad. Al principio en forma de palitos puede ser la ideal.
Una vez se ha decidido iniciar el proceso de introducción de nuevos alimentos en la dieta del bebé, la leche, tanto si es materna o artificial, seguirá siendo a demanda. Es crucial que se vayan introduciendo uno a uno y realizar un listado para verificar si le sientan bien o alguno de ellos le causa algún tipo de alergia. Entre los más adecuados para esos primeros días tenemos: aguacate, plátano, pollo, salmón, calabaza, sandía, aceite de oliva virgen extra, melón, tomate, pera y manzana.
Aunque el abanico de alimentos es muy variado, es necesario saber que hasta al menos los 12 meses se deben evitar algunos. Hay que evitar alimentos azucarados, miel, sal, algas, mariscos, pescados grandes, frutos secos y carnes poco hechas.
Porque todos queremos ofrecer lo mejor a nuestros hijos, enseñarles a mantener una buena relación con la comida es fundamental para asegurarles un crecimiento óptimo y un bienestar preciso a lo largo de su vida.