Becsa, empresa especializada en proyectos de construcción e infraestructuras perteneciente a Simetría Grupo, también es una compañía centrada en la prevención de riesgos laborales.
Desde siempre ha participado en la investigación de posibles mejoras en el entorno de trabajo y también por la seguridad de los trabajadores.
En una de sus últimas aportaciones en este sentido, la compañía ha ofrecido su experiencia y conocimiento del sector para establecer medidas con respecto a la exposición de sílice cristalina respirable.
La preocupación por la exposición de sílice cristalina respirable o SCR es importante, sobre todo en el sector de la construcción, porque puede derivar en la enfermedad de silicosis.
Se trata de una enfermedad pulmonar que hace acto de aparición al cabo de varios años tras la exposición a esta sustancia y que no tiene cura actualmente. Hay tratamientos con los que mitigar los efectos y síntomas que provoca, pero no unas directrices médicas con las que erradicar su presencia.
De ahí que la prevención al SCR se haya planteado como la mejor estrategia para evitar el desarrollo de esta enfermedad. Precisamente en este sentido ha trabajado Becsa, para conocer las mejores medidas con las que prevenir cualquier tipo de exposición.
Concretamente Becsa ha participado en el grupo de trabajo del criterio técnico sobre el "Control de la exposición a sílice cristalina respirable en las obras de construcción: aspectos a considerar en los estudios y en los planes de seguridad y salud en el trabajo", que ha publicado el Instituto Valenciano de Seguridad y Salud en el Trabajo (Gva Invassat). La compañía ha participado como miembro de la Cámara de Contratistas de la Comunidad Valenciana.
El documento es públicamente accesible desde la web de Gva Invassat y expone tanto la importancia que tiene prevenir la exposición a sílice cristalina respirable en el entorno de trabajo, como también los aspectos a tener en cuenta, tanto en la fase de diseño como en el plan de seguridad y salud de una obra.
En el informe en el que ha participado Becsa, se expone que las medidas de prevención deben aplicarse directamente en la propia fase de diseño de un proyecto de construcción.
Por lo general se recomienda como norma básica, siempre que sea posible, aprovechar materiales que en su composición no cuenten con sílice cristalina.
De hecho, se incluye una tabla en la que se enumeran hasta 23 materiales que podrían sustituir a este último, dependiendo de la naturaleza de cada trabajo y del objetivo que se persigue en cuanto a productos resultantes.
Obviamente este recurso no es siempre posible, por lo que se recomienda procurar utilizar los que tengan el menor contenido posible y que impliquen la menor necesidad de actuar mecánicamente sobre ellos.
Al mismo tiempo se requiere especificar medidas preventivas y protecciones técnicas recomendables para controlar la exposición a este material.
Los profesionales tienen así también información sobre las actividades profesionales y las correspondientes operaciones de trabajo que suponen un mayor o menor riesgo a este tipo de exposición.
En el artículo 7 del Real Decreto 1627/1997 aparece el plan de seguridad y salud como un instrumento básico de identificación, evaluación de riesgos y planificación de actividad preventiva en el trabajo.
Las medidas a incluir en el plan de seguridad y salud de la obra en relación al riesgo de exposición al polvo de sílice cristalina son las siguientes: