El consumo de alcohol y drogas, como el cannabis, se inicia entre jóvenes de 13 y 14 años, según estimaciones de GINSO. Con el objetivo de sensibilizar y dar herramientas a profesionales del ámbito educativo y a jóvenes, GINSO y CEMIN, con el apoyo del Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030, han impulsado el cómic y la unidad didáctica Luis, tenemos que hablar, un recurso práctico que enseña a identificar y dar una respuesta al consumo frecuente de estupefacientes en jóvenes. El proyecto está englobado dentro de la campaña No sabéis qué me pasa, una propuesta didáctica que aborda los principales desafíos a los que se enfrentan nuestros adolescentes y quienes los acompañan, como el acoso escolar, la drogadicción o los trastornos alimentarios.
El segundo cómic de la campaña, titulado Luis, tenemos que hablar, explora detalladamente el proceso que lleva a los adolescentes a desarrollar dependencia de las drogas, comenzando por la etapa de experimentación, donde los jóvenes prueban el cannabis por curiosidad y por influencia de su entorno.
La historia de Luis muestra cómo el consumo va aumentando hasta llevar al protagonista a la etapa de abuso, donde la adicción se vuelve compulsiva y problemática. En esta fase, el cómic ilustra los efectos negativos del consumo de drogas en la vida cotidiana de los adolescentes, repercutiendo en sus relaciones sociales y sobre su rendimiento académico. Según un estudio elaborado por el Ministerio de Sanidad, los menores que consumen drogas muestran mayor absentismo escolar, dificultades para concentrarse en clase y un mayor número de expulsiones del centro educativo. “La drogadicción puede tener un impacto profundo en la vida de los jóvenes, convirtiéndose en su prioridad y llegando a desarrollar una dependencia física y psicológica. Es por ello que los padres deben comunicarse con sus hijos cuando detecten algún comportamiento fuera de lo normal. Sólo de esta manera se podrá identificar el problema y buscar una solución”, explica Miguel Bueno Pérez, especialista en adicciones en la asociación ARES y miembro del equipo educativo de CEMIN.
A través del cómic, GINSO y CEMIN quieren concienciar sobre los peligros del consumo de drogas en menores y sobre la importancia de identificar y abordar esta enfermedad con la ayuda de expertos. “El consumo de drogas es una enfermedad que impacta no sólo al individuo, sino también a todo su entorno. Es fundamental que todas las personas cercanas al menor se involucren en el problema para obtener resultados más efectivos y lograr que el joven reciba la ayuda necesaria de profesionales”, añade Miguel Bueno Pérez.
Según dicho estudio, el consumo de drogas presenta graves efectos negativos sobre la salud. Además de aumentar el riesgo de consumo de otras drogas y de estar asociado con enfermedades respiratorias como el asma, así como efectos cardiovasculares agudos como el infarto de miocardio y el ictus, el cannabis se vincula a problemas de salud mental como la ansiedad, dificultades de atención y un mayor riesgo de desarrollar trastornos del comportamiento y psicosis. Se estima que hasta el 8 % de los casos de esquizofrenia pueden estar relacionados con el consumo de cannabis en jóvenes. Incluso el consumo ocasional de esta sustancia puede tener efectos perjudiciales en el cerebro y la cognición de los adolescentes, causando cambios estructurales y cognitivos.
Estos datos destacan la importancia de abordar de manera integral y temprana el consumo de drogas entre los jóvenes. Organizaciones como GINSO y CEMIN dedican sus esfuerzos a brindar una visión independiente sobre la infancia y adolescencia, y a ofrecer recursos a profesores y familias sobre prevención de conductas de riesgo en la adolescencia. “En GINSO y CEMIN tenemos el objetivo común de construir una sociedad futura más justa y sana, abordando las principales problemáticas que presentan nuestros adolescentes. Para conseguirlo, creemos en la importancia de brindar información basada en la evidencia y ofrecer recursos que ayuden a los jóvenes a construir vidas saludables” añade Alfredo Santos, presidente de GINSO.
Sobre GINSO
La Asociación para la Gestión de la Integración Social GINSO nace en 2001 con el objetivo de promover e impulsar la integración social creando oportunidades para menores y jóvenes. En este tiempo, la asociación ha atendido a más de 40.000 jóvenes en sus centros de internamiento de Menores Infractores y centros de medio abierto, salud mental y de día, con el apoyo de un equipo especializado de más de 850 profesionales, convirtiéndolo en un referente a nivel nacional que colabora de forma habitual con distintas Administraciones Públicas. GINSO desarrolla programas innovadores de prevención e intervención desde la actividad de investigación y desarrollo de estudios, para ejercer una labor social de manera responsable y teniendo como primer criterio de actuación “el interés superior del menor”. Su prioridad es promover sociedades seguras, inclusivas y en igualdad de oportunidades.
Desde GINSO gestionan recursos destinados al proceso de reeducación e inserción social y laboral en distintas Comunidades Autónomas, atendiendo de forma integral todas las necesidades a nivel formativo, asistencial, ocupacional y de ocio. Además, dan respuesta al cuidado de la salud mental infanto-juvenil a través de su programa especializado Recurra Ginso: atención ambulatoria, hospital de día y residencial. También trabajan la prevención en el ámbito educativo fomentando el respeto, la empatía y la aceptación propia y la del otro, en los centros escolares.
Sobre CEMIN
CEMIN es una organización interdisciplinar, de iniciativa social, que ofrece criterios interpretativos y orientativos, desde una visión independiente de lo que constituye el interés superior de la infancia y la adolescencia, en los diferentes escenarios de intervención profesional que condicionan su bienestar: ámbitos social, judicial, formativo, educativo y sanitario. Está formada por profesionales de los distintos ámbitos de intervención profesional relacionada con la Familia (jueces, abogados, psicólogos, trabajadores sociales, etc.) y que ponen al servicio de CEMIN sus conocimientos y dedicación, para velar y trabajar por el interés de la INFANCIA y ADOLESCENCIA.
Sobre la campaña “No sabéis qué me pasa”
La campaña de sensibilización y protección de la familia y la infancia “No sabéis que me pasa” presenta una colección de cómics que tratan y reflejan las problemáticas y necesidades de la familia, la infancia y la adolescencia de nuestro país, como un todo interrelacionado, siempre imperfecto e inacabado, con la intención de generar cambios de comportamiento y actuación en los niños, las niñas, sus progenitores y los profesionales que actuamos en los conflictos familiares.