Con más de una década a sus espaldas, el centro social La Villana -en el distrito de Puente de Vallecas- inicia una nueva etapa tras el éxito de su crowdfunding, por el que han recaudado casi 60.000 euros. Con este dinero pondrán en marcha un nuevo espacio en las cercanías del parque de Amós Acero.
Este centro social autogestionado, que hasta ahora ha estado situado en el corazón del distrito vallecano, ha superado sus propias expectativas cuando lanzaron el llamamiento público para recaudar fondos el pasado año. Hasta el momento, el colectivo ha logrado recaudar más de 57.000 euros a través de Goteo.org. Superado el objetivo que habían establecido de 50.000 euros y casi cuadruplicado los 15.000 euros que habían fijado como mínimo necesario, sus integrantes han conseguido esta nueva ubicación, más espaciosa que su actual domicilio en la calle Montseny, un espacio poco visible y con problemas de accesibilidad.
En La Villana hacen balance de los 10 años de vida y destacan que, a lo largo de estos años, el espacio no es solo “un lugar de encuentro y acción política, sino también un punto de referencia para la cultura alternativa y el entretenimiento, un espacio de aprendizaje”. La Villana acoge en su espacio a colectivos sociales como la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, el Grupo de Historia del Movimiento Obrero, Orgullo Vallekano LGTBIAQ+, Escuela de las Periferias o la Despensa Solidaria, entre otros.
"Un espacio de aprendizaje y cultura"
Rommy Arce, participante en La Villana dentro de la comisión encargada de buscar un nuevo lugar para continuar el proyecto, repasa con Madridiario el proceso de reflexión que los componentes del espacio han realizado desde hace varios años: " El objetivo pasa por dotar de mayor seguridad” el futuro de La Villana. Para ello, han contactado Coop57, una cooperativa de servicios financieros éticos y solidarios que destina sus recursos a ofrecer préstamos a proyectos de economía social. Se han constituido como socios dentro de la cooperativa que financiará la adquisición del nuevo local y los costes de las futuras obras.
El nuevo local se ubica junto al parque Amos Acero, en el barrio de San Diego (Puente de Vallecas). Las nuevas instalaciones supondrán un espacio “más acogedor y visible”, que ofrecerá mayores oportunidades para reavivar la vida social, cultural y comunitaria en Puente de Vallecas y en el sur de Madrid. Los más de 300 metros cuadrados del espacio servirán además para acoger las iniciativas de las entidades.“Después de la pandemia recibimos muchas más solicitudes de espacio por parte de muchos colectivos”, reconoce Arce a este medio.
El centro social contará con un salón de actos para más de 90 personas y una nueva librería, espacios que se sumarán a la renovada taberna. Los servicios gestionados a través de cooperativas crearán nuevos empleos según indican desde La Villana. “Es un salto ambicioso, asumimos riesgos”, reconoce Rommy Arce, que se muestra optimista ante el nuevo periodo que ahora comienza este centro social. Las obras tendrán una duración de unos seis meses por lo que confían poder inaugurar el espacio en mayo de 2024.
Aunque el proyecto de La Villana ha logrado durante estos años constituirse como un espacio de referencia en el distrito, la experiencia de espacios autogestionados no siempre ha resultado exitosa en otros barrios de la capital. En los últimos años, los espacios sociales ocupados han ido desapareciendo uno tras otro en Madrid. Se produjeron desalojos en La Dragona, La Traba, La Salamanquesa, La Quimera, el Patio Maravillas o La Ingobernable, en pleno paseo del Prado. Durante el periodo en el que José Luís Martínez-Almeida e Isabel Díaz Ayuso han estado al frente del Ayuntamiento y el Gobierno de la Comunidad de Madrid respectivamente, se han llevado a cabo más de diez desalojos de estos espacios. El alcalde ejerció de ariete contra La Ingobernable durante el mandato de Manuela Carmena. Solo pasaron dos meses desde que asumió la alcaldía en 2019 cuando se desalojó este edificio de propiedad municipal.
“Es un salto ambicioso, asumimos riesgos”
El colectivo que se encontraba detrás de La Ingobernable se trasladó a otro espacio, un edificio propiedad del Gobierno central en la calle Alberto Bosch. Su permanencia allí duró solo un mes debido al confinamiento domiciliario, y el edificio quedó vacío y fue completamente tapiado. Aunque no dieron su brazo a torcer e intentaron establecerse en un tercer lugar, en la calle de la Cruz, en pleno centro de la ciudad. El edificio cuenta con unos 3.500 metros cuadrados distribuidos en cinco plantas. Su estancia aquí continuó hasta mayo de 2022 y desde entonces no han vuelto a ocupar ningún edificio.
Desde el espacio social reconocen a este medio que la sede actual “ya no es suficiente para albergar todas las luchas, colectivos y desafíos que debemos afrontar”, que además señalan “amenazas constantes debido a la presión inmobiliaria”. Entre los objetivos que se marcan desde La Villana se encuentra la posibilidad de “ganar más visibilidad “ al trasladarse a esta zona del distrito. Arce traslada el agradecimiento de La Villana a todas las entidades que han aportado su ‘granito de arena’ para poner en marcha la mudanza. Además de lo que han recaudado a través de la microfinanciación, colectivos como Ecologistas en Acción, la Coordinadora de Vivienda, la Asamblea Feminista de Madrid o la Asociación de Vecinos de Palomeras Bajas, entre otros, han colaborado. Al calor de la campaña y los encuentros en busca de apoyos, el espacio ha incrementado el número de socios y socias que, a través de un formulario en su web, pueden implicarse y colaborar de manera activa más allá del aporte económico.
Desde la Villana afrontan esta nueva etapa con la convicción de la mejora de su acción en el barrio: “Tenemos el sueño de ser un ‘sindicato de barrio’ para Vallecas”. Además, el nuevo espacio servirá para aunar los diferentes colectivos que “pelean en diferentes frentes desde la vivienda, alimentación, educación popular, la sanidad, las luchas feministas o los derechos LGTBIQ+”.