Hace muchos años, en una cena con alguien que había ocupado un cargo en Exteriores, éste explicó que, durante un acto oficial en Paraguay, tomó la palabra uno que, con intención de agradar y quedar bien con el auditorio, alabó la belleza de sus costas y playas. “Debes tomar clases de geografía”, el espetó uno, después de finalizar el acto oficial: Este país, junto a Bolivia, no tiene costa marítima ni litoral.
Mucho tiempo después, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, dijo, en su campaña contra el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, que “nos han colado una dictadura por la puerta de atrás y estamos al comienzo de ella”. Igual que el ignorante sobre las playas de Paraguay estaba más verde que el Parque del Oeste, la mandataria autonómica habla de la dictadura sin conocer la dictadura que eliminó la libertad y la democracia de España. Nada hay comparable con aquello.
Eso debería saberlo Ayuso, a quien le vendría bien tomar clases de ‘dictadura’ para no confundirse ella ni confundir a los demás. Yo me ofrezco para contarle lo que fue la dictadura, un enjambre de falangistas, nazis y demás indeseables que se arroparon en la bandera para tapar sus vergüenzas y violaciones a los derechos humanos. La mandataria madrileña habría acabado en prisión de haber sido una defensora de la democracia, la libertad y los derechos humanos en tiempos de Franco, quien sí fue un dictador.
El PP ganó las últimas elecciones generales y al solo contar con el apoyo de la extrema derecha de VOX, el PSOE, segundo en la contienda electoral de julio, se hará con la Presidencia del Gobierno de España. El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, pide que gobierne quien gane, pero solo en comicios generales. En Extremadura y otros lugares donde ganó el PSOE y gobierna el PP tras pactar con Vox, no es válida la consigna.
Al que aspira a repetir en el cargo, Pedro Sánchez, se le critica por apoyar una amnistía para los encausados en el llamado conflicto catalán y por pactar con los mismos que pactó el PP en otras épocas.
Estos mismos dicen que lo hecho por Sánchez es lo peor conocido desde la muerte de la dictadura de Franco, olvidando el golpe de Estado de Tejero y el atentado terrorista del 11-M. Yo recuerdo esas dos fechas y no encuentro ningún parecido con lo que está sucediendo ahora. Hablan mucho y con mucho estruendo para agitar las calles con el único objetivo de crear una nube que impida ver con claridad y todo entre en el túnel del olvido y la oscuridad. La calle se llena de descontento y desconfianza para insultar al Sánchez el ‘dictador’, atrayendo también, de la mano de VOX, a falangistas, nazis y fascistas, que representan los peor de la dictadura de Franco y traen la nostalgia del pasado en sus comportamientos y gritos.
De la misma forma que Paraguay sigue sin litoral, España sigue siendo una democracia. Y si el ignorante que alabó sus playas decidió hacer un curso acelerado de geografía básica, por qué Ayuso no se pone al día y empieza a entender que entendiendo de democracia no se confunde uno con la dictadura a la hora de interpretar los acontecimientos.