Por sexta tarde consecutiva, los alrededores de la sede del PSOE en la calle Ferraz está siendo escenario de una nueva concentración de personas contrarias a la amnistía y los acuerdos del Gobierno con los independentistas catalanes de cara a la investidura. A diferencia del martes, el ambiente está más calmado y la primera fila la encabezan varios manifestantes portando una pancarta en la que se lee: "No somos CDR". La de ayer fue la más concurrida y acabó con disturbios, cargas policiales y la detención de seis personas.
La Delegación del Gobierno ha confirmado que la Policía Nacional prevé llevar a cabo en los próximos días más detenciones en el marco de la investigación por los disturbios. Los arrestados tienen entre 17 y 44 años de edad, carecen de antecedentes y quedaron en libertad a la espera de diligencias judiciales.
La Policía Nacional ha comenzado a perimetrar la esquina de la calle Ferraz con Marqués de Urquijo alrededor de las 19.15 horas de esta tarde para impedir a los manifestantes acceder a la misma. En la protesta convocada por redes sociales esta tarde a las 20.00 horas, un grupo de manifestantes ha logrado sacar de la concentración a dos personas que portaban banderas franquistas y que lucían pasamontañas. Los manifestantes han comenzado a gritar "esa bandera no nos representa", pidiéndoles a la Policía que desalojara a los "violentos". La Policía ha logrado escoltar a estas dos personas, un hombre y una mujer, que finalmente han salido del grueso de la manifestación entre aplausos a la actuación policial. Entre otros cánticos se escuchaban "la violencia no nos representa" y "policía únete" a diferencia de este martes, donde se escucharon multitud de críticas a los Cuerpos y Fuerzas de seguridad del Estado.
La Policía Nacional investiga el papel que están jugando una "amalgama de grupos de ultraderecha" detectados detrás de los disturbios que van cobrando cada día más intensidad por los enfrentamientos con los agentes de las Fuerzas de Seguridad que custodian los accesos a la sede del PSOE en la madrileña calle de Ferraz, según han informado a Europa Press fuentes policiales.
Se trata de simpatizantes de España 2000, Bastión Frontal, Hogar Social o Ultrasur, algunos grupos con actividad en la actualidad y otros que se creían ya desaparecidos, y que se concentran ahora cada tarde para 'tomar' la protesta, inicialmente pacífica y que, con el apoyo de Vox, rechaza la ley de amnistía que negocia el PSOE con partidos independentistas para la investidura de Pedro Sánchez.
Son grupúsculos en muchas ocasiones enfrentados entre ellos, donde se mezclan, según las citadas fuentes policiales, mensajes a favor de la unidad de España con soflamas contra la inmigración, como se constata en que uno de los lemas sea "España cristiana y no musulmana". También hay cánticos recurrentes contra la Constitución, al entender que "destruye la nación".
Hay ultras que han pasado por varias de estas organizaciones, muchas de ellas surgidas de escisiones por las disputas internas, de ahí que la hipótesis policial es que no haya previamente una "unidad de acción", aunque luego actúen de forma coordinada en medio de la masa para buscar el enfrentamiento con el cordón policial, como es habitual en protestas de radicales de cualquier ideología.