Recomendamos

El running y la pérdida de colágeno, la contrapartida de aficionarse a correr

MDO | Martes 05 de diciembre de 2023

La Encuesta de Hábitos Deportivos del Consejo Superior de Deportes del año 2022 señala que el 11% de los españoles corre de manera habitual. El running, que no el atletismo en sí, es la sexta actividad deportiva más practicada en nuestro país. En este ranking, la clasificación la encabezan el senderismo y el montañismo.

El dato sobre el running pone de manifiesto lo popular que se ha vuelto esta práctica, aunque para ser sinceros, la propia encuesta revela que este porcentaje es seis puntos inferior al registrado en 2015. El estudio revela una tendencia de caída en casi todos los deportes, salvo en el montañismo y el senderismo, la gimnasia y el boxeo.

En el caso particular del running, los deportistas combinan esta modalidad principalmente con ciclismo y actividades propias en la naturaleza, como el senderismo y el montañismo. La natación también ocupa un lugar destacado, pues una de cada tres personas que corre también se lanza a la piscina.

Como vemos, el running está muy vinculado a otras disciplinas que también se practican al aire libre, y es que muchos deportistas se sienten más liberados cuando están al exterior realizando su actividad preferida que quedarse y subirse a una cinta o en un gimnasio. La contrapartida de estas actividades al aire libre puede ser un envejecimiento más prematuro de algunos tejidos y órganos, como la piel. De hecho, la pérdida de colágeno en la cara es mayor entre quienes practican running.

¿Por qué las personas que practican running pierden más colágeno?

El colágeno es una proteína esencial que proporciona estructura y elasticidad a la piel, los músculos, los tendones y las articulaciones. La síntesis proteica de colágeno es un proceso natural que va disminuyendo con el tiempo.

Así, a medida que vamos envejeciendo, el organismo tiene menos capacidad para producir colágeno, lo que puede afectar a la salud corporal. A esto hay que sumar el perjuicio que provocan actividades de alto impacto que se realizan en la calle.

El running, y también otras muchas modalidades deportivas, somete a las articulaciones y tendones a un estrés muy elevado. A esto hay que sumar las propias inclemencias de la meteorología y factores externos como la contaminación.

25 años, la cuenta atrás

En resumen, a partir de los 25 años de edad la producción de colágeno disminuye de forma natural porque comienza a activare el proceso de envejecimiento. Y es con 40 años cuando la capacidad de sintetizar esta proteína se ralentiza aún más. En ese momento aparecen ya problemas a nivel de salud y estéticos que pueden agravarse con el tiempo si no se pone remedio.

En el caso concreto de la actividad deportiva, aunque en términos globales los beneficios para la salud son muy superiores a posibles incidencias, no hay que dejar de lado el impacto que tiene la sudoración excesiva, el uso de ropa deportiva que retiene la humedad o la pérdida de grasa facial que contribuye a una menor síntesis de colágeno y a una mayor presencia de arrugas.

¿Cómo recuperar el colágeno en el rostro?

El colágeno se va perdiendo por un proceso natural, pero en esta disminución también influyen malos hábitos como una dieta poco equilibrada, fumar o la falta de sueño. Hasta actividades saludables, como la práctica deportiva, tienen sus aspectos negativos.

Si lo que buscamos es mantener una buena producción de colágeno, la dinámica pasa por abandonar en la medida de lo posible estos malos hábitos y protegerse frente a factores también perjudiciales como la exposición al sol.

Esta proteína, o más concretamente las moléculas de colágeno, son demasiado grandes para penetrar la piel, por lo que no es una buena idea aplicarlas directamente sobre la superficie cutánea.

Tratamientos estéticos para reactivar la producción de colágeno

Para conseguir un buen resultado existen tratamientos profesionales, como el láser, los ultrasonidos, la exfoliación química o el microneeding que pueden estimular la producción de esta proteína.

Uno de estos tratamientos, el microneeding, consigue regenerar la piel a través de micropiunciones múltiples que desencadenan la generación natural de colágeno y elastina, y además permiten una penetración más profunda de los activos cosméticos.

En cualquier caso, esta y otras prácticas, como el uso de hidroxiapatita cálcica, ofrecen resultado temporal, pues nada impide que el proceso de envejecimiento natural minimice la capacidad de producción de estas proteínas.

La noticia positiva de los tratamientos estéticos regeneradores es que muchos de ellos son compatibles. La aplicación de hidroxiapatita cálcica es complementaria con los ultrasonidos, y con el microneeding.

En definitiva, los runners deben cuidar mucho el estado de su piel y el rostro porque el esfuerzo deportivo acaba generando efectos negativos en el organismo a nivel estético. Por suerte, cada vez existen más centros especializados que dominan esta materia y que son expertos en la aplicación de tratamientos efectivos. Uno de ellos, Clínica Dermatológica Internacional, nos ha servido como fuente para explicar el artículo.