Mientras los lineales de los supermercados se han ido llenando con decenas de marcas y tipos de leche diferentes, en Villanueva del Pardillo el tiempo se detuvo hace 80 años. Fue entonces cuando una familia decidió apostar por el negocio de la leche fresca, una forma tradicional de hacer las cosas y con algunas peculiaridades. Quizá una de las más importantes es que llevan la leche casa por casa, como han hecho siempre.
La granja Priégola nació en 1942 con 18 vacas y con el objetivo de producir, envasar y distribuir leche fresca. En aquel tiempo las botellas eran de cristal, todavía sin serigrafía, y se transportaban en carros. El traslado en vehículos a motor llegaría con los años. El complejo se encontraba aislado, la casa más cercana se ubicaba a medio kilómetro, por lo que el reparto para abastecer a los comerciantes locales se convirtió en una importante ayuda para el desarrollo económico.
Con esta trayectoria a sus espaldas, la empresa lechera fue pionera en el reparto a domicilio. Y en la actualidad, lo sigue siendo llegando a más de 2.000 hogares de la Comunidad de Madrid. Desde primera hora de la mañana, los repartidores empiezan la ruta por Madrid para servir el producto fresco en sus casas para el desayuno.
"Contamos con una flota y envases sostenibles"
"Nuestro negocio aúna la tradición, llevamos más de 80 años entregando directamente la leche fresca cada mañana a los madrileños; con la innovación, ya que contamos con una flota y unos envases cada vez más sostenibles y respetuosos con el planeta. El lechero de Priégola llega puntual, cada mañana, a las casas de los consumidores para que puedan disfrutar de la mejor leche fresca”, cuenta Tomás Ortiz, director de Negocio en Priégola.
La leche fresca ofrece un sabor más potente y también es más cremosa, "aunque para poder consumirla es necesario conservarla en frío y aguanta menos que el resto, unos 10 u 11 días", aclara Ortiz.
La familia Pascual Gómez-Cuétara firmó un acuerdo para invertir en la compañía madrileña Priégola. Esta operación supuso la compra de la marca, su fondo de comercio y su estructura comercial y de reparto, impulsando a la compañía en la categoría de leche fresca y el reparto a domicilio.
La leche llega a más de 2.000 hogares de la región
"La entrada de la familia de Pascual ha mantenido este negocio con su esencia. No ha querido cambiar nada", concreta el director de la marca láctea. La aportación de Pascual al negocio ha sido para "mejor", asegura. Hace unos años, la flota de reparto se renovó con vehículos más eficientes y respetuosos con el Planeta: "Menos emisiones y con motores de última generación". Nueve vehículos de reparto refrigerados salen a las calles cada mañana para asegurar la temperatura necesaria y mantener la cadena de frío para que el producto llegue en perfecto estado a los clientes.
Además, la línea de envasado también ha evolucionado con envases cien por cien de origen vegetal, elaborado de cartón renovable y tapón de origen vegetal, evitando de media un 20 por ciento de emisiones de CO2 a la atmósfera. La materia prima del cartón procede de bosques gestionados de manera responsable y certificado FSC (Forest Stewardship Council), y las emisiones de CO2 para la fabricación de estos envases han sido neutralizadas a cero, gracias al programa CarbonNeutral.
Desde el año 2015, Priégola cuenta con el sello M Producto Certificado de Madrid, una marca de garantía y un distintivo de los alimentos madrileños con el que la comunidad quiere garantizar el origen y la calidad de los productos agroalimentarios.
“Tenemos productos cuya excelencia y procedencia ha sido certificada, son productos de cercanía, seguros y con una calidad diferenciada. Además, los productos de proximidad se han reactivado en los últimos años y cada vez son más los ciudadanos que apoyan al comercio local, según el último estudio elaborado por American Express. Priégola va en línea con esta tendencia de los consumidores que priman la calidad del producto, el servicio humano y personalizado, así como el compromiso de la marca con el futuro del planeta”, afirma Tomás Ortiz.
La marca de leche fresca también cumple con los máximos estándares de calidad, ya que cuenta con la certificación AENOR en Bienestar Animal Welfair, el más alto estándar europeo para las evaluaciones en granja de vacuno lechero.