Es el Ministerio del Interior quien fija las condiciones para poder ejercer como vigilante de seguridad. Los requisitos básicos son:
En este sentido, el centro formativo de referencia en Madrid es Aliste Formación, cuyos cursos de capacitación para vigilantes de seguridad se imparten en sus instalaciones académicas, ubicadas en la calle Ferrer del Río, número 35, de la capital de España.
Además, Aliste Formación también dispone de un campus virtual en el que estos cursos están disponibles online. Añadimos que las personas interesadas pueden consultar la relación completa de los requisitos exigidos en este enlace al listado oficial publicado por el Ministerio del Interior.
Las principales empresas de seguridad y vigilancia tienen sede en Madrid y están integradas en APROSER (Asociación Profesional de Compañías Privadas de Servicios de Seguridad). Son las que siguen:
Estas compañías representan el 70 % del sector de la seguridad privada en España. Además, los organismos públicos de carácter estatal, autonómico y local pueden contratar directamente o mediante concurso-oposición a las personas que acrediten oficialmente su aptitud para ejercer como vigilantes de seguridad.
Entre otras muchas funciones, los vigilantes de seguridad están habilitados para:
Para obtener información completa y precisa acerca de todas las atribuciones de los vigilantes de seguridad, consúltese el contenido completo del Reglamento de Seguridad Privada.
Los datos corresponden a la media de las retribuciones ofrecidas en las ofertas de empleo publicadas en los siguientes portales web de contratación laboral:
La media salarial resultante para un vigilante de seguridad en Madrid, sin antigüedad ni experiencia en el empleo, es de algo más de 18 000 euros anuales, lo que equivale a percibir unos 1500 euros mensuales.
Esta cifra se incrementa hasta los 25 000 euros anuales (más de 2000 euros mensuales), si la persona contratada acredita suficiente experiencia o a medida que adquiere antigüedad en el desempeño de sus funciones laborales. Hacemos hincapié en que los emolumentos señalados pueden incrementarse notablemente cuando el vigilante realiza su trabajo en horarios nocturnos, en días festivos y en entornos de cierto riesgo.
Concluyendo, formarse como vigilante nocturno es una apuesta a caballo ganador, dado el alto índice de empleabilidad del sector. Evidentemente, la persona poseedora del correspondiente certificado acreditativo de competencia laboral no se hará rica trabajando, pero a cambio dispondrá de un trabajo relativamente cómodo, de cierto estatus social, de estabilidad laboral y de un salario digno.