Estamos en un momento donde al mercado laboral le toca gestionar grandes transiciones: tecnológicas, demográficas, culturales, así como el cambio climático, que inciden directa e indirectamente en la vida de las personas trabajadoras y en las condiciones del trabajo que desempeñan.
Cambios a los que nos cuesta, cada vez más, adaptarnos pero que si no lo hacemos de una manera adecuada generarán importantes brechas que pueden romper la cohesión social y territorial, poner en serias dificultades empresas y empleos, incrementando de manera más profunda las desigualdades.
De ahí la importancia de los debates que UGT ha llevado a los Cursos de Verano de El Escorial, con la participación de importantes personalidades del mundo universitario, del mundo del pensamiento, de la economía, del derecho, conocedores o que lo están en mejores condiciones, de los cambios que se están produciendo y como pueden afectar, lo están haciendo ya, las vidas de los trabajadores y trabajadoras.
Desde el Sindicato queremos y tenemos que estar preparados para afrontar un mundo del trabajo en cambio sin que por ello tengamos que renunciar a los derechos que durante décadas hemos logrado conquistar y que han contribuido significativamente a mejorar la vida de las personas trabajadoras.
Saber lo que está ocurriendo en el mundo, en Europa y en nuestro país, es imprescindible para poder buscar y presentar propuestas en beneficio de los trabajadores y trabajadoras y, de este modo y por extensión, al conjunto de la sociedad, en este caso en la Comunidad de Madrid.
Reflexiones y debates que nos permiten diseñar una estrategia clara frente a una revolución tecnológica, la robotización, automatización, digitalización que suponen evidentes riesgos en cuanto a destrucción de empleo y degradación de las condiciones de trabajo en términos de derechos, salud o salario. Pero también que abren un espacio de amplias posibilidades en cuanto a nuevos empleos ligados a estos cambios.
Por ello, en una primera aproximación, tenemos que poner el foco en la capacitación, la recalificación de los trabajadores y trabajadoras con el fin de poder generar nuevas oportunidades y aprovechar aquellos importantes nichos de empleo que se vayan generando.
Además, como organización sindical, afrontamos el futuro con el convencimiento de que tenemos que ser la garantía de que nadie se quede atrás como consecuencia de estos profundos cambios que se están produciendo, y de manera muy singular, atendiendo a las circunstancias personales, ya sea las que tienen que ver con la discapacidad, el género, los niveles de renta, el origen, las creencias, o cualquier otra circunstancia o motivo que pueda ser causa de generar desigualdad, discriminación y exclusión.
También como vamos a incidir en relación con estas transformaciones desde la perspectiva del diálogo social, la concertación social, intentándolo también aquí en la Comunidad de Madrid que, como se ha demostrado, ha resultado ser tan fructífera a la hora de generar empleos de calidad, preservar los existente en momentos de crisis ya sea sanitaria o derivada de la guerra en Europa. Sin renunciar a la mejora de las condiciones de contratación y empleo y subida de salarios y pensiones entre otros.
Quiero señalar que las apuestas del futuro del Sindicato pasan también por tener una normativa, un Estatuto de los Trabajadores del siglo XXI, que se adapte a las nuevas realidades en el mercado de trabajo como es el teletrabajo o el trabajo a distancia.
Hacer referencia a la necesidad de ahondar en la democratización de la empresa, una mayor participación de los trabajadores y trabajadoras en la toma de decisiones de las empresas.
Y para finalizar, tal vez vaya siendo hora de dejar de definir la riqueza de una sociedad por el incremento de su PIB, solamente en términos de crecimiento económico, para dar valor al verdadero progreso de una nación que pasa por el desarrollo sostenible, que incluye parámetros de justicia social, equidad económica y respeto medioambiental”.