Madrid

El Centro de Acogida San Isidro incorpora cerraduras electrónicas en las habitaciones

Acto conmemorativo por el 80º aniversario del Centro de Acogida San Isidro (Foto: Ayuntamiento de Madrid).

80º aniversario del Centro de Acogida San Isidro

MDO/E.P. | Martes 14 de noviembre de 2023

El Centro de Acogida San Isidro (CASI) ha celebrado este martes su 80º aniversario con la incorporación de una herramienta que supondrá un avance diferencial en el modelo de intervención, unas cerraduras electrónicas en las habitaciones que permitirán un acceso a demanda de los usuarios para impulsar su autonomía.

El Centro de Acogida San Isidro, integrado en la Red Municipal de Atención a Personas Sin Hogar, se ha consolidado a lo largo de su trayectoria como un recurso pionero apostando por espacios donde se fomenta la independencia de los usuarios o la flexibilidad de horarios.

A partir de la próxima semana, se fortalecerá el objetivo de promover la autonomía de personas en situación de vulnerabilidad con la implementación de cerramientos electrónicos en los dormitorios. Estos cerramientos buscan convertirse en garantía de hogar y ofrecer a los residentes mayor independencia.

En un evento conmemorativo por las ocho décadas de funcionamiento del centro al servicio de personas en situación de vulnerabilidad, el alcalde José Luis Martínez-Almeida entregó una tarjeta de acceso simbólica a la directora del centro. Durante la celebración, el alcalde destacó que Madrid es una ciudad cuyo corazón late en todos sus rincones, haciendo hincapié en la importancia del centro en cuestión.

Martínez-Almeida ha afirmado el compromiso de la ciudad de no dejar a nadie atrás y subrayó la relevancia de fomentar la recuperación de la autoestima y el control sobre la vida de las personas en exclusión social. Según el alcalde, esto es fundamental para construir una sociedad inclusiva.

La entrega de tarjetas de acceso a los usuarios, que les permitirá entrar a sus habitaciones en cualquier momento del día, representa un acto simbólico de confianza. De esta manera, se delega a los residentes la decisión sobre el uso y cuidado de sus espacios personales, promoviendo la asunción de responsabilidades en su camino hacia la vida autónoma.

Más de 240 plazas en el centro

El Centro de Atención a Personas en Situación de Exclusión (CASI) cuenta en la actualidad con 88 habitaciones, que incluyen diversas opciones, desde individuales hasta plazas en pisos, como parte de un programa de desinstitucionalización. Este centro ofrece 243 plazas en régimen de centro de acogida, 25 en pensiones y pisos, y 60 más en centros de día.

En declaraciones a los periodistas, María Isabel Cebrecos, jefa de unidad del centro, ha resaltado el objetivo de proporcionar espacios "amables, tranquilos y amigables" para aquellas personas en riesgo de exclusión social. La finalidad principal es fomentar la autonomía de los usuarios y brindarles la oportunidad de llevar una vida independiente, especialmente para aquellos que atraviesan situaciones difíciles.

"Queremos que vuelvan a recuperar todo lo perdido y reparar los daños que les ha producido por diferentes circunstancias", expresó Cebrecos. El perfil de los usuarios ha ido evolucionando, y aunque enfrentan diversas problemáticas, se centran en atender a personas en "gravísima situación de exclusión social". Estas situaciones pueden incluir adicciones, problemas de salud mental y otras dificultades que requerirán un tiempo considerable de recuperación.

La historia del centro

Usuarios y exusuarios del Centro de Atención a Personas en Situación de Exclusión (CASI) fueron los protagonistas en el evento conmemorativo por sus 80 años de existencia. El acto, que contó con la visita del alcalde, José Luis Martínez-Almeida, junto al delegado del área de Políticas Sociales, Familia e Igualdad, José Fernández, y el concejal de Moncloa-Aravaca, Borja Fanjul, ha iniciado con un recorrido guiado por un residente que presentó la historia del centro a través de objetos representativos que reflejan su transformación.

La exposición incluyó una insignia policial de los años 30, rememorando la época de 'represión de la mendicidad'; ficheros en papel con expedientes sociales de la década de los 40; y una máquina de coser y calzado de finales de los años 70, periodo en el que se impulsó la rehabilitación de personas sin hogar mediante talleres de oficios.

En el marco del aniversario, el alcalde y la exalcaldesa Ana Botella han entregado premios a los participantes en un concurso de fotografía, donde usuarios y profesionales del centro compartieron sus perspectivas. Diferentes personalidades políticas, incluyendo José Fernández, Pepe Aniorte, Marta Higueras, Lola Navarro y Beatriz Elorriaga, también participaron en la entrega de premios.

Durante el evento, se ha proyectado una versión reducida del cortometraje 'Casi invisibles', creado por el periodista Mario Gónzalez, que aborda la realidad del sinhogarismo y destaca la intervención del Centro de Acogida San Isidro a través de entrevistas a usuarios y trabajadores. La pieza audiovisual se estrenará en el Centro de Arte Contemporáneo Condeduque.

La jornada ha concluido con una actuación musical de Jesús Jiménez, exusuario del centro, quien interpretó su canción original 'Vengo', inspirada en su experiencia personal. A pesar de sus estudios universitarios y su profesión como músico, diversas circunstancias lo llevaron al sinhogarismo.

Gracias al equipo de intervención del centro, fue acogido en San Isidro, donde completó con éxito su proceso de recuperación y ahora disfruta de una vida autónoma en un piso, retomando su pasión por la música.

Un lavadero y un taller de juguetes en el pasado

El Centro de Acogida San Isidro, ubicado en un terreno adquirido por el Ayuntamiento de Madrid en 1903, tiene una historia que se remonta a su uso original como lavadero municipal y, posteriormente, como depósito de agua para el Palacio Real. En el contexto de posguerra y ante la creciente miseria, el Consistorio decidió convertirlo en un albergue para personas sin hogar. El CASI fue inaugurado oficialmente el 29 de marzo de 1943, bajo la gestión de las Hijas de la Caridad.

En sus primeros años, el centro aplicó medidas represivas de acuerdo con la Ley de Vagos y Maleantes de 1933, con el acceso forzoso y bajo custodia de agentes de la autoridad. En 1975, el centro se volvió mixto al acoger a mujeres sin hogar que antes residían en el albergue de Santa María de la Cabeza, marcando el inicio de un periodo de cambios que puso fin a las políticas represivas.

En la actualidad, el CASI ofrece atención individualizada, centrándose en la singularidad de cada persona a través de una valoración interdisciplinaria que proporciona un profundo conocimiento de sus circunstancias. El equipo de profesionales del centro incluye médicos, enfermeros, trabajadores sociales, terapeutas ocupacionales, psicólogos, cocineros, auxiliares administrativos y personal de diversos oficios, sumando un total de 115 funcionarios. Se cuenta también con la colaboración de seis hermanas de las Hijas de la Caridad, así como con el apoyo de los Voluntarios por Madrid y la entidad Nadie Solo.

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