Opinión

El muro

Pedro Fernández Vicente | Viernes 24 de noviembre de 2023

Ha dicho Sánchez que hay que levantar un muro. Supongo que se refiere en España, claro. No creo que se refiera a Marruecos. O para aislarnos de Marruecos.

No, eso no. Se refiere un muro en España.

Lo que no sé, porque no lo ha dicho, es a quien pondría a un lado y quienes al otro.

Creo que eso ya lo ha querido hacer Donald Trump. Al final no lo hizo. Le llegó la razón, aunque escasa.

Los que sí lo hicieron fueron los progresistas de Alemania. Lo hicieron en Berlín. Pusieron a los fachas a un lado y a los progresistas al otro. Quizá eso le dio la idea al presidente del gobierno para hacerlo ahora en España. Claro que no sé si todos los que pusieron en el lado progre en Berlín estaban dispuestos a sumarse, pero eso no fue un problema para las autoridades autonombradas porque los que no quisieran quedarse en ese lado de progreso y “libertad” que les ofrecían tendrían que hacer cursos de adaptación y sometimiento. Les ayudaron mucho a esa adaptación. Hubo incluso gente que intentó saltar el muro para irse con los fachas y desaparecieron. ¡No era lógico que alguien pensase que era mejor ser facha que progresista! ¡A quién se le ocurre! ¡Dónde va a parar! ¡Ser facha es lo peor! Así que no lo dudaron. Pusieron vigilancia en el muro y nadie pudo saltarse las leyes de contención, mínimas por otra parte: si te ibas te mataban. El texto era corto.

Pero a lo que vamos. Que Sánchez ha pensado en reeditar lo del muro de Trump y de Berlín. ¿O no se refiere a eso? Quizá se refiere a un muro más lógico: un muro de votantes. Todos los fachas que votan a la derecha a un lado y el resto, los progresistas que votan a Bildu, por ejemplo, o a ERC, Puigdemont, a la extrema izquierda, o… cosas similares, es decir progresistas siempre, al otro lado del muro.

A mí no me parece mala idea. Si quiere y siempre que Sánchez se quede de presidente con los que le votaron y nos dejen a los demás, a los fachas, construir nuestra democracia en auténtica libertad. Un espacio en el que las leyes no se violen constantemente, un espacio con lealtad institucional, un lugar en el que la seguridad jurídica sea estable, donde haya un ejecutivo que deje de dar bandazos a este y al otro lado, según le convenga a un individuo y, sobre todo, que nadie gobierne contra la mitad de España, como ahora, podía estar bien.

No sé cómo parar esta locura que ha iniciado el presidente porque le sigue gustando el colchón de la Moncloa. Pero lo del muro ha sido muy fuerte. Cuidado con Pedro Sánchez el Trumpista.