En ella, constata física o electrónicamente que esta operación se ha hecho legal y satisfactoriamente en un intercambio comercial entre dos partes. Las facturas ayudan a toda empresa u organización a llevar una contabilidad exacta. Además, sirve para cumplir las obligaciones impositivas que son inherentes a cada actividad.
La factura electrónica obligatoria es un documento mercantil y legal que certifica y otorga validez a una transferencia de bienes o la prestación de un servicio. Sin embargo, se diferencia de la tradicional porque se emite y registra de manera telemática.
Todo lo que se refiere a esta está contemplado en la Ley Crea y Crece, que fue aprobada el 22 de septiembre de 2022. Este sustento legal comenzó a regir en marzo del 2023, fecha a partir de la cual se debe tener un software de gestión que las genere.
La misma ley establece el siguiente calendario:
Un albarán es un documento legal y mercantil (al igual que la factura), pero este se entrega al cliente o usuario antes que la factura. Los datos que este contiene se verán, posteriormente, reflejados en la factura correspondiente a la misma transacción. Este documento tiene validez legal y mercantil, y acredita la entrega o venta de un bien o el cumplimiento de un servicio. El mismo sirve como justificativo de la operación realizada entre dos partes
Las diferencias entre una factura y un albarán es que las primeras incluyen los diversos precios y cargas impositivas, mientras que en los albaranes no constan estos datos. De la misma manera, los albaranes no dejan constancia alguna del pago total de la mercancía o el servicio.
Solo sirven de aval de que el artículo o servicio ha sido entregado o culminado. Aun así, hay albaranes valorados en los que sí aparecen determinados datos sobre impuestos.
Un software de gestión homologado para la facturación electrónica en España son aquellos que han sido avalados por la Agencia Tributaria y que cumplen todos los requerimientos que la ley establece.
Todos los negocios, grandes y pequeños, deben contar con uno en las fechas antes mencionadas. De lo contrario, se estaría incumpliendo la normativa ya vigente. Las multas por incurrir en este delito fiscal pueden alcanzar los 10 000 euros. Por lo tanto, tener este tipo de software es de vital importancia no solo para cumplir con las obligaciones de la Agencia Tributaria, sino también para evitar cometer errores a la hora de proceder con la facturación.