Tal y como había avanzado ya el delegado de Medio Ambiente en el Ayuntamiento de la capital, Borja Carabante, las obras en la Línea 1 de Metro entre Sol y Nueva Numancia concluirán casi un mes antes de lo previsto. En concreto, el trayecto ha reabierto sus puertas a los usuarios de manera parcial este miércoles 27 de septiembre. Este tramo incluye las estaciones de Tirso de Molina, Antón Martín, Estación del Arte, Atocha Renfe, Menéndez Pelayo, Pacífico y Puente de Vallecas, si bien los trenes no efectuarán parada en Atocha Renfe debido debido a los trabajos de ampliación de la L-11.
Los trabajos, que arrancaron el pasado 24 de junio, comprenden en su totalidad el tramo entre Sol y Valdecarros. Por ende, las estaciones que se encuentran entre Nueva Numancia y Valdecarros -Portazgo, Buenos Aires, Alto del Arenal, Miguel Hernández, Sierra de Guadalupe, Villa de Vallecas, Congosto, La Gavia y Las Suertes- permanecerán cerradas hasta el 14 de octubre. Así lo avanzó el consejero de Vivienda, Transportes e Infraestructuras, Jorge Rodrigo, durante su comparecencia en el Pleno de la Asamblea de Madrid celebrado el pasado jueves.
Se trata de la segunda fase de las obras de renovación integral de la L1 de Metro y que comenzó el pasado mes de febrero. Durante este tiempo, la Empresa Municipal de Transportes de Madrid (EMT) ha habilitado un servicio gratuito con hasta 58 autobuses que recorren desde el final de la línea hasta Atocha. El propio Carabante, calificó esta misma semana de "éxito" el servicio sustitutivo y gratuito de autobuses con 70.000 viajeros diarios y "prácticamente sin quejas ni reclamaciones".
Una vez finalicen los trabajos, que tendrán una tercera etapa nocturna y sin afección al funcionamiento de la línea, se espera que mejore tanto la velocidad como la comodidad de la ruta más antigua de la red. Las obras buscan mejorar de manera integral el funcionamiento de la Línea, reduciendo los tiempos de recorrido de los trenes, introduciendo unas mayores prestaciones tecnológicas que incrementen la fiabilidad de las instalaciones y optimizando las labores y los costes de mantenimiento de la vía.
Este proceso de actualización incluye además la eliminación del balasto -piedras que se colocan sobre la plataforma de la vía- y las traviesas de madera, para sustituirlos por una nueva plataforma de hormigón, renovando de esa manera los sistemas de sujeción y apoyo del carril, e incorporando como nuevos dispositivos de alta tecnología que gestionan el cruce y la ramificación de las vías. Con ello aspiran a reducir ruidos y vibraciones y mejorar el sistema de drenaje, lo que optimizará su conservación y reducirá las incidencias.
En total, se actuará sobre más de 13 kilómetros de trazado y, de manera paralela, sobre las instalaciones de la Línea aérea y el sistema de señalización. También se llevan a cabo labores de desamiantado. Tras esta primera fase, se prevé que en 2024 se acometan los trabajos de mejora de la Línea 1 en el tramo restante, comprendido entre Sol y Pinar de Chamartín.